El incendio declarado este jueves 7 de mayo en el centro de datos de NorthC en Almere, cerca de Ámsterdam, ha vuelto a recordar una verdad que a veces se pierde entre discursos sobre cloud, Inteligencia Artificial y soberanía digital: Internet sigue dependiendo de edificios, energía, refrigeración, cableado, generadores y planes de continuidad que deben funcionar cuando algo sale mal.
NorthC confirmó que el fuego se originó alrededor de las 08:45 en su centro de datos de Rondebeltweg, en el parque empresarial Sallandsekant. El edificio fue evacuado tras activarse los protocolos de seguridad y, según la información disponible, no se han comunicado heridos. La compañía explicó que el incendio se localizó en la parte trasera del edificio, donde se encuentran instalaciones técnicas, y que no podía determinar todavía ni la causa ni el alcance exacto de los daños en la infraestructura.
La última actualización oficial facilitada por NorthC, a las 20:50 hora local, indicaba que el incendio había sido rebajado a situación GRIP 1 y que el NL-Alert enviado a la población había sido retirado. Eso significa que el fuego estaba bajo control, aunque la compañía aún debía esperar autorización para entrar en el edificio y realizar una primera inspección. Sus equipos técnicos estaban preparados para evaluar daños y determinar qué sería necesario para restaurar cuanto antes el suministro eléctrico y la conectividad.
Un centro de datos de 11 MW en una ubicación estratégica
El centro de datos de Almere no es una instalación menor. NorthC lo presenta como una infraestructura de 26.000 m², con 11 MW de capacidad eléctrica instalada, construida bajo estándares Tier 3, alimentada con energía verde certificada y conectada con otros centros de datos de la compañía en Países Bajos. La instalación está situada en Rondebeltweg 62, con acceso directo a la A6 y dentro del área metropolitana de Ámsterdam, uno de los principales polos digitales europeos.
La respuesta de emergencia fue amplia. Según Data Center Dynamics, en el operativo participaron cinco camiones de bomberos, tres vehículos con escalera y un robot de extinción. También se enfrió de forma preventiva un depósito de diésel con apoyo de un vehículo especial procedente del aeropuerto de Lelystad. La situación obligó a mantener el edificio inaccesible durante horas, mientras los equipos de emergencia trabajaban para controlar el fuego y permitir una entrada segura.
NorthC señaló a media tarde que la prioridad era evaluar el impacto en cuanto el edificio quedase liberado por los servicios de emergencia. Paralelamente, sus equipos habían preparado varios escenarios para restablecer el suministro eléctrico lo antes posible. Este punto es clave: en un centro de datos, incluso si las salas de servidores no sufren un daño directo masivo, la pérdida o afectación de la infraestructura eléctrica, de refrigeración o de conectividad puede interrumpir servicios críticos.
La causa del incendio sigue sin estar clara. Tampoco se conoce todavía el alcance definitivo de los daños. Por prudencia, cualquier conclusión técnica sobre el origen del fuego debe esperar a la investigación de NorthC y de las autoridades competentes.
Servicios públicos, universidad y cloud afectados
El incidente no se quedó dentro de los muros del centro de datos. Data Center Dynamics informó de afectaciones en Utrecht University, en el organismo regional de aguas Hoogheemraadschap De Stichtse Rijnlanden, en servicios de Transdev y en miembros de SURF, el proveedor neerlandés de servicios TIC para educación e investigación. IBM Cloud también notificó incidencias relacionadas con el centro de datos que aloja su instalación Amsterdam 03.
The Next Web fue más allá al subrayar el efecto en cadena del incendio: Utrecht University quedó parcialmente fuera de línea, SURF avisó de interrupciones para instituciones académicas y Transdev informó de problemas en sus sistemas de comunicación con conductores de autobús y tranvía en la provincia de Utrecht. Según esa información, el centro de control de transporte público tenía servidores en la instalación afectada y no se había migrado a una ubicación de respaldo.
