España ha dado otro paso para competir por una de las grandes gigafactorías europeas de inteligencia artificial. El consorcio público-privado impulsado con apoyo del Gobierno prepara una candidatura basada en un modelo multisede, con instalaciones previstas en Móra la Nova (Tarragona) y Madrid, y con Multiverse Computing como socio tecnológico. La operación aspira a movilizar hasta 5.000 millones de euros y a situar al país dentro del mapa europeo de computación avanzada para IA.
El proyecto fue abordado este 1 de julio en una reunión en Moncloa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, representantes institucionales y los principales socios empresariales. Según Multiverse, participaron el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente de Telefónica, Marc Murtra; el presidente de ACS, Florentino Pérez; el consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi; y el CEO de Multiverse Computing, Enrique Lizaso.
Una candidatura española para la carrera europea de la IA
La gigafactoría española todavía no está adjudicada. El consorcio espera la convocatoria de la Comisión Europea para competir por una de las infraestructuras emblemáticas del programa europeo de AI Gigafactories. La Comisión señala que EuroHPC JU tiene previsto publicar la convocatoria oficial en verano de 2026, dentro de la estrategia comunitaria para reforzar la capacidad europea en inteligencia artificial.
El reparto accionarial comunicado por Multiverse deja una mayoría pública muy ajustada a través de SETT, la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, con el 47,99 %. Telefónica, ACS y Santander tendrían un 15,67 % cada una, Multiverse Computing un 4 % y la Generalitat de Cataluña un 1 %. La compañía destaca que el proyecto es mayoritariamente privado, una lectura que se entiende si se suma la participación de las empresas al margen de SETT y la Generalitat.
| Socio | Participación |
|---|---|
| SETT | 47,99 % |
| Telefónica | 15,67 % |
| ACS | 15,67 % |
| Banco Santander | 15,67 % |
| Multiverse Computing | 4 % |
| Generalitat de Cataluña | 1 % |
La Unión Europea define las AI Gigafactories como grandes instalaciones dedicadas al desarrollo y entrenamiento de modelos de IA de próxima generación, con capacidad para cubrir el ciclo completo de vida de modelos y aplicaciones de gran tamaño. No se trata solo de comprar GPUs: incluyen computación optimizada para IA, almacenamiento de alta capacidad, redes, acceso cloud seguro y servicios especializados de soporte para usuarios públicos y privados.
El programa se enmarca en InvestAI, la iniciativa presentada por la Comisión Europea para movilizar 200.000 millones de euros en inversión en IA, con un fondo europeo de 20.000 millones destinado a crear hasta cinco gigafactorías de IA. El objetivo declarado es dotar a Europa de capacidad propia para entrenar y desplegar modelos avanzados sin depender por completo de infraestructuras estadounidenses o chinas.
Multiverse: eficiencia, software y soberanía
El papel de Multiverse Computing es relevante porque introduce una capa tecnológica española en un proyecto que, por su tamaño, podría quedar dominado por proveedores globales de hardware y cloud. La empresa de Donostia-San Sebastián aportará experiencia en computación cuántica, IA optimizada y una pila de software para centros de datos de IA que incluye orquestación de GPUs, servicios de IA y controles de soberanía, según su propio comunicado.
La compañía se ha especializado en compresión de modelos mediante técnicas inspiradas en computación cuántica. Su producto CompactifAI promete comprimir modelos de IA hasta un 95 % con una pérdida de precisión de entre el 2 % y el 3 %, una afirmación que debe leerse como una cifra comunicada por la empresa y dependiente del modelo, el caso de uso y la validación concreta.
Ese enfoque encaja con uno de los grandes problemas de las gigafactorías de IA: no basta con construir capacidad bruta. Entrenar y ejecutar modelos cada vez mayores exige energía, chips, refrigeración, software de orquestación, optimización de workloads y control de costes. Si una parte de la tecnología permite reducir requisitos de cómputo sin degradar demasiado la calidad, puede influir tanto en la economía del centro como en su sostenibilidad operativa.
