Samsung retrasa su 1,4 nm y se juega el futuro en los 2 nm frente a TSMC

Samsung Foundry vuelve a mover ficha en la carrera de los semiconductores avanzados, pero esta vez con más prudencia que ambición. Según la prensa económica coreana, la compañía habría enfriado de nuevo su calendario para el nodo de 1,4 nanómetros y estaría concentrando recursos en estabilizar su proceso de 2 nanómetros, donde se juega buena parte de su credibilidad industrial frente a TSMC. La lectura de fondo es clara: antes de prometer la siguiente frontera tecnológica, Samsung necesita demostrar que puede competir de verdad en la actual.

El giro contrasta con la hoja de ruta que la propia Samsung presentó hace unos años. En su Foundry Forum de 2022 y después en el de 2023, la empresa situó el arranque de la producción en masa de 1,4 nm en 2027 y el despliegue inicial de 2 nm para 2025. Sin embargo, a comienzos de 2026 ya circulaban informes sectoriales que desplazaban el 1,4 nm a 2029, y ahora medios coreanos apuntan a que incluso esa fecha podría no estar cerrada. Samsung, al menos por ahora, no ha publicado un comunicado oficial reciente que fije un nuevo calendario definitivo para ese nodo.

La prioridad ya no es llegar primero, sino llegar bien

La razón principal de esta cautela está en el 2 nm. Samsung confirmó en sus resultados del cuarto trimestre de 2025 que ya había comenzado la producción en masa de productos de primera generación fabricados en 2 nm. En su informe intermedio de negocio también había señalado septiembre de 2025 como inicio de la producción en masa del proceso GAA de primera generación orientado a móviles. Sobre el papel, eso sitúa a la compañía dentro de la carrera. El problema es que estar en la carrera no equivale todavía a liderarla.

En los últimos días, varios medios coreanos han asegurado que el rendimiento o yield del proceso de 2 nm de Samsung ya habría superado el 60 %, frente a niveles cercanos al 20 % en la segunda mitad de 2025. Ese dato no ha sido validado públicamente por Samsung con el mismo nivel de detalle, así que conviene tratarlo como una información de cadena de suministro y no como una cifra oficial cerrada. Aun así, la mejora encaja con otras señales vistas en el mercado: aumentar el yield reduce costes, mejora el aprovechamiento de obleas y acerca el nodo al punto en el que empieza a resultar comercialmente defendible ante grandes clientes.

Ese matiz es clave porque la crisis de Samsung Foundry en nodos avanzados no ha sido solo tecnológica, sino también comercial. TrendForce recordaba en 2025 que los problemas para estabilizar el nodo de 3 nm contribuyeron a que Samsung perdiera cuentas relevantes frente a TSMC, entre ellas Apple, NVIDIA y Google. La firma taiwanesa, además, cerró el cuarto trimestre de 2025 con una cuota del 70,4 % del mercado mundial de fundición, mientras Samsung se movía en el 7,1 %. La distancia explica por qué Samsung parece haber optado por una estrategia menos vistosa, pero probablemente más realista: asegurar primero el 2 nm antes de volver a vender el salto al 1,4 nm como una promesa inminente.

TSMC aprieta el acelerador mientras Samsung gana tiempo

La comparación con TSMC ayuda a entender la presión. La compañía taiwanesa presentó oficialmente en abril de 2025 su proceso A14, equivalente a la generación de 1,4 nm, y lo situó de forma expresa en producción para 2028. En ese mismo anuncio aseguró que el desarrollo avanzaba con rendimientos por delante de lo previsto. Además, TSMC mantiene que su N2 arrancó la producción en volumen en el cuarto trimestre de 2025, lo que le permite vender una continuidad tecnológica muy difícil de igualar hoy por cualquiera de sus rivales.

