Intel prepara Diamond Rapids y Crescent Island para la era de los agentes de IA

Intel ha aprovechado Hot Chips 2026 para enseñar cómo quiere repartir las cargas de inteligencia artificial entre procesadores, aceleradores y dispositivos de usuario. La compañía ha detallado Diamond Rapids, su próxima generación de Xeon con hasta 256 núcleos; Crescent Island, una GPU para inferencia con hasta 480 GB de memoria; y Wildcat Lake, ya comercializado como Intel Core Series 3, tres arquitecturas diferentes con las que pretende cubrir desde los grandes centros de datos hasta portátiles y sistemas en el edge.

Las claves de la nueva arquitectura de IA de Intel en 30 segundos

  • Diamond Rapids llegará hasta los 256 núcleos, 16 canales de memoria y 128 líneas PCIe 6.0 con CXL 3.0.
  • Crescent Island apuesta por 480 GB de LPDDR5X en una tarjeta PCIe de 350 W refrigerada por aire.
  • La GPU está pensada especialmente para inferencia y para ejecutar más agentes simultáneos.
  • Wildcat Lake, los Intel Core Series 3, lleva esta estrategia al portátil y el edge con una NPU de hasta 17 TOPS.
  • Intel utiliza 18A y 18A-P, Foveros Direct 3D y UCIe como parte de esta arquitectura heterogénea.

El planteamiento resulta interesante porque Intel no intenta presentar un único chip capaz de resolver todas las necesidades de IA. Su propuesta parte justo de lo contrario: los agentes requieren tipos de computación diferentes dependiendo de dónde se ejecuten y de lo que estén haciendo.

Un servidor puede necesitar muchos núcleos para coordinar procesos, memoria y aceleradores. La generación de tokens necesita una GPU con suficiente capacidad de memoria y ancho de banda. Y un portátil requiere ejecutar determinadas funciones localmente sin disparar el consumo.

Intel quiere participar en las tres capas.

Diamond Rapids lleva Xeon hasta los 256 núcleos

Diamond Rapids será uno de los cambios importantes en la próxima generación de procesadores Intel Xeon.

La compañía ha confirmado configuraciones de hasta 256 núcleos, acompañadas por una enorme caché de último nivel (LLC) de hasta 1,28 GB. A esto se añaden 16 canales de memoria capaces de trabajar a 12.800 MT/s y 128 líneas PCI Express 6.0 compatibles con CXL 3.0.

ArquitecturaDiamond Rapids
SegmentoServidores / Xeon
NúcleosHasta 256
Caché LLCHasta 1,28 GB
Memoria16 canales
Velocidad de memoriaHasta 12.800 MT/s
PCIe128 líneas PCIe 6.0
CXLCXL 3.0
ProcesoIntel 18A-P

El procesador se fabricará utilizando Intel 18A-P, evolución de Intel 18A orientada a mejorar rendimiento y características térmicas. Intel Foundry confirmó en junio que 18A-P había entrado en producción de riesgo.

Diamond Rapids utilizará además Foveros Direct 3D y UCIe-S para interconectar las diferentes piezas del procesador.

Aquí aparece otra de las apuestas importantes de Intel.

Los grandes procesadores están dejando progresivamente de comportarse como piezas monolíticas de silicio. El uso de chiplets permite combinar bloques especializados dentro de un mismo encapsulado, y UCIe (Universal Chiplet Interconnect Express) pretende establecer un estándar para comunicarlos.

Intel también incorporará nuevas Advanced Performance Extensions (APX) y versiones mejoradas de Advanced Matrix Extensions (AMX), instrucciones destinadas, entre otros usos, a acelerar operaciones matriciales habituales en inteligencia artificial.

Pero Diamond Rapids no pretende sustituir a una GPU para ejecutar grandes modelos.

Su función dentro de la arquitectura propuesta por Intel es diferente: proporcionar capacidad generalista para alimentar, coordinar y gestionar plataformas donde CPU, memoria, almacenamiento, red y aceleradores tienen que trabajar conjuntamente.

