Nos encontramos en un momento de enormes cambios. Las experiencias digitales se encuentran presentes en todos los aspectos de nuestras vidas, y las compañías logran cada vez más su éxito o fracaso dependiendo de sus habilidades y usar la tecnología para obtener una ventaja competitiva en el mercado. Un motor que impulsa esta transformación es el impresionante incremento del número de dispositivos y de fuentes de datos complejos. Aunque parezcan transparentes a la mayoría de las personas, los centros de datos y las redes que nos permiten transformar nuestros datos en información valiosa son esenciales para hacer posible las nuevas experiencias digitales y para obtener unos conocimientos más profundos del mundo que nos rodea.

A medida que mejoren las capacidades y las prestaciones de los centros de datos y de las redes, podremos realizar cosas maravillosas, como la secuenciación del genoma en menos de un día y el uso posterior de la inteligencia artificial para realizar sugerencias sanitarias precisas para la enfermedad específica que padezca cada persona; facilitar a los suministradores de contenidos la posibilidad de realizar recomendaciones personalizadas a los clientes para luego transmitir dichos contenidos al espectador en tiempo real; permitir a los vehículos recopilar información en tiempo real y utilizar más tarde esa información para mejorar la seguridad y la conducción, haciéndola más placentera, o permitir a los establecimientos saber exactamente dónde y qué inventario se encuentra disponible, para ofrecer a los clientes realidad aumentada y unas ofertas personalizables en tiempo real. Estos conocimientos y experiencias basados en datos generan un valor extraordinario a los negocios, a los consumidores y a la sociedad en general.

En Intel nos tomamos muy en serio nuestro papel como suministrador esencial de informática en centros de datos y, por ello, este verano vamos a dar a conocer nuestra próxima generación de procesadores Intel® Xeon® (con nombre en código “Skylake”), que representan el mayor avance en plataformas para centros de datos de esta década. Para reflejar la magnitud de las innovaciones que ponemos en el mercado con esta plataforma, vamos a renombrar estos procesadores como Familia Escalable de Procesadores Intel Xeon (Intel Xeon Processor Scalable).

La nueva familia de procesadores escalables Intel Xeon representa un importante paso adelante en cuanto a diseño del procesador y a ventajas de la plataforma se refiere, ya que ofrecen un rendimiento optimizado para cargas de trabajo en informática, redes y almacenamiento. La familia escalable de procesadores Intel Xeon proporciona una base para la próxima generación de infraestructuras en la nube, ya que puede utilizarse en aplicaciones tan diversas como la analítica de datos, la inteligencia artificial, la conducción autónoma, la informática de alto rendimiento y la transformación de las redes. Lo mismo que ha ocurrido con cada serie de nuevos procesadores Intel Xeon, la familia escalable de procesadores Intel Xeon también proporcionara un rendimiento, una seguridad y una agilidad de primera clase.

La familia escalable de procesadores Intel Xeon ha sido rediseñada desde cero y será la sucesora de las series de procesadores Intel Xeon E5 y E7. Asimismo, incorporarán prestaciones únicas para informática, redes y almacenamiento, así como unas impresionantes mejoras de rendimiento de hasta 3,9 veces más escalabilidad para cargas de trabajo virtualizadas, en comparación con los sistemas de 4 años de antigüedad que se usan en estos momentos, para permitir a los clientes realizar unas cargas de trabajo cada vez más diversas en cada sistema.

La familia escalable de procesadores Intel Xeon incluirá aceleradores de rendimiento integrados, como el Intel® Advanced Vector Extensions 512 (Intel® AVX-512) y la tecnología Intel® QuickAssist (Intel® QAT), además del Intel® Volume Management Device (Intel® VMD), una nueva prestación de la plataforma diseñada para ofrecer una gestión sencilla de las unidades de estado sólido (SSD) basadas en PCIe (NVMe), como las SSD Intel® Optane™ DC P4800X e Intel® DC P4600 recientemente lanzadas. La tecnología Intel® VMD permite la instalación en funcionamiento para minimizar las interrupciones de servicio durante el cambio de unidades.

La familia escalable de procesadores Intel Xeon ofrecerá cuatro niveles de rendimiento y de prestaciones, con una amplia variedad de posibilidades de configuración para ajustarse a las necesidades de los clientes en integración y aceleradores, además de ofrecer un nuevo modelo de varios niveles basado en metales (bronce, plata, oro y platino), para elegir las opciones de forma sencilla y eficiente.

Esta nueva plataforma también ha sido creada basándonos en el amplio trabajo que hemos realizado con el ecosistema durante la pasada década, para garantizar la oferta en el mercado de unas soluciones totalmente optimizadas y fáciles de instalar. También trabajamos estrechamente con nuestro ecosistema de Builders para crear una amplia gama de soluciones optimizadas para cargas de trabajo diseñadas para obtener el máximo provecho de las nuevas prestaciones y del gran rendimiento que proporcionan los Intel Xeon Processor Scalable.

Pensamos que la familia escalable de procesadores Intel Xeon – que ya ha sido adoptada por una gran cantidad de proveedores cloud y por las principales empresas del mundo-, serán una pieza clave para permitir a las organizaciones modernizar sus centros de datos, ofreciendo mucha más flexibilidad y una mayor capacidad de elección a la hora de adoptar e instalar tecnologías, además de reducir la complejidad y los costes generales de pruebas y validaciones.

¡Estamos deseando compartir más información sobre el lanzamiento de la familia escalable de procesadores Intel Xeon este verano!

Lisa Spelman es vicepresidenta y directora general de Productos Intel Xeon y de Marketing de Centros de Datos en Intel Corporation

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