La presencia de Multiverse también aporta una lectura industrial. España no solo quiere alojar una gran infraestructura de IA, sino demostrar que puede añadir tecnología propia a una capa crítica: la eficiencia del software, la gestión de modelos y la soberanía de los despliegues. Enrique Lizaso resumió esa posición al señalar que el objetivo es garantizar que la infraestructura sea “potente, eficiente y soberana”.
Móra la Nova, Madrid y el reto energético
La propuesta española se articula como un modelo multisede. Móra la Nova aparece como enclave principal en Tarragona, mientras Madrid alojaría parte de la infraestructura tecnológica. Según la información publicada por El País, los impulsores defienden que la instalación catalana podría operar en 2028 y apuntan a una demanda energética inicial de 50 MW ampliable a 125 MW.
El dato energético es importante. Las gigafactorías de IA son, en la práctica, centros de supercomputación y data centers de muy alta densidad. Su viabilidad depende de acceso a energía, red eléctrica, permisos, refrigeración, conectividad, seguridad física y capacidad de atraer talento. La Comisión Europea y el BEI también han señalado que el éxito del programa dependerá de combinar financiación pública y privada para levantar una infraestructura de IA competitiva y segura.
En el caso español, la elección de Móra la Nova tiene además una dimensión territorial. La zona se sitúa en el entorno de la Ribera d’Ebre, marcada por el debate sobre el futuro industrial ligado al cierre previsto de actividad nuclear en la región. Los promotores han defendido que el proyecto puede contribuir a la reindustrialización y a la creación de un polo tecnológico fuera de los grandes núcleos tradicionales.
La oportunidad y el riesgo
La candidatura española llega en un momento en el que Europa intenta cerrar distancia frente a Estados Unidos y China. La Comisión recibió 76 expresiones de interés para crear gigafactorías de IA en 16 Estados miembros y 60 ubicaciones, una respuesta que superó sus expectativas y que muestra la competencia que tendrá cualquier candidatura nacional.
España parte con socios de peso en telecomunicaciones, construcción, financiación y tecnología. Telefónica aporta conectividad y experiencia en infraestructura digital; ACS, capacidad de desarrollo y obra; Santander, músculo financiero; SETT, apoyo público estratégico; y Multiverse, la capa de software y eficiencia IA. La combinación es sólida sobre el papel, pero la adjudicación europea exigirá demostrar viabilidad técnica, acceso a energía, modelo económico, sostenibilidad, seguridad y utilidad para empresas, universidades, centros de investigación y administraciones.
La cuestión de fondo es si Europa quiere limitarse a comprar capacidad de IA o construir una infraestructura propia con empresas locales dentro de la cadena. La candidatura española intenta responder a esa segunda vía. Si sale adelante, no será solo un gran centro de datos: será una prueba de si España puede participar en la infraestructura crítica de la IA con algo más que suelo, electricidad y capital.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la gigafactoría española de IA?
Es una candidatura público-privada para competir por una de las AI Gigafactories europeas, con una propuesta multisede en Móra la Nova (Tarragona) y Madrid.
¿Qué papel tendrá Multiverse Computing?
Multiverse será socio tecnológico del consorcio, con un 4 % de participación, y aportará software de IA, orquestación de GPUs, controles de soberanía y tecnologías de optimización de modelos.
¿Cuánta inversión podría movilizar el proyecto?
El consorcio espera movilizar hasta 5.000 millones de euros si la candidatura avanza y logra atraer la financiación prevista.
¿Ya ha sido adjudicada la gigafactoría a España?
No. El proyecto está pendiente de la convocatoria oficial de la Comisión Europea y deberá competir con otras candidaturas europeas.
¿Por qué importa esta infraestructura?
Porque las gigafactorías de IA buscan dar a Europa capacidad propia para entrenar y desplegar modelos avanzados, reduciendo dependencia tecnológica externa y facilitando acceso a empresas, universidades y centros de investigación.
vía: multiversecomputing