Esto resulta especialmente relevante en sistemas de agentes.

Un agente de IA no se limita necesariamente a generar texto. Puede consultar bases de datos, ejecutar código, utilizar APIs, acceder a almacenamiento, realizar búsquedas y coordinar otros agentes. Parte de ese trabajo depende más de CPU, memoria y entrada/salida que de una gran capacidad de cálculo matricial.

Crescent Island apuesta por 480 GB y solo 350 W

Probablemente la propuesta más llamativa de las tres sea Crescent Island.

Intel está preparando esta GPU específicamente para inferencia y ha optado por una combinación poco habitual: mucha memoria y un consumo relativamente contenido.

Crescent Island incorporará 32 núcleos Xe y 256 motores XMX basados en Xe3P, acompañados por hasta 480 GB de memoria LPDDR5X.

Todo ello estará integrado en una tarjeta PCIe con un consumo de 350 W que puede refrigerarse por aire.

La cifra de memoria es especialmente importante.

Una parte considerable del coste de ejecutar modelos de inteligencia artificial no procede únicamente de realizar operaciones matemáticas. Los pesos del modelo tienen que almacenarse en memoria y, cuando aumenta el contexto o crece el número de usuarios y agentes simultáneos, también aumenta la presión sobre esa memoria.

Intel está intentando atacar ese problema mediante capacidad.

Los 480 GB permitirían alojar modelos grandes o atender un número mayor de procesos concurrentes sin recurrir necesariamente a configuraciones formadas por numerosas tarjetas únicamente para disponer de memoria suficiente.

La compañía utiliza LPDDR5X en lugar de memorias HBM de alto ancho de banda. Es una decisión que apunta directamente al equilibrio entre capacidad, consumo, coste y rendimiento de inferencia.

Crescent Island no debe compararse únicamente por su potencia máxima con los aceleradores más grandes del mercado. Intel la presenta como una GPU destinada a mejorar la economía de la generación de tokens dentro de centros de datos que ya utilizan refrigeración convencional por aire.

Los 350 W son relevantes precisamente por eso.

Las GPU de IA de mayor rendimiento están aumentando rápidamente sus necesidades eléctricas y térmicas. Instalar aceleradores de muy alto consumo puede obligar a modificar racks, alimentación eléctrica e incluso sistemas de refrigeración.

Crescent Island intenta encajar en una infraestructura más convencional.

Intel sostiene que esa combinación permitirá ejecutar modelos mayores, utilizar ventanas de contexto más amplias y mantener más agentes simultáneos. Son objetivos de diseño comunicados por la compañía y habrá que esperar a disponer de pruebas independientes para conocer su rendimiento real por token y compararlo con las alternativas de NVIDIA, AMD y otros fabricantes.

Ese dato será bastante más importante que los 480 GB por sí solos.

Una gran capacidad de memoria permite alojar cargas mayores, pero el rendimiento final depende también del ancho de banda, capacidad de cálculo, precisión utilizada, software, modelo y nivel de concurrencia.

Wildcat Lake lleva la misma idea hasta el portátil

La tercera pieza ya se encuentra mucho más cerca del usuario.

Wildcat Lake es el nombre en código de Intel Core Series 3, una generación destinada a portátiles y plataformas de edge donde el precio y el consumo tienen bastante más peso que en un centro de datos.

Intel ha confirmado configuraciones con dos núcleos de rendimiento y cuatro núcleos de eficiencia, gráficos Xe3 integrados con aceleración XMX y una unidad de procesamiento neuronal (NPU) capaz de alcanzar 17 TOPS para cargas de IA híbrida.

También soporta memoria LPDDR5X-7467, Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0.

Wildcat Lake resulta además interesante por otra razón: es el primer procesador de Intel que utiliza UCIe.

