Rook quiere llevar 250 kilos de carga militar en cohete y en solo 15 minutos

La startup estadounidense Hop Aero ha presentado Rook, un cohete autónomo y reutilizable con el que pretende transportar hasta 250 kilogramos de carga a distancias de unos 750 kilómetros en aproximadamente 15 minutos. El sistema busca abastecer rápidamente bases aisladas y unidades desplegadas sin depender de pistas de aterrizaje, aunque por ahora solo existe como un proyecto en desarrollo y todavía no ha completado un vuelo libre con el vehículo definitivo.

Las claves del cohete logístico Rook en 30 segundos

  • Hop Aero diseña un cohete autónomo para entregar 250 kilogramos a una distancia máxima anunciada de 750 kilómetros.
  • El viaje duraría unos 15 minutos mediante una trayectoria suborbital.
  • El vehículo despegaría desde un contenedor marítimo y aterrizaría verticalmente sobre terreno no preparado.
  • La Fuerza Aérea estadounidense respalda el proyecto con un contrato de 1,25 millones de dólares.
  • La empresa solo ha probado un prototipo cautivo y su motor, por lo que sus prestaciones aún deben demostrarse.

La propuesta responde a uno de los problemas más difíciles de las operaciones militares: mover suministros con rapidez cuando las carreteras, los puertos y los aeródromos están dañados, bloqueados o dentro del alcance del enemigo.

Un avión de transporte puede trasladar una carga mucho mayor, pero necesita una pista o una instalación preparada. Los helicópteros ofrecen más flexibilidad, aunque son relativamente lentos, tienen un alcance limitado y pueden resultar vulnerables en zonas disputadas. Los convoyes terrestres, por su parte, requieren horas o días y están expuestos durante todo el recorrido.

Rook intentaría cubrir el pequeño espacio que queda entre esos sistemas. No sustituiría a un avión de carga ni movería grandes unidades militares, pero podría entregar rápidamente medicamentos, munición, repuestos, baterías, sensores, drones o equipos de comunicación cuando el tiempo resulte determinante.

Un cohete que despegaría desde un contenedor marítimo

Una de las principales diferencias de Rook frente a otros proyectos de transporte espacial es su tamaño. Hop Aero afirma que el vehículo y su sistema de lanzamiento podrán transportarse dentro de un contenedor marítimo convencional de 40 pies, con una longitud cercana a los 12 metros.

Hop Aero Rook Hypersonic Rocket: 70.4% smaller with MForja, no quality loss | MForja

El contenedor funcionaría como plataforma logística, sistema de almacenamiento y posiblemente como parte de la infraestructura de lanzamiento. Podría trasladarse en barco, tren o camión hasta una base avanzada sin necesidad de construir una plataforma espacial permanente.

Una vez desplegado, el cohete despegaría verticalmente, aceleraría durante la primera parte del viaje y seguiría una trayectoria suborbital hacia el destino. Después volvería a entrar en las capas densas de la atmósfera, reduciría su velocidad y realizaría un aterrizaje vertical propulsado.

Hop Aero utiliza como ejemplo una ruta entre Okinawa y Taiwán, separadas por unos 750 kilómetros. La compañía sostiene que Rook podría completar ese trayecto en alrededor de 15 minutos.

Un vuelo de estas características alcanzaría velocidades hipersónicas y podría elevarse por encima de la línea de Kármán, situada convencionalmente a 100 kilómetros de altitud. Sin embargo, Hop Aero no ha publicado todavía todos los parámetros de la misión, por lo que las estimaciones sobre velocidad, apogeo y tiempo de vuelo deben considerarse cálculos teóricos, no resultados obtenidos en pruebas.

El sistema tampoco necesitaría alcanzar la velocidad orbital. Rook describiría un arco suborbital y regresaría a la Tierra a unos cientos de kilómetros del lugar de lanzamiento. Esta diferencia reduce la energía necesaria respecto a un lanzamiento de satélites, aunque no convierte el vuelo en una operación sencilla.

El vehículo tendría que sobrevivir al ascenso, la reentrada a gran velocidad y el aterrizaje autónomo. Además, debería hacerlo con la precisión suficiente para entregar la carga en una zona limitada y sin instalaciones previamente preparadas.

Entregar munición, drones o medicinas sin utilizar una pista

Hop Aero plantea Rook como una herramienta para lo que el Departamento de Defensa estadounidense denomina logística disputada. El concepto describe operaciones en las que un adversario puede atacar puertos, aeródromos, carreteras, almacenes y redes de suministro.

En ese escenario, un pequeño cohete podría realizar una entrega urgente sin atravesar todo el espacio aéreo de la misma forma que un avión convencional. La mayor parte de su trayectoria se desarrollaría a gran altitud y durante un periodo muy corto.

La carga útil anunciada, de 250 kilogramos, limita el tipo de misiones posibles. Rook no podría transportar vehículos pesados ni grandes cantidades de combustible, pero sí componentes que una unidad necesite con urgencia.

Entre las aplicaciones mencionadas por la empresa se encuentran el envío de:

  • Medicamentos, sangre y material sanitario.
  • Munición y repuestos.
  • Alimentos y baterías.
  • Sensores y equipos de comunicaciones.
  • Vehículos aéreos no tripulados.
  • Sistemas de guerra electrónica o interceptores autónomos.

La posibilidad de desplegar drones directamente desde el cohete también permitiría utilizar Rook como vehículo portador. En lugar de aterrizar, una futura configuración podría liberar determinadas cargas durante el vuelo, aunque esta capacidad forma parte de los objetivos planteados y no se ha demostrado.

