La burbuja de la IA quizá no esté en el gasto, sino en la prisa

Hay cifras que impresionan por sí solas y otras que, además, deforman el debate. La estimación de unos 930.000 millones de dólares en inversión acumulada en centros de datos entre 2020 y 2026 para el bloque formado por Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta y Oracle entra claramente en esa segunda categoría. Vista sin contexto, parece el tipo de dato que invita a hablar de burbuja inmediata, exceso de capacidad y otra fiesta tecnológica condenada a acabar mal.

Pero ese reflejo puede estar mirando el sitio equivocado. El volumen bruto de inversión es enorme, sí, pero la historia económica enseña que los megaproyectos transformadores no suelen juzgarse bien solo por el tamaño de la factura. También importa cuánto pesa esa factura sobre la economía y, sobre todo, en cuánto tiempo se intenta recuperarla. Y ahí es donde el relato cambia.

Los datos oficiales más recientes de las grandes tecnológicas muestran que el acelerón es real. Amazon cerró 2025 con 128.320 millones de dólares en compras netas de propiedad y equipamiento; Microsoft, 64.551 millones en su ejercicio fiscal 2025; Alphabet, 91.400 millones en 2025; Meta, 72.220 millones en 2025, incluyendo pagos principales de leases financieros; y Oracle, 21.215 millones en su ejercicio fiscal 2025. Solo esas cinco compañías sumaron alrededor de 377.706 millones de dólares en capex en su último ejercicio reportado. Además, Alphabet ha guiado entre 175.000 y 185.000 millones para 2026, Meta entre 115.000 y 135.000 millones y Oracle 50.000 millones para su ejercicio fiscal 2026. Microsoft ya gastó 37.500 millones en capex en un solo trimestre, el segundo de su ejercicio fiscal 2026, y Amazon no ha publicado una guía anual equivalente en la documentación revisada.

El número asusta, pero el contexto cambia la lectura

Esa avalancha de inversión no es una ilusión contable. Epoch AI calculó en febrero de 2026 que el capex combinado de Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle se había cuadruplicado desde el lanzamiento de GPT-4 y que, si la tendencia reciente se mantuviera, podría alcanzar los 770.000 millones de dólares en 2026. No es una previsión oficial de las empresas, sino una extrapolación de la tendencia, pero sí sirve para entender la velocidad del cambio.

Tabla 1. Capex reciente del bloque hiperescalares

CompañíaÚltimo capex anual reportadoÚltima señal para 2026Observación
Amazon128.320 millones de $ (2025)Sin guía anual formal equivalente en la documentación revisadaEs el mayor gasto absoluto del grupo en el último ejercicio reportado
Microsoft64.551 millones de $ (FY2025)37.500 millones de $ en un solo trimestre (FY2026 Q2)El propio grupo dijo que alrededor de dos tercios de ese trimestre fueron activos de vida corta, sobre todo GPUs y CPUs
Alphabet91.400 millones de $ (2025)175.000-185.000 millones de $ (2026)Guía oficial de capex muy por encima del ejercicio anterior
Meta72.220 millones de $ (2025)115.000-135.000 millones de $ (2026)Incluye principal payments on finance leases
Oracle21.215 millones de $ (FY2025)50.000 millones de $ (FY2026)Es la compañía que más ha cambiado de escala en menos tiempo

Nota: las definiciones de capex no son idénticas entre compañías, por lo que la comparación no es perfecta. Aun así, la tendencia de fondo es inequívoca.

Ahora bien, una cosa es decir que el desembolso es monstruoso y otra muy distinta es concluir que, por ese solo motivo, ya estamos ante una burbuja condenada a estallar. La comparación histórica ayuda a frenar el dramatismo. La estimación comparativa incluida en los gráficos aportados por el usuario —construida a partir de informes corporativos y referencias como FHWA, NASA, CRS, GAO, Brookings y Epoch AI— sugiere que el despliegue actual de centros de datos, aun siendo gigantesco, no supera a varios grandes programas históricos si se mide como porcentaje del PIB estadounidense acumulado a lo largo del tiempo.