La documentación técnica de Intel muestra que Core Series 3 utiliza una arquitectura multichip con diferentes tecnologías de fabricación. El procesador combina Intel 18A con procesos N6 y N3E dentro del mismo producto.

Es una buena demostración de hacia dónde quiere dirigirse la compañía.

Intel 18A no significa necesariamente que absolutamente cada pieza de un procesador tenga que fabricarse mediante 18A. Los chiplets permiten escoger procesos diferentes según las necesidades de cada bloque y posteriormente unirlos dentro del encapsulado.

La estrategia también encaja con la IA híbrida.

No tiene demasiado sentido enviar todas las operaciones a un centro de datos si determinadas tareas pueden resolverse en el propio dispositivo.

Reconocimiento de voz, procesamiento de imagen, efectos de videoconferencia, clasificación, pequeños modelos y determinadas funciones de asistentes pueden ejecutarse localmente. Las operaciones más exigentes pueden continuar delegándose en servidores.

Intel denomina a este planteamiento Hybrid AI.

El reto estará en conseguir que software y aplicaciones aprovechen de forma transparente CPU, GPU, NPU y aceleradores remotos dependiendo de cada tarea.

La compañía está dibujando así una infraestructura donde Diamond Rapids proporciona computación generalista en el servidor, Crescent Island se ocupa principalmente de la inferencia y Wildcat Lake ejecuta una parte de la IA cerca del usuario.

No significa que los tres productos tengan que utilizarse conjuntamente. Son arquitecturas destinadas a mercados diferentes.

Pero juntas muestran una estrategia bastante clara.

Intel considera que el crecimiento de los agentes de IA no dependerá exclusivamente de fabricar aceleradores cada vez mayores. También necesitará CPUs capaces de coordinar enormes plataformas, tarjetas de inferencia que puedan instalarse sin reconstruir completamente el centro de datos y procesadores capaces de resolver localmente una parte del trabajo.

Esa visión todavía tendrá que enfrentarse al mercado.

NVIDIA domina actualmente buena parte de la infraestructura utilizada para entrenar y ejecutar modelos, AMD está aumentando su presencia en aceleradores y los grandes proveedores cloud desarrollan sus propios chips especializados.

Intel necesita demostrar rendimiento, disponibilidad y, especialmente, un software capaz de hacer atractiva su alternativa.

Crescent Island será probablemente una de las pruebas más interesantes.

480 GB de memoria en una tarjeta PCIe de 350 W refrigerada por aire plantea una propuesta muy diferente a la carrera por construir el acelerador con mayor consumo y potencia máxima.

Si consigue traducir esa arquitectura en un buen coste por token, Intel podría encontrar un espacio interesante en un mercado que empieza a preocuparse tanto por cuánto cuesta ejecutar la IA como por cuánto rendimiento máximo puede alcanzar.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos núcleos tendrá Intel Diamond Rapids?

Intel ha confirmado configuraciones de Diamond Rapids con hasta 256 núcleos, 1,28 GB de caché LLC, 16 canales de memoria a 12.800 MT/s y 128 líneas PCIe 6.0 compatibles con CXL 3.0.

¿Cuánta memoria tendrá la GPU Intel Crescent Island?

Crescent Island podrá incorporar hasta 480 GB de memoria LPDDR5X. Intel la ha diseñado como una tarjeta PCIe de 350 W refrigerada por aire y orientada principalmente a inferencia de inteligencia artificial.

¿Crescent Island está pensada para entrenamiento o inferencia?

Intel presenta Crescent Island específicamente como una GPU de centro de datos optimizada para inferencia, con especial atención al número de tokens procesados, capacidad de memoria y ejecución simultánea de agentes.

¿Qué es Intel Wildcat Lake?

Wildcat Lake es el nombre en código de los procesadores Intel Core Series 3. Utilizan Intel 18A junto con otros procesos en una arquitectura multichip e incorporan gráficos Xe3 y una NPU de hasta 17 TOPS para ejecutar determinadas cargas de IA localmente.

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