Europa quiere una alternativa propia a Microsoft Office y Google Workspace, pero el debut de Euro-Office ha quedado marcado por una controversia que puede pesar tanto como su propuesta tecnológica. La iniciativa, impulsada por una coalición en la que destacan IONOS y Nextcloud, se presenta como una suite ofimática soberana, abierta y orientada a la colaboración en tiempo real. Sin embargo, apenas unos días después de su lanzamiento público, ONLYOFFICE ha acusado al proyecto de incumplir las condiciones de licencia de su software, del que Euro-Office parte como base técnica.
La disputa es relevante porque no gira solo en torno a una pelea entre proyectos open source, sino alrededor de una cuestión más amplia: hasta qué punto Europa puede construir una alternativa digital propia sin tropezar con las complejidades legales, técnicas y políticas del software existente. Euro-Office llega en un momento en que administraciones, empresas y organizaciones europeas revisan su dependencia de proveedores no europeos, y lo hace con un mensaje muy claro de soberanía digital. Pero esa narrativa ha quedado ensombrecida por el conflicto con ONLYOFFICE incluso antes de que exista una primera versión estable.
Según el anuncio oficial de Nextcloud, Euro-Office fue presentado en Berlín el 27 de marzo de 2026 como una iniciativa comunitaria europea apoyada por organizaciones como IONOS, Nextcloud, EuroStack, XWiki, OpenProject, Soverin, Abilian y bTactic. La propia coalición afirma que ya hay una tech preview disponible y que la primera versión estable está prevista para el verano. El objetivo declarado es ofrecer una experiencia familiar, fuerte compatibilidad con formatos de Microsoft y una gobernanza abierta bajo control europeo.
Lo interesante es que Euro-Office no se plantea como una aplicación de escritorio independiente al estilo tradicional. El repositorio público del proyecto en GitHub lo define como un componente web para edición colaborativa, pensado para integrarse en otras plataformas que ya gestionen documentos, permisos y almacenamiento, como soluciones de compartición de archivos, wikis o herramientas de gestión de proyectos. En ese mismo repositorio se menciona expresamente su futura integración con entornos como Proton, XWiki, OpenProject o Nextcloud Hub, lo que refuerza la idea de que Euro-Office apunta más a convertirse en una pieza de infraestructura soberana que en una simple suite descargable para usuarios domésticos.
Un fork con fuerte carga política
La raíz del problema está precisamente en esa base tecnológica. Euro-Office reconoce abiertamente que parte del código abierto de ONLYOFFICE, distribuido bajo AGPL, y que está revisando y “limpiando” esa base para facilitar la compilación y las contribuciones. El propio proyecto justifica el fork alegando que colaborar con ONLYOFFICE era “imposible o fuertemente desincentivado”, por la escasa aceptación de pull requests, instrucciones de compilación poco fiables, presencia de binarios y blobs compilados, falta de transparencia y partes propietarias en las aplicaciones móviles. Además, el repositorio añade un argumento mucho más delicado: sostiene que ONLYOFFICE es una empresa rusa y que la situación política actual dificulta la confianza y la colaboración.
Esa afirmación, sin embargo, necesita contexto. ONLYOFFICE se presenta oficialmente como un proyecto desarrollado por Ascensio System SIA, con sede en Riga, Letonia, y la propia compañía recuerda que en 2023 reorganizó su estructura bajo una sociedad holding en Singapur, manteniendo una cadena corporativa que incluye filiales en Reino Unido y Letonia. Ese dato no resuelve por completo el debate sobre origen, propiedad o equipo de desarrollo, pero sí matiza la idea de que ONLYOFFICE sea simplemente una empresa rusa sin más. En otras palabras, el origen del software se ha convertido aquí en parte del conflicto político, no solo en una cuestión societaria.
ONLYOFFICE responde por la vía jurídica
La respuesta de ONLYOFFICE ha sido frontal. En una entrada publicada el 30 de marzo, la compañía afirma que Euro-Office utiliza tecnología derivada de sus editores “en violación” de sus términos de licencia y del derecho internacional de propiedad intelectual. Su posición se centra en que el software de ONLYOFFICE se distribuye bajo AGPLv3 junto con requisitos adicionales que, según sostiene, obligan a preservar la marca, el logotipo y la atribución correspondiente. ONLYOFFICE asegura que estas condiciones no son opcionales y que cualquier derivado debe respetarlas para que el uso del código sea válido.
