Proxmox VE continúa ganando terreno como plataforma de virtualización, pero compartir un clúster entre desarrolladores, departamentos, alumnos o pequeños equipos plantea un problema: dar acceso al panel administrativo de Proxmox suele conceder mucha más visibilidad y capacidad de gestión de la necesaria. ProxMate intenta resolverlo colocando sobre el clúster un portal web self-hosted desde el que cada usuario puede administrar únicamente sus propias máquinas virtuales y contenedores, con cuotas, consola, copias de seguridad y aislamiento entre usuarios.
Las claves de ProxMate en 20 segundos
- ProxMate añade un portal multiusuario sobre un clúster existente de Proxmox VE.
- Cada usuario recibe cuotas de CPU, RAM y almacenamiento y administra sus propias VM y contenedores LXC.
- Incluye consola web, snapshots, backups, monitorización, migración y reglas de firewall.
- Es self-hosted y su Community Edition utiliza licencia AGPLv3.
- Puede instalarse mediante Docker o siguiendo un runbook preparado para Claude Code.
La idea recuerda deliberadamente a servicios como DigitalOcean: el administrador conserva el control de la infraestructura mientras entrega a los usuarios una interfaz mucho más sencilla para consumir recursos. El propio proyecto define ProxMate como una WebUI estilo DigitalOcean construida sobre un Proxmox ya existente.
Eso lo coloca en un espacio interesante entre el panel tradicional del hipervisor y una plataforma cloud completa. ProxMate no sustituye a Proxmox VE ni es otro hipervisor. Utiliza su API y convierte sus recursos en un servicio que puede repartirse entre varios usuarios.
ProxMate está publicado como proyecto de código abierto y puede consultarse también en su repositorio oficial de GitHub.
De Proxmox a una pequeña nube privada
Una de las funciones centrales es el sistema de invitaciones.
El administrador puede entregar acceso acompañado de límites de CPU, memoria y almacenamiento. Una vez dentro, el usuario puede crear sus propias VM y contenedores LXC sin disponer de acceso al panel administrativo completo de Proxmox.
Las máquinas pueden desplegarse desde ISO, plantillas o imágenes cloud. El proyecto incluye actualmente 20 imágenes preparadas, 16 para x86-64 y cuatro para ARM64, según su documentación. También permite introducir una clave SSH durante el despliegue para obtener una máquina preparada para acceso remoto.
Después aparecen muchas de las operaciones esperables en una plataforma de infraestructura:
- encendido, apagado y reinicio;
- redimensionamiento y reconstrucción;
- snapshots y copias de seguridad programadas;
- etiquetas y operaciones en grupo;
- programación de encendido y apagado;
- migración entre nodos;
- consola gráfica noVNC y consola de texto;
- solicitudes de passthrough de GPU y dispositivos PCI;
- reparto automático de VM entre los nodos disponibles.
También existe la posibilidad de compartir una VM con otro usuario utilizando tres niveles de permisos: Viewer, Operator y Manager. Ninguno de ellos puede eliminar, reconstruir, migrar o volver a compartir la máquina.
El resultado puede tener sentido para homelabs avanzados, laboratorios, pequeños proveedores internos de infraestructura, equipos de desarrollo y centros educativos que ya utilizan Proxmox pero no quieren entregar credenciales administrativas a cada persona que necesita una VM.
ProxMate trabaja además en ediciones EDU y Pro/Business. Su responsable, Brandon Jewell, está buscando actualmente usuarios de Proxmox interesados en probar estas versiones antes de su lanzamiento. La Community Edition, según explica el proyecto, continuará siendo gratuita y de código abierto.
Instalación de ProxMate
El proyecto proporciona un instalador para máquinas Linux. La secuencia recomendada resulta llamativa porque evita deliberadamente el habitual curl | sudo bash.
Primero se descarga el instalador:
curl-fsSLO https://raw.githubusercontent.com/r0073d-l053r/ProxMate/main/install.sh
Después se revisa:
less install.sh
Y solo entonces se ejecuta:
bash install.sh
No es simplemente una recomendación estética.
ProxMate necesita almacenar credenciales que permiten comunicarse con la API del clúster, por lo que ejecutar a ciegas un script descargado de Internet sería especialmente poco recomendable. El instalador comprueba dependencias como Docker, Docker Compose v2, Git, curl y OpenSSL, genera ENCRYPTION_KEY, crea la configuración y construye los contenedores.
El token de Proxmox se introduce posteriormente desde el asistente web y no como argumento de terminal, evitando que termine accidentalmente almacenado en el historial del shell.
Para realizar la construcción se recomiendan aproximadamente 4 GB de RAM y 5 GB de almacenamiento. El instalador contempla Debian, Ubuntu, Fedora, RHEL, CentOS, Rocky Linux, openSUSE y Alpine, además de un procedimiento específico para Arch.
Existe también una alternativa bastante peculiar para 2026.
El repositorio incluye DEPLOY_WITH_CLAUDE.md, un runbook diseñado para que un agente de programación siga las instrucciones de despliegue. Puede proporcionarse a Claude Code y pedirle que siga el procedimiento para instalar ProxMate.
Eso no significa que el agente deba recibir libertad absoluta sobre producción. El procedimiento está diseñado precisamente para detenerse y solicitar confirmación antes de determinadas operaciones.
La seguridad importa especialmente en un portal multiusuario
La utilidad de ProxMate depende en buena medida de que esa capa adicional no termine convirtiéndose en una vía para acceder al resto del clúster.
