Polonia empieza a aparecer con más frecuencia en el mapa europeo de centros de datos, pero su oportunidad no consiste necesariamente en reproducir el modelo de Frankfurt, Londres, Ámsterdam, París o Dublín. El crecimiento de la inteligencia artificial está cambiando las necesidades de estas instalaciones: disponer de terreno y llenar salas de servidores ya no basta. Energía, red eléctrica, refrigeración, computación de alto rendimiento y capacidad para desplegar hardware a gran escala empiezan a decidir dónde puede crecer la infraestructura de IA.
Las claves de la infraestructura de IA en Polonia en 20 segundos
- El mercado polaco ronda actualmente los 200 MW de capacidad y CBRE estima que podría alcanzar los 500 MW en 2030.
- Microsoft anunció 2.800 millones de eslotis adicionales para ampliar su infraestructura cloud e IA en el país.
- Polonia desarrolla la fábrica de IA PIAST AI y aspira a participar en el programa europeo de gigafábricas de IA.
- La gran limitación será la electricidad: PSE prevé invertir más de 64.000 millones de eslotis en la red hasta 2034.
Europa tiene un problema que puede convertirse en una oportunidad para mercados como el polaco. Durante 2025 se incorporaron 859 MW de nueva capacidad de centros de datos en el continente, según los datos publicados por CBRE. Pese a ello, la demanda continúa creciendo más deprisa que la oferta. Para 2026, la consultora calcula unas necesidades de alrededor de 848 MW frente a aproximadamente 710 MW de nueva oferta.
Los cinco grandes mercados europeos, conocidos habitualmente por las siglas FLAPD (Frankfurt, Londres, Ámsterdam, París y Dublín), siguen concentrando buena parte de la actividad. Pero también arrastran problemas difíciles de solucionar rápidamente: escasez de potencia eléctrica disponible, restricciones de suelo, largos procesos de conexión y unas instalaciones que no siempre fueron concebidas para racks de IA de muy alta densidad.
Polonia llega más tarde. Precisamente por eso puede hacer algunas cosas de otra manera.
De los 200 MW actuales a un posible mercado de 500 MW
CBRE sitúa actualmente el mercado polaco de centros de datos en aproximadamente 200 MW y calcula que podría alcanzar los 500 MW en 2030. Varsovia continuará previsiblemente como principal concentración de infraestructura, aunque empiezan a aparecer oportunidades en otros puntos del país.
La consultora menciona expresamente localizaciones como Bełchatów, Szczecin, Bielsko-Biała y Choczewo. La disponibilidad eléctrica será determinante para saber cuáles de estos proyectos terminan materializándose.
El movimiento ya ha atraído a grandes proveedores tecnológicos. Microsoft inauguró su región cloud polaca en 2023 después de anunciar una inversión inicial de 1.000 millones de dólares. En febrero de 2025 comunicó una segunda fase de 2.800 millones de eslotis, unos 700 millones de dólares en el momento del anuncio, destinada a ampliar la infraestructura cloud e inteligencia artificial hasta junio de 2026.
Google también reforzó su cooperación con el país mediante un memorando firmado con el Polish Development Fund y Operator Chmury Krajowej para extender la adopción de inteligencia artificial entre empresas e instituciones polacas.
Pero construir una plataforma nacional para IA exige algo más que atraer inversiones de los hiperescalares.
Polonia está desarrollando además PIAST AI, una fábrica de inteligencia artificial situada en Poznań, y en 2025 comunicó formalmente su intención de participar en el programa europeo de gigafábricas de IA. La diferencia de escala es importante: Europa concibe estas futuras instalaciones para reunir grandes cantidades de aceleradores y ofrecer capacidad destinada al entrenamiento y desarrollo de modelos avanzados.
Eso obliga a pensar simultáneamente en computación y energía.
La electricidad puede decidir cuánto puede crecer Polonia
Una GPU puede comprarse en meses. Una nueva línea de alta tensión, una subestación o una conexión eléctrica de cientos de megavatios necesitan años de planificación.
Ahí aparece probablemente el principal desafío polaco.
Polskie Sieci Elektroenergetyczne (PSE), el operador de la red de transporte, tiene aprobado un plan de desarrollo para 2025-2034 que contempla más de 64.000 millones de eslotis de inversión. Incluye alrededor de 4.700 kilómetros de nuevos circuitos de 400 kV, 28 nuevas subestaciones y la modernización de otras 110.
El plan no está diseñado exclusivamente para centros de datos. Polonia necesita transformar su sistema eléctrico por muchas otras razones: electrificación, renovables, almacenamiento, eólica marina y futura generación nuclear. Pero PSE reconoce expresamente entre las variables que aumentarán la demanda la aparición de nuevos grandes consumidores eléctricos.
Los centros de datos de IA encajan perfectamente en esa categoría.
