Hippo Harvest capta 30 millones para ampliar sus invernaderos robotizados

Hippo Harvest ha cerrado una ronda de financiación Serie C de 30 millones de dólares para multiplicar su capacidad de producción y llevar su sistema de cultivo robotizado a una nueva instalación en Hollister, California. La operación ha sido liderada por Cox Farms, uno de los mayores operadores de invernaderos de Norteamérica y propietario de compañías como BrightFarms y Mucci Farms.

La empresa estadounidense quiere pasar de la explotación actual, de aproximadamente un acre, a una instalación de 30 acres que todavía se encuentra en fase de tramitación. El capital también financiará una nueva generación de robots móviles autónomos, el lanzamiento comercial de espinacas cultivadas en invernadero y la expansión de sus verduras de hoja por la costa oeste de Estados Unidos.

Las claves de Hippo Harvest en 20 segundos

  • Hippo Harvest ha captado 30 millones de dólares en una Serie C.
  • Cox Farms ha liderado la inversión.
  • La empresa proyecta una nueva instalación de 30 acres en Hollister.
  • Su superficie productiva actual ronda un acre.
  • Utiliza robots móviles autónomos como pequeños tractores de interior.
  • Los robots desplazan los módulos de cultivo a medida que crecen las plantas.
  • El sistema combina robótica, sensores y aprendizaje automático.
  • La ronda financiará la comercialización de espinacas cultivadas bajo cubierta.
  • Hippo Harvest lanzó su lechuga mantecosa a comienzos de 2026.
  • La empresa afirma que su método usa un 92 % menos de agua y un 55 % menos de fertilizante que la agricultura convencional.

La compañía, fundada en 2019 y con sede en Pescadero, ya comercializa espinaca, rúcula, mezclas para ensalada, lechuga mantecosa, kale y otras verduras de hoja. Su catálogo combina productos cultivados en invernadero con otros procedentes de agricultura ecológica al aire libre, una estrategia con la que intenta mantener variedad y suministro durante todo el año.

Robots que reorganizan el invernadero mientras crecen las plantas

La tecnología más característica de Hippo Harvest son sus robots móviles autónomos, conocidos en la industria como AMR. Funcionan como tractores de pequeño tamaño adaptados a un entorno cerrado y se desplazan por debajo de los módulos donde se encuentran las plantas.

Una de sus tareas consiste en modificar la separación entre esos módulos durante el ciclo de cultivo. Las plantas jóvenes ocupan poco espacio y pueden colocarse muy juntas. A medida que crecen necesitan más superficie para recibir luz, ventilarse y desarrollar las hojas sin competir con los ejemplares cercanos.

En un invernadero convencional, esta reorganización puede requerir trabajo manual o sistemas mecánicos fijos. Hippo Harvest plantea que sus robots recojan los módulos y los trasladen de forma automática siguiendo las indicaciones del software.

El objetivo es aprovechar mejor cada metro cuadrado. La misma instalación puede comenzar con una densidad elevada de plantas pequeñas y abrir progresivamente el espacio sin desperdiciar superficie durante las primeras fases del crecimiento.

Los robots también sirven como plataforma para recopilar información. Sensores y cámaras pueden observar el tamaño, el color y el estado de las hojas, mientras el sistema registra datos sobre riego, nutrientes, temperatura o humedad. Los modelos de aprendizaje automático utilizan esa información para ajustar el tratamiento que recibe cada grupo de plantas.

La empresa describe además un sistema de agua y nutrientes en circuito cerrado que lleva la solución directamente a las raíces. Al controlar la cantidad y el momento de aplicación, intenta reducir el consumo y evitar que el exceso de fertilizante termine fuera del área de cultivo.

Hippo Harvest asegura que su método utiliza un 92 % menos de agua, un 55 % menos de fertilizante y genera un 61 % menos de desperdicio alimentario. También afirma haber reducido un 40 % el plástico de sus envases frente a las cajas rígidas tradicionales. Son datos publicados por la propia compañía y deben interpretarse como comparaciones corporativas, ya que la información difundida no incluye una auditoría independiente completa ni todos los supuestos utilizados.