Aquí entra un punto jurídico que no es menor. La GNU AGPLv3, en su sección 7, permite añadir ciertos términos adicionales, entre ellos la preservación de avisos legales o atribuciones razonables y la negativa a conceder derechos de uso sobre determinadas marcas. También establece que, al distribuir versiones modificadas, deben mantenerse los avisos de licencia y las condiciones adicionales aplicables. Sin embargo, la misma AGPL distingue entre condiciones admisibles y “further restrictions”, y no resuelve por sí sola una cuestión esencial: si la forma concreta en que ONLYOFFICE impone esos requisitos encaja de manera indiscutible con el marco de la licencia y si Euro-Office los ha incumplido efectivamente. A fecha de hoy, eso sigue siendo una controversia pública, no una conclusión judicial.
Dicho de otro modo, ONLYOFFICE ha formulado una acusación legal muy seria, pero por ahora no consta públicamente una resolución independiente que zanje el conflicto. Euro-Office, por su parte, se presenta como una base “liberada” del código abierto de ONLYOFFICE y defiende que su intención es construir una suite sin restricciones de marca y con una gobernanza más transparente. Lo que está en juego no es solo un logo o una atribución, sino quién puede liderar en Europa una alternativa ofimática abierta con verdadera credibilidad política y técnica.
La gran pregunta: por qué ONLYOFFICE y no LibreOffice
Más allá del ruido legal, hay otra cuestión que el lanzamiento de Euro-Office ha dejado en el aire: por qué la coalición europea ha optado por partir de ONLYOFFICE y no de Collabora Online o del universo LibreOffice. La propia documentación pública de Euro-Office apenas responde a esa duda con una frase prudente: dice buscar oportunidades de integración y colaboración con la comunidad de LibreOffice y con empresas como Collabora. La explicación implícita parece más práctica que ideológica: ONLYOFFICE arrastra desde hace años una reputación bastante sólida en compatibilidad con formatos de Microsoft y en experiencia de edición web moderna, dos elementos clave si lo que se quiere es facilitar la migración de administraciones y empresas sin obligarlas a asumir demasiada fricción.
Eso explica también por qué Euro-Office puede resultar atractivo incluso en medio de la polémica. Su propuesta conecta con una demanda real en Europa: una suite ofimática que pueda integrarse en entornos soberanos, con código abierto, gobernanza compartida y una experiencia razonablemente cercana a la que ofrecen las plataformas dominantes. Pero la disputa con ONLYOFFICE introduce un riesgo evidente. Si el proyecto quiere convertirse en una pieza seria de soberanía digital europea, tendrá que demostrar no solo músculo técnico y político, sino también una base jurídica impecable. En un terreno donde la confianza es tan importante como la compatibilidad, arrancar con una batalla legal no es precisamente el mejor estreno.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente Euro-Office?
Es un proyecto europeo de suite ofimática colaborativa basado en la web, pensado para integrarse en otras plataformas como Nextcloud Hub, Proton, XWiki u OpenProject, y no como una aplicación independiente al estilo clásico.
¿Está ya disponible para usar?
Sí, pero solo como tech preview. La coalición impulsora anunció una versión preliminar pública y prevé una primera versión estable para el verano de 2026.
¿Por qué ONLYOFFICE acusa a Euro-Office de infringir su licencia?
Porque sostiene que Euro-Office parte de su código AGPL y no respeta condiciones adicionales que, según ONLYOFFICE, obligan a conservar marca, logotipo y atribución. Por ahora se trata de una acusación pública, no de una resolución judicial.
¿ONLYOFFICE es una empresa rusa o letona?
ONLYOFFICE se presenta oficialmente como un proyecto desarrollado por Ascensio System SIA, con sede en Riga, Letonia, aunque Euro-Office cuestiona esa imagen y vincula a la compañía con Rusia en su repositorio. El origen y la gobernanza se han convertido en parte de la controversia.
Referencias: onlyoffice, Euro-Office Github