La planificación contempla crear capacidad para integrar aproximadamente 18 GW de eólica marina, 45 GW de fotovoltaica y más de 19 GW de eólica terrestre, además de permitir la conexión de la futura central nuclear de Pomerania y posibles pequeños reactores modulares.
Esto convierte la planificación eléctrica en una cuestión inseparable de la política digital. Un país puede disponer de suelo, fibra, operadores, financiación y demanda de IA, pero si obtener 100, 200 o 500 MW de potencia requiere muchos años, el proyecto termina desplazándose a otra ubicación.
Polonia podría evitar parte de los problemas que ya sufren mercados europeos maduros si coordina las decisiones sobre nuevas zonas de centros de datos con la construcción de generación, transporte y distribución eléctrica.
Los centros de datos para IA tampoco se refrigeran como los tradicionales
Hay otra diferencia física. Las instalaciones construidas para cargas empresariales convencionales se diseñaban alrededor de densidades por rack mucho menores que las que están introduciendo los aceleradores de inteligencia artificial.
CBRE señala que durante 2025 aumentó el número de operadores europeos que incorporaban refrigeración líquida para soportar cargas de IA de alta densidad.
Por eso construir primero el edificio y decidir después qué computación instalar puede convertirse en una mala estrategia.
Una instalación preparada desde el diseño para IA puede organizar conjuntamente distribución eléctrica, refrigeración líquida, redes de alta velocidad y densidades elevadas. También puede estudiar desde el principio sistemas de recuperación de calor, almacenamiento energético o mecanismos para ajustar determinadas cargas computacionales a la disponibilidad de la red.
El quinto elemento es menos visible: la cadena de suministro.
Los grandes clústeres necesitan mucho más que GPU. Servidores, CPU, memoria de alta velocidad, sistemas de almacenamiento, switches Ethernet o InfiniBand, óptica, transformadores, sistemas de alimentación ininterrumpida, generadores y equipamiento de refrigeración forman parte del mismo proyecto. Los plazos de cualquiera de esos componentes pueden condicionar la fecha de entrada en producción.
La pertenencia de Polonia a la Unión Europea, su posición geográfica y su base de profesionales técnicos son ventajas, pero no sustituyen esa coordinación industrial.
El mercado europeo ofrece una señal bastante clara. Los grandes centros tradicionales siguen creciendo, aunque encontrar allí electricidad y espacio es cada vez más difícil. CBRE calcula que la tasa de disponibilidad europea podría caer hasta un 5,7 % en 2026, mientras la demanda volvería a superar la nueva capacidad construida.
Polonia no necesita convertirse en otro Frankfurt para beneficiarse de esa situación.
Puede desarrollar centros más cercanos al lugar donde exista nueva generación eléctrica, diseñar desde el principio instalaciones para refrigeración líquida y alta densidad, extender la infraestructura fuera de Varsovia cuando tenga sentido y conectar la construcción de capacidad informática con los planes eléctricos nacionales.
El desafío consiste en sincronizar calendarios que tradicionalmente han funcionado por separado. Un operador de centros de datos puede pensar a tres o cinco años; una compañía eléctrica, a diez o quince; un fabricante de servidores trabaja con ciclos mucho más cortos y una empresa que necesita GPU puede querer capacidad en cuestión de meses.
Si operadores, compañías eléctricas, administraciones, fabricantes, integradores y capital empiezan a planificar únicamente cuando aparece la demanda, probablemente llegarán tarde.
La oportunidad polaca está precisamente en anticiparse. Los aproximadamente 500 MW que podría alcanzar el mercado en 2030 no tienen por qué ser simplemente más capacidad de centro de datos. Pueden diseñarse como infraestructura específicamente preparada para una generación de computación que consume, refrigera y se conecta de una forma diferente.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta capacidad de centros de datos tiene Polonia?
CBRE estima que el mercado polaco cuenta actualmente con alrededor de 200 MW de capacidad. Sus previsiones apuntan a que podría alcanzar aproximadamente 500 MW en 2030.
¿Por qué Polonia puede atraer nuevos centros de datos de IA?
El país combina pertenencia a la Unión Europea, demanda digital creciente, inversión tecnológica y espacio para desarrollar nuevas instalaciones. Además, los problemas de disponibilidad eléctrica y suelo en mercados europeos más maduros están favoreciendo la búsqueda de ubicaciones alternativas.
¿Cuál es el principal obstáculo para los centros de datos de IA en Polonia?
La disponibilidad de potencia eléctrica y los plazos de conexión serán factores determinantes. PSE tiene previsto invertir más de 64.000 millones de eslotis hasta 2034 para ampliar y modernizar la red de transporte, aunque esas inversiones deben atender también otras necesidades del sistema eléctrico.
¿Qué es PIAST AI?
PIAST AI es una fábrica de inteligencia artificial que Polonia desarrolla en Poznań como parte de la iniciativa europea para ampliar la capacidad de supercomputación dedicada a IA. El país también ha manifestado su intención de participar en el programa europeo de gigafábricas de inteligencia artificial.