No todo proyecto enorme es una burbuja

Tabla 2. Megaproyectos frente al despliegue actual de centros de datos
Estimación comparativa basada en los gráficos aportados por el usuario

ProyectoCoste ajustado a inflaciónDuraciónGasto acumulado como % del PIB de EE. UU.
Centros de datos de los grandes hiperescalares (estimación 2020-2026)~930.000 millones de $6 años~3,3%
Proyecto Manhattan~36.000 millones de $5 años~1,3%
Programa Apolo~257.000 millones de $14 años~4,8%
Plan Marshall~170.000 millones de $4 años~6,4%
Sistema interestatal de autopistas~620.000 millones de $37 años~9,0%
Programa F-35 (hasta la fecha)~400.000 millones de $25 años~1,8%
Estación Espacial Internacional~150.000 millones de $27 años~1,0%
Ferrocarriles de EE. UU.~550.000 millones de $71 añosFuera de escala en el gráfico original

La conclusión incómoda es que el debate sobre la “burbuja de la IA” probablemente esté usando la métrica equivocada. El problema no parece ser que la economía no pueda digerir un esfuerzo inversor grande. Estados Unidos ya ha absorbido programas más intensos y prolongados. Lo verdaderamente delicado es otra cosa: el calendario.

El riesgo real está en el desfase entre gasto y monetización

El despliegue ferroviario tardó décadas en madurar. Las autopistas interestatales también. El Programa Apolo fue carísimo, pero tenía una lógica geopolítica y estatal que no dependía de justificar cada dólar con un margen operativo trimestral. En cambio, el capex de la IA actual está entrando en el balance de las empresas cotizadas, que deben convencer al mercado de que la monetización llegará a tiempo.

Y ahí aparece el punto que sí debería preocupar. Microsoft reconoció en enero de 2026 que 37.500 millones de su capex trimestral ya se habían destinado en gran parte a activos de vida corta, principalmente GPUs y CPUs. Eso cambia mucho la conversación. Una autopista puede amortizarse a lo largo de varias generaciones. Un clúster de aceleradores, no. En la infraestructura de IA, la obsolescencia tecnológica avanza mucho más rápido que en la obra pública clásica.

Por eso el riesgo no es tanto “se ha gastado demasiado” como “se está gastando demasiado deprisa para el ritmo real de captura de valor”. Si la demanda empresarial por inferencia, copilotos, agentes y software con IA consigue consolidarse y mantener márgenes, este ciclo se recordará como la cimentación de una nueva capa industrial. Si no ocurre, el golpe no llegará porque el número absoluto fuera obsceno, sino porque el payback esperado estaba demasiado cerca y la curva de ingresos demasiado lejos.

Dicho de otro modo: una economía puede soportar inversiones enormes si tiene tiempo. Lo que el mercado teme no es tanto el tamaño de la apuesta como la compresión del plazo. Y ahí sí hay un elemento genuinamente frágil. El capital intensivo no destruye valor solo cuando se equivoca de destino; también lo destruye cuando exige resultados antes de que la infraestructura haya encontrado aún su negocio definitivo.

La historia industrial ofrece un recordatorio útil. Muchas infraestructuras que después parecieron inevitables arruinaron antes a parte de quienes financiaron la primera ola. No porque fueran inútiles, sino porque llegaron antes de que el mercado estuviera preparado para devolver la inversión al ritmo que exigían sus promotores.

En la IA puede ocurrir algo similar. El mundo probablemente sí necesitará más centros de datos, más red, más energía y más cómputo. La duda no es si la infraestructura acabará teniendo sentido. La duda es cuántos balances pueden aguantar hasta que lo tenga de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Los 930.000 millones de dólares son una cifra oficial de las compañías?
No. Es una estimación comparativa del capex de centros de datos entre 2020 y 2026, basada en los gráficos aportados y en una metodología que combina informes corporativos y supuestos sobre qué parte del capex total corresponde realmente a la infraestructura de data center.

¿Por qué no basta con mirar el capex total para hablar de una burbuja?
Porque una burbuja no depende solo del tamaño del gasto, sino también de si ese gasto puede monetizarse a tiempo y con retornos suficientes. El calendario importa tanto como la cantidad.

¿Qué compañía está gastando más en infraestructura ahora mismo?
En el último ejercicio reportado, Amazon fue la que más capex registró en términos absolutos, con 128.320 millones de dólares en 2025. Pero Alphabet, Meta y Oracle han publicado guías para 2026 que apuntan a otro salto de escala muy relevante.

¿Son comparables entre sí las cifras de Amazon, Microsoft, Meta, Alphabet y Oracle?
Solo con matices. Cada compañía define el capex de forma algo distinta: unas incluyen leases financieros, otras usan compras netas de property and equipment, y además, Oracle reporta por ejercicio fiscal, no por año natural.

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