Qué automatiza el sistema

ProcesoFunción de la tecnología
Distribución de plantasLos robots acercan o separan módulos según la fase de crecimiento
RiegoEl sistema entrega agua directamente a la raíz
FertilizaciónAjusta la cantidad de nutrientes según las necesidades
SeguimientoSensores y cámaras controlan el desarrollo del cultivo
PlanificaciónEl software estima espacios, tiempos y necesidades de producción
CosechaLa automatización ayuda a coordinar la recogida y el movimiento del producto
LimpiezaEl entorno puede higienizarse entre ciclos de cultivo

La automatización no significa que el invernadero funcione sin trabajadores. Las instalaciones necesitan agrónomos, técnicos de mantenimiento, especialistas en calidad, operarios de envasado y personal encargado de resolver incidencias. Los robots sustituyen principalmente movimientos repetitivos y permiten que la plantilla dedique más tiempo al control del cultivo.

Una ampliación de 30 veces que deberá demostrar sus costes

El salto previsto es considerable. Pasar de un acre a una instalación de 30 acres implica aumentar la superficie potencial en unas 30 veces, aunque la nueva explotación no alcanzará toda su capacidad desde el primer día.

El proyecto de Hollister se encuentra todavía en fase de permisos. Después llegarán la construcción, el equipamiento, la puesta en marcha y el ajuste de los ciclos de cultivo. En agricultura controlada, producir una primera cosecha es mucho más sencillo que mantener durante todo el año un rendimiento estable, unos costes competitivos y la calidad que exige la distribución alimentaria.

La nueva ronda será determinante para comprobar si la tecnología desarrollada en Pescadero puede trasladarse a una explotación mucho mayor. Una flota pequeña de robots puede supervisarse de forma cercana; decenas o cientos de unidades requieren sistemas de carga, mantenimiento preventivo, repuestos y capacidad para continuar trabajando cuando una máquina falla.

También cambia la complejidad del software. El sistema tiene que coordinar diferentes variedades, fechas de plantación, ritmos de crecimiento y pedidos comerciales. Una lechuga que permanece unos días más de los previstos ocupa un espacio que estaba reservado para el siguiente ciclo y puede alterar toda la planificación.

Hippo Harvest sostiene que la nueva generación de robots aumentará la producción y reducirá el coste por unidad. Ese será el dato que determinará si el proyecto puede competir con verduras cultivadas al aire libre, especialmente en California, una de las principales regiones agrícolas de Estados Unidos.

La empresa afirma que ya puede ofrecer productos de invernadero a precios cercanos a los de la agricultura convencional. Su propia web utiliza como mensaje comercial “calidad de invernadero a precios de exterior”, aunque no publica una comparación detallada de costes por kilogramo.

La agricultura interior busca un modelo menos dependiente de la energía

Hippo Harvest forma parte de la agricultura en ambiente controlado, pero su modelo no debe confundirse con una granja vertical completamente cerrada.

Las granjas verticales suelen apilar cultivos en varias alturas y sustituir la luz solar por iluminación LED. Pueden producir cerca de las ciudades y utilizar poca agua, pero soportan un elevado consumo eléctrico y fuertes costes de construcción.

Los invernaderos aprovechan la luz natural y utilizan la estructura para controlar parcialmente la temperatura, la humedad, el riego y la entrada de plagas. Pueden necesitar calefacción, refrigeración o iluminación adicional, pero su factura energética suele responder a un modelo diferente al de una nave cerrada iluminada exclusivamente con lámparas.

Esta distinción importa porque el sector de la agricultura interior ha atravesado años difíciles. Varias empresas que captaron grandes cantidades de capital no lograron hacer rentable su producción. El coste de las instalaciones, la energía y la mano de obra limitó su capacidad para competir con productos agrícolas de márgenes reducidos.

