
La IA empieza a romper la factura invisible del desarrollo de software
La Inteligencia Artificial prometía escribir código más rápido. Lo está haciendo. Pero la parte incómoda empieza ahora: cada línea generada, cada pull request automática y cada agente que ejecuta tareas en segundo plano consume infraestructura real. No basta con pagar tokens o una suscripción a Copilot, Cursor, Claude Code o Codex. También hay que pagar todo lo que ocurre después: compilaciones, tests, runners, revisiones, artefactos, logs y pipelines. La información publicada por diferentes medios como Noticias.AI sobre Microsoft y GitHub ha puesto el tema sobre la mesa. Según el medio, Microsoft estaría recurriendo a capacidad de Amazon Web Services para aliviar la presión sobre GitHub provocada por el crecimiento del desarrollo asistido por IA. Microsoft no ha confirmado públicamente el