Ese dato es probablemente el más importante desde el punto de vista de continuidad de negocio. El incendio puede originarse en un proveedor, pero el impacto real depende de cómo estén diseñadas las arquitecturas de los clientes. Un centro de datos puede tener redundancia interna, estándares de disponibilidad y equipos preparados, pero si una organización concentra servicios esenciales en una sola ubicación sin recuperación probada, el riesgo sigue existiendo.
No es una crítica exclusiva a las entidades afectadas. Es una lección general para cualquier empresa, universidad, administración o proveedor que opera servicios críticos. Contratar colocation, cloud o hosting en un centro de datos de calidad no sustituye a una estrategia de alta disponibilidad. Hace falta replicación, copias verificadas, planes de recuperación, pruebas periódicas y, para servicios sensibles, despliegues en más de una ubicación física.
La resiliencia no se compra solo con un CPD certificado
Los centros de datos modernos se diseñan para minimizar riesgos, pero no son invulnerables. Incendios, fallos eléctricos, baterías, generadores, cuadros de distribución, sistemas de refrigeración, errores humanos, inundaciones o incidentes de conectividad pueden afectar a una instalación. Lo importante es cómo se contiene el daño y cómo responden operador y clientes.
El caso de Almere llega en un momento en el que Europa está acelerando su dependencia de infraestructuras digitales. Cloud, Inteligencia Artificial, administración electrónica, sanidad conectada, transporte, educación, investigación y servicios financieros descansan cada vez más sobre centros de datos regionales. Cuando uno de ellos sufre un incidente, aparece de forma muy visible la capa física que sostiene toda esa digitalización.
NorthC es un actor relevante en el mercado europeo de colocation. La compañía nació en 2019 tras la fusión de TDCG y NLDC, y opera centros de datos en Países Bajos, Alemania y Suiza. Antin Infrastructure Partners anunció en diciembre de 2025 la adquisición de NorthC a DWS, dentro de una apuesta más amplia por plataformas europeas de infraestructura digital.
El incidente no permite cuestionar de forma general la seguridad de NorthC ni de los centros de datos europeos. Sí permite, en cambio, abrir una conversación más práctica sobre dependencia física. La resiliencia no consiste solo en que un edificio tenga buenos estándares. Consiste en que cada servicio crítico pueda sobrevivir a la pérdida temporal de un edificio entero.
Para los clientes afectados, las próximas horas serán decisivas. Una vez que NorthC pueda entrar en la instalación, tendrá que determinar el estado de la alimentación eléctrica, la conectividad, los equipos técnicos, las salas afectadas y los tiempos realistas de recuperación. Para el resto del sector, el incendio deja una advertencia útil: la continuidad no puede darse por supuesta solo porque la infraestructura esté en un centro de datos profesional.
La nube es flexible, pero no es etérea. Tiene dirección postal, cuadros eléctricos, depósitos de combustible, rutas de fibra, sistemas de climatización y personas que entran en un edificio cuando los bomberos lo permiten. El incendio de Almere recuerda que cualquier estrategia digital seria debe empezar por asumir esa realidad.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se produjo el incendio de NorthC?
El incendio se produjo en el centro de datos de NorthC situado en Rondebeltweg 62, en Almere, dentro del parque empresarial Sallandsekant, cerca de Ámsterdam.
¿Hubo heridos?
Según la información facilitada por NorthC, todas las personas presentes fueron evacuadas a tiempo y no se han comunicado heridos.
¿Qué servicios se han visto afectados?
Se han reportado incidencias en Utrecht University, SURF, Hoogheemraadschap De Stichtse Rijnlanden, Transdev e IBM Cloud Amsterdam 03, entre otros servicios vinculados directa o indirectamente a la instalación.
¿Qué enseña este incidente a las empresas?
Que alojar sistemas en un centro de datos profesional no basta por sí solo. Los servicios críticos necesitan redundancia geográfica, recuperación probada, backups verificados y planes claros para operar si una ubicación queda fuera de servicio.
Informe de NorthC data centers