La financiación destinada al sector cayó en 2024 hasta aproximadamente una quinta parte del máximo registrado en 2021, según datos de PitchBook recogidos por Reuters. El mismo análisis señalaba que el elevado coste inicial seguía siendo uno de los principales obstáculos para ampliar estas explotaciones.

Hippo Harvest intenta responder a ese problema combinando luz solar, agricultura ecológica y robots relativamente pequeños. En lugar de construir una fábrica de plantas completamente aislada del exterior, automatiza determinadas operaciones dentro de un invernadero.

La participación de Cox Farms añade una dimensión industrial a la ronda. No se trata únicamente de un fondo financiero, sino de un operador con experiencia en producción, distribución y relaciones con grandes cadenas de alimentación. Esa presencia puede ayudar a evaluar la tecnología desde la perspectiva de una explotación comercial, no solo desde la de una empresa de software.

En la operación también participan Congruent Ventures, Hawthorne Food Ventures, Collaborative Fund y Fresh Investment Club. Hippo Harvest había cerrado anteriormente una Serie B de 21 millones de dólares en febrero de 2024, liderada por Standard Investments y respaldada, entre otros, por Amazon Climate Pledge Fund y Energy Impact Partners.

La espinaca será una prueba especialmente exigente

La comercialización de espinacas ocupa una parte destacada del nuevo plan. Aunque pueda parecer un producto sencillo, cultivar y vender esta hoja a gran escala plantea dificultades de calidad, conservación y seguridad alimentaria.

Las hojas deben mantener un tamaño y una textura uniformes, soportar el lavado y el envasado y llegar al supermercado con suficiente vida útil. La producción durante todo el año también exige que el sistema mantenga resultados similares pese a los cambios estacionales de luz y temperatura.

Hippo Harvest lanzó su lechuga mantecosa a compradores minoristas a comienzos de 2026 y ahora quiere convertir la espinaca en otro de sus productos principales. La compañía ya muestra ambas referencias dentro de un catálogo que incluye rúcula, mezcla de primavera, kale, lechuga romana y variedades crujientes.

Sus productos se venden en establecimientos del norte de California y el noroeste del Pacífico. Entre los clientes citados por la empresa figuran Sprouts, Haggen y Gus’s Community Markets. La nueva instalación debería permitirle cubrir una zona geográfica mayor y negociar con cadenas que exigen volúmenes constantes.

La compañía mantiene, de todos modos, una oferta híbrida. Parte de las verduras procede de sus invernaderos y otra parte de cultivos ecológicos tradicionales. Esta combinación reduce el riesgo de depender por completo de una única tecnología y facilita ofrecer referencias que no siempre resultan rentables bajo cubierta.

La Serie C proporciona recursos para crecer, pero no resuelve automáticamente las preguntas sobre rentabilidad. La construcción debe superar la fase de permisos, los robots tienen que funcionar de manera fiable y el ahorro obtenido mediante automatización debe compensar el coste de la infraestructura.

Hippo Harvest ha desarrollado una forma técnicamente interesante de convertir pequeños robots en tractores de invernadero. La instalación de Hollister mostrará si ese sistema puede dar el siguiente paso: dejar de ser una explotación de un acre y convertirse en una plataforma agrícola capaz de abastecer a grandes cadenas sin perder dinero por el camino.

Preguntas frecuentes

¿Qué hace Hippo Harvest?
Cultiva verduras de hoja ecológicas mediante invernaderos, robots móviles, sensores y sistemas de aprendizaje automático.

¿Para qué sirven sus robots?
Transportan y reorganizan los módulos de cultivo, recopilan datos y ayudan a coordinar distintas tareas durante el crecimiento y la cosecha.

¿Es una granja vertical?
No exactamente. Utiliza invernaderos y luz natural, mientras una granja vertical suele cultivar en varias alturas dentro de una nave con iluminación artificial.

¿Cuándo estará operativa la nueva instalación?
La empresa no ha facilitado una fecha definitiva. El proyecto de 30 acres en Hollister se encuentra todavía en fase de permisos.

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