Su arquitectura mantiene las credenciales de Proxmox en el servidor. El navegador del usuario no recibe directamente el token y las operaciones contra la API pasan por el backend autenticado de ProxMate.
El proyecto incorpora además TOTP para autenticación en dos pasos, passkeys mediante WebAuthn y posibilidad de utilizar un proveedor externo mediante OpenID Connect (OIDC). Las sesiones utilizan cookies httpOnly y SameSite=Lax, mientras que las operaciones que modifican información incorporan protección contra ataques Cross-Site Request Forgery (CSRF).
Pero hay una cuestión que cualquier administrador debería revisar detenidamente antes de desplegarlo.
El aislamiento de los usuarios depende también de que el firewall del clúster Proxmox esté correctamente habilitado.
ProxMate configura las interfaces de las nuevas VM con firewall y genera reglas para impedir que una máquina de un usuario pueda acceder a las redes privadas RFC1918 utilizadas por la infraestructura y otros huéspedes. El proyecto advierte expresamente de que esas reglas por VM no proporcionan el aislamiento previsto si el firewall del clúster permanece desactivado.
Para instalaciones que requieran una separación más profunda, su propia documentación recomienda considerar bridges o VLAN independientes por tenant, o utilizar las capacidades de Software Defined Networking (SDN) de Proxmox.
También merece atención el token utilizado para conectarse a Proxmox.
Aunque durante las pruebas resulte tentador utilizar root@pam, la documentación recomienda crear un usuario y un rol específicos con los permisos necesarios. Algunas operaciones adicionales, como modificar determinados parámetros del firewall del centro de datos, pueden requerir privilegios superiores y deben evaluarse por separado.
ProxMate cifra secretos como el token de Proxmox y las credenciales SMTP/SSO mediante AES-256-GCM utilizando ENCRYPTION_KEY. Esa clave debe mantenerse estable y conservarse fuera del propio servidor: perder simultáneamente el host y la clave puede dejar inutilizables los secretos incluidos en una copia de seguridad.
Más que un panel bonito para Proxmox
El proyecto empieza además a incorporar funciones que van más allá del aprovisionamiento básico.
ProxMate IDE, todavía en beta, permite ejecutar dentro de una VM un entorno de desarrollo basado en VS Code/code-server junto con OpenCode como agente de programación. El administrador controla los modelos disponibles mientras el entorno permanece dentro de la máquina asignada al usuario.
Para operaciones incorpora monitorización en tiempo real, registro de auditoría, métricas para Prometheus, drenaje de nodos para mantenimiento y un balanceador de memoria similar conceptualmente a un DRS sencillo.
Su sistema MateStates añade backups programados, políticas por VM, retención y restauración. ProxMate también realiza copias nocturnas de su propia base de datos.
El repositorio declara además 718 pruebas de backend para áreas especialmente delicadas como cuotas, permisos, reglas de firewall, colocación de VM, backups, migraciones, cloud-init y protección frente a Server-Side Request Forgery (SSRF). La integración continua añade comprobaciones del frontend, Playwright, construcción de imágenes Docker, CodeQL, Trivy y generación de Software Bill of Materials (SBOM).
Todo ello hace que ProxMate resulte más interesante que otro simple dashboard alternativo.
El propio ecosistema Proxmox está ampliando sus herramientas de administración. Proxmox mantiene, por ejemplo, Datacenter Manager para administrar infraestructura desde una capa superior, con backend y API propios. ProxMate plantea un problema diferente: entregar parte de esa infraestructura directamente a usuarios finales sin entregarles las llaves del hipervisor.
Ahí está probablemente su principal atractivo.
Una empresa podría reservar 8 vCPU, 16 GB de RAM y 200 GB a un desarrollador; un laboratorio universitario repartir capacidad entre estudiantes; o un administrador de homelab permitir que familiares y compañeros creen servidores sin explicarles cómo funciona el panel completo de Proxmox.
No convierte automáticamente Proxmox VE en un competidor de AWS, Azure o cualquier plataforma OpenStack. Tampoco elimina el trabajo del administrador en redes, almacenamiento, seguridad, alta disponibilidad o capacidad.
Lo que proporciona es una capa de autoservicio bastante más cercana a la experiencia de una nube privada pequeña, manteniendo Proxmox debajo y toda la infraestructura bajo control del propietario.
Y esa puede ser una pieza especialmente interesante ahora que cada vez más organizaciones están evaluando Proxmox para cargas que anteriormente permanecían en otras plataformas de virtualización.
Preguntas frecuentes
¿Qué es ProxMate?
ProxMate es un portal web self-hosted que se instala sobre un clúster existente de Proxmox VE. Permite entregar VM y contenedores a diferentes usuarios con cuotas y permisos separados sin proporcionarles acceso administrativo completo a Proxmox.
¿ProxMate sustituye a Proxmox VE?
No. Proxmox continúa ejecutando las máquinas virtuales, contenedores, redes y almacenamiento. ProxMate utiliza su API y proporciona una capa adicional de administración y autoservicio.
¿ProxMate es gratuito y de código abierto?
La Community Edition está publicada bajo licencia GNU Affero General Public License v3.0 (AGPLv3). El proyecto utiliza un modelo open core y contempla ediciones EDU y comerciales con funcionalidades adicionales.
¿Es seguro exponer ProxMate a Internet?
El proyecto incorpora diferentes medidas de seguridad, pero una instalación pública requiere configuración adicional: HTTPS, permisos mínimos para el token de Proxmox, firewall del clúster, 2FA o SSO y evitar exponer directamente la interfaz administrativa de Proxmox son algunas de las recomendaciones de su documentación.