Ese liderazgo no es solo una cuestión de marketing tecnológico. Cuando TSMC enseña una hoja de ruta que va de N2 a A14 con producción escalonada y al mismo tiempo conserva una cuota de mercado superior al 70 %, el mensaje para los grandes clientes es el de una plataforma con menos riesgo. Samsung, en cambio, necesita convencer de que su 2 nm será estable, competitivo en rendimiento y suficientemente maduro como para soportar diseños de alto volumen, algo especialmente importante en chips para IA, aceleradores, móviles premium y HPC.

En el tablero también aparece Rapidus, aunque con una posición distinta. La compañía japonesa mantiene oficialmente que su línea piloto arrancó en abril de 2025 y que la producción en masa de 2 nm se espera para 2027. La prensa asiática la sitúa además en la conversación de 1,4 nm, pero la propia empresa sigue comunicando de forma pública sobre todo su hoja de ruta de 2 nm y el avance de su fábrica IIM-1 en Hokkaido. Es decir, Rapidus ya forma parte de la presión competitiva sobre Samsung, aunque todavía no tenga la escala industrial ni la base de clientes de TSMC.

La batalla real está en los chips de IA

Todo esto importa especialmente por la inteligencia artificial. Los nodos más avanzados son cada vez más relevantes no solo para procesadores móviles, sino para aceleradores, ASIC para centros de datos, redes de alta velocidad y todo el ecosistema que rodea a la IA generativa. Samsung no puede permitirse llegar tarde de forma estructural a ese mercado, pero tampoco puede repetir una situación en la que un nodo exista en la presentación y no termine de convencer en la práctica. Por eso, el aparente retraso del 1,4 nm se puede interpretar menos como una renuncia y más como una admisión de prioridades: primero hacer del 2 nm un proceso sólido, luego volver a plantear el siguiente salto.

Desde ese punto de vista, la cautela de Samsung tiene lógica. La empresa ya demostró en 2022 y 2023 que quería colocarse en la vanguardia con una hoja de ruta muy agresiva. Cuatro años después, el mercado parece exigir otra cosa: menos promesas y más ejecución. Si el 2 nm mejora de verdad en yield, rendimiento y confianza del cliente, Samsung seguirá siendo la única alternativa real de gran escala a TSMC en la fundición avanzada. Si no lo logra, el retraso del 1,4 nm será leído no como una pausa táctica, sino como la señal de que la brecha tecnológica y comercial sigue abierta.

Preguntas frecuentes

¿Samsung ha confirmado oficialmente que retrasa el 1,4 nm más allá de 2029?
No de forma pública y detallada. Lo que existe hoy es una combinación de hojas de ruta antiguas de Samsung, que apuntaban a 2027, y reportes sectoriales más recientes que sitúan el 1,4 nm en 2029 o incluso más tarde.

¿Qué significa que el yield de 2 nm ronde el 60 %?
Significa, en términos simples, que una mayor parte de los chips fabricados en una oblea sale en condiciones de venderse. Es un indicador clave para que un nodo deje de ser experimental y empiece a resultar rentable y fiable para clientes de gran volumen. En el caso de Samsung, ese 60 % procede de reportes de prensa, no de una cifra oficial desglosada por la empresa.

¿Por qué TSMC parte con ventaja frente a Samsung en esta carrera?
Porque TSMC ya ha comunicado oficialmente que su N2 entró en producción en volumen en el cuarto trimestre de 2025, ha puesto A14 en el calendario de 2028 y sigue dominando el mercado de fundición con una cuota del 70,4 %, muy por delante del 7,1 % de Samsung al cierre de 2025.

¿Por qué esta pelea entre 2 nm y 1,4 nm importa tanto para la IA?
Porque los chips de IA, los aceleradores y muchos procesadores de alto rendimiento dependen de nodos avanzados para mejorar densidad, consumo y prestaciones. Quien logre ofrecer esos nodos con buen rendimiento y capacidad industrial tendrá más opciones de captar los grandes diseños de la próxima generación.

vía: biz.chosun

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