NVIDIA ha comenzado a desplegar su nueva CPU Vera en los flujos internos de diseño de sus futuras generaciones de procesadores y GPU. Las primeras pruebas realizadas junto a Cadence y Synopsys muestran mejoras de rendimiento de hasta 1,5 veces en determinadas cargas de trabajo de automatización del diseño electrónico (EDA, por sus siglas en inglés), una fase crítica del desarrollo de cualquier chip moderno.
Las claves de la CPU Vera en 20 segundos
- NVIDIA ya utiliza la CPU Vera para desarrollar sus futuras CPU y GPU.
- Las primeras pruebas con Cadence y Synopsys muestran hasta un 50 % más de rendimiento en determinadas tareas EDA.
- Vera incorpora 88 núcleos Arm Olympus, memoria LPDDR5X y la segunda generación de NVIDIA Scalable Coherent Fabric.
- La compañía afirma que una mayor velocidad de verificación permite detectar errores antes y reducir los tiempos de desarrollo.
- NVIDIA ya trabaja en su sucesora, Rosa, basada en los futuros núcleos Arm Rigel.
Durante los últimos años, NVIDIA ha dejado de ser únicamente un fabricante de GPU para convertirse en un proveedor de plataformas completas de computación para inteligencia artificial. Esa estrategia también alcanza ahora al desarrollo interno de sus propios procesadores. La compañía ha anunciado que Vera ya forma parte de los sistemas utilizados por sus ingenieros para diseñar la próxima generación de CPU y GPU, utilizando su propia arquitectura para acelerar el proceso de creación de nuevo silicio.
Las CPU siguen siendo esenciales en el diseño de chips
Aunque la inteligencia artificial y las GPU han acelerado numerosas fases del desarrollo de semiconductores, buena parte de los procesos más exigentes continúan dependiendo del rendimiento de la CPU.
Entre ellos se encuentran la simulación lógica, la verificación formal, las pruebas de regresión y parte de la implementación digital, tareas que requieren un elevado rendimiento por núcleo, baja latencia y un subsistema de memoria capaz de mantener un flujo constante de datos.
Antes de que un procesador llegue a fabricación, los equipos de ingeniería deben validar durante meses o incluso años el comportamiento del diseño, detectar errores, comprobar miles de escenarios distintos y verificar que el chip funcionará correctamente una vez producido.
Reducir el tiempo necesario para ejecutar estas tareas permite acelerar todo el ciclo de desarrollo y detectar problemas antes de que lleguen a fases mucho más costosas del proyecto.
Hasta un 50 % más de rendimiento en las primeras pruebas
Para evaluar el potencial de Vera, NVIDIA ha trabajado con dos de los principales desarrolladores de software EDA del mercado: Cadence y Synopsys.
Las pruebas iniciales se realizaron utilizando aplicaciones ampliamente empleadas por la industria del semiconductor:
- Cadence Jasper, especializada en verificación formal mediante técnicas de prueba inteligente y aprendizaje automático.
- Synopsys VCS, uno de los simuladores de lógica más utilizados para validar diseños complejos antes de su fabricación.
Según NVIDIA, ambas aplicaciones alcanzaron hasta 1,5 veces más rendimiento en determinadas cargas de trabajo de producción utilizando el mismo número de núcleos que en las plataformas de referencia.
La compañía subraya que se trata de resultados obtenidos en flujos de trabajo seleccionados y que continúa colaborando con Cadence y Synopsys para optimizar tanto las aplicaciones como la configuración del sistema con el objetivo de mejorar el rendimiento en un conjunto más amplio de procesos EDA.
Vera combina nuevos núcleos Arm con un subsistema de memoria de alto ancho de banda
La CPU Vera sustituirá progresivamente a la actual generación Grace dentro del ecosistema de NVIDIA.
Entre sus principales características destacan:
- 88 núcleos Arm Olympus diseñados por NVIDIA.
- Memoria LPDDR5X de alta eficiencia.
- Segunda generación de NVIDIA Scalable Coherent Fabric.
- Alto ancho de banda de memoria.
- Baja latencia para aplicaciones sensibles al tiempo de respuesta.
Esta arquitectura está pensada para ejecutar simultáneamente grandes campañas de verificación distribuidas entre cientos o miles de servidores, una carga habitual en los equipos que desarrollan procesadores avanzados.
NVIDIA utiliza sus propias CPU para diseñar las siguientes generaciones
Uno de los aspectos más llamativos del anuncio es que NVIDIA ha comenzado a utilizar Vera para desarrollar los chips que sucederán a la propia Vera.
La compañía explica que esta estrategia crea un ciclo continuo de mejora en el que cada nueva generación ayuda a diseñar la siguiente.
A medida que los ingenieros optimizan aplicaciones, compiladores y herramientas EDA sobre la nueva arquitectura, también obtienen información para mejorar el diseño del siguiente procesador.
Según NVIDIA, este enfoque permite combinar avances en arquitectura, software y sistemas de forma coordinada, acelerando el desarrollo de futuras plataformas de computación.
El siguiente paso ya tiene nombre: Rosa
Durante el anuncio, NVIDIA confirmó además que el trabajo sobre Vera no supone el final de su hoja de ruta.
La empresa ya desarrolla Rosa, la CPU que sucederá a Vera y que incorporará los nuevos núcleos Arm Rigel.
Aunque todavía no se han publicado especificaciones técnicas completas, NVIDIA confirmó que Rosa formará parte de la siguiente generación de plataformas para inteligencia artificial y continuará ampliando la estrategia iniciada con Grace y ahora consolidada con Vera.
Más allá del rendimiento: acelerar la llegada de nuevos chips
El anuncio no busca únicamente demostrar que Vera es más rápida que Grace en determinadas cargas de trabajo.
La verdadera importancia reside en que NVIDIA pretende reducir el tiempo necesario para desarrollar sus futuras arquitecturas.
Cada mejora en simulación, verificación o implementación permite detectar errores antes, probar más alternativas de diseño y acortar el camino entre la descripción inicial del procesador (RTL, Register Transfer Level) y la fabricación del chip.
En una industria donde cada nueva generación requiere inversiones de miles de millones de dólares y varios años de desarrollo, reducir incluso unas semanas el ciclo de diseño puede convertirse en una ventaja competitiva importante.
La decisión de utilizar Vera dentro de sus propios equipos de ingeniería también refleja la evolución de NVIDIA hacia un modelo cada vez más integrado. La compañía ya no solo diseña GPU, sino también CPU, redes, software y plataformas completas para centros de datos, aplicando sus propias tecnologías para acelerar el desarrollo de las siguientes generaciones de hardware.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la CPU NVIDIA Vera?
Es la nueva CPU para centros de datos desarrollada por NVIDIA, basada en 88 núcleos Arm Olympus y diseñada para acompañar a las futuras GPU de la compañía en sistemas de inteligencia artificial.
¿Qué mejoras de rendimiento ha mostrado?
Las primeras pruebas realizadas con aplicaciones EDA de Cadence y Synopsys muestran hasta un 50 % más de rendimiento en determinadas cargas de trabajo respecto a las plataformas utilizadas como referencia por NVIDIA.
¿Para qué se utiliza Vera?
NVIDIA ya emplea Vera en los flujos internos de diseño y validación de sus futuras CPU y GPU, especialmente en tareas de simulación, verificación formal e implementación digital.
¿Cuál será la siguiente generación?
NVIDIA ha confirmado que ya trabaja en Rosa, una nueva CPU basada en los futuros núcleos Arm Rigel que continuará la hoja de ruta iniciada con Grace y Vera.