La empresa habla asimismo de posibles aplicaciones civiles. Un sistema de entrega rápida podría resultar útil en catástrofes naturales, islas incomunicadas o regiones donde un terremoto haya inutilizado carreteras y aeropuertos.

Su utilidad comercial dependería del coste de cada misión. Transportar 250 kilogramos mediante un cohete será previsiblemente más caro que hacerlo por carretera, barco o avión. La propuesta solo tendría sentido cuando el valor de llegar en minutos compense el gasto, el riesgo y la complejidad operativa.

La Fuerza Aérea aporta 1,25 millones de dólares

Hop Aero cuenta con un contrato de 1,25 millones de dólares de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, relacionado con el desarrollo de tecnologías para el transporte rápido de carga.

La empresa fue fundada en 2024 y forma parte de la promoción de verano de 2026 de Y Combinator. Según la información publicada por la aceleradora, dispone de un equipo de seis personas y ha captado alrededor de 3 millones de dólares en una ronda inicial.

Hop Aero opera desde una sede de diseño e ingeniería en Orange, California, y una instalación de pruebas en el puerto espacial de Oklahoma. Su equipo incluye profesionales que anteriormente trabajaron en SpaceX, Virgin Orbit, Masten Space y otros proyectos aeroespaciales.

Estas credenciales muestran experiencia técnica, pero no eliminan la distancia que existe entre diseñar un prototipo y operar un cohete reutilizable de forma regular.

Hasta ahora, la compañía afirma haber completado una prueba cautiva con un vehículo a escala reducida y un encendido estático de su motor. Una prueba cautiva mantiene el prototipo sujeto a una estructura para estudiar el empuje, el control y la estabilidad sin permitir un vuelo completo.

Todavía quedan por demostrar varios pasos:

  • Un despegue y aterrizaje autónomos en vuelo libre.
  • El funcionamiento del sistema de navegación durante toda la trayectoria.
  • La reentrada a velocidad hipersónica.
  • La protección térmica del vehículo y de la carga.
  • La precisión del aterrizaje sobre terreno no preparado.
  • La recuperación y reutilización del cohete.
  • La operación segura desde un contenedor transportable.

El contrato de la Fuerza Aérea proporciona financiación y validación institucional, pero su cuantía resulta pequeña para completar el desarrollo, la certificación y la producción de un sistema espacial reutilizable. Hop Aero necesitará más capital o nuevos contratos si pretende convertir Rook en un vehículo operativo.

Estados Unidos lleva años estudiando el transporte mediante cohetes

El interés militar por entregar suministros mediante vuelos espaciales no comenzó con Rook.

La Fuerza Aérea puso en marcha en 2021 el programa Rocket Cargo, dirigido por el Air Force Research Laboratory. La iniciativa estudia cómo utilizar vehículos comerciales para transportar rápidamente carga militar y ayuda humanitaria entre puntos de la Tierra.

En 2022, SpaceX recibió un contrato de cinco años valorado en 102 millones de dólares para investigar tecnologías relacionadas con el transporte punto a punto. La idea inicial contemplaba utilizar vehículos como Starship para mover una carga comparable a la de un avión C-17 a cualquier lugar del planeta en aproximadamente una hora.

La escala de Rook es muy diferente. Starship aspira a transportar decenas de toneladas, mientras que el cohete de Hop Aero se limita a 250 kilogramos. A cambio, el vehículo sería más pequeño, transportable y potencialmente más sencillo de desplegar.

Rocket Lab también participa en proyectos relacionados con la logística espacial militar. La empresa recibió un contrato para realizar con Neutron un experimento de reentrada dentro del programa Rocket Experimentation for Global Agile Logistics, conocido como REGAL.

Ninguno de estos sistemas ha establecido todavía un servicio regular de transporte de carga entre dos puntos terrestres. Los proyectos deben resolver obstáculos técnicos, económicos, operativos y regulatorios.

También existe un problema estratégico. El lanzamiento de un cohete desde una zona de conflicto puede confundirse inicialmente con un misil ofensivo. Su uso requeriría coordinación, aviso previo y mecanismos que permitan distinguir una misión logística de un ataque.

A ello se suman la gestión del espacio aéreo, los permisos de lanzamiento y aterrizaje, el riesgo para la población y la protección de la carga durante la reentrada.

Rook presenta una propuesta atractiva para envíos urgentes, pero todavía se encuentra lejos de sustituir a los medios logísticos convencionales. Su viabilidad dependerá de que Hop Aero pueda demostrar que el vehículo vuela, aterriza, se reutiliza y entrega la carga con un coste y una fiabilidad aceptables.

Preguntas frecuentes

¿Qué cantidad de carga podría transportar Rook?

Hop Aero anuncia una capacidad máxima de 250 kilogramos, suficiente para medicinas, munición, repuestos, sensores o pequeños sistemas autónomos.

¿Cuánto tardaría en recorrer 750 kilómetros?

La empresa estima un tiempo de aproximadamente 15 minutos mediante una trayectoria suborbital. Esa duración todavía no se ha confirmado en un vuelo completo.

¿Puede Rook transportar soldados?

La configuración presentada está pensada para carga y sistemas autónomos, no para personas. Hop Aero no ha anunciado una versión tripulada.

¿Cuándo comenzará a operar el cohete?

La compañía no ha comunicado una fecha para su entrada en servicio. Por ahora ha realizado pruebas de motor y un ensayo cautivo con un prototipo pequeño, pero aún debe completar un vuelo libre y demostrar la reentrada y el aterrizaje.

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO