El Gobierno ha resuelto las convocatorias RedIA y RedIA Salud, que movilizarán 180 millones de euros para financiar 372 proyectos relacionados con inteligencia artificial en todas las comunidades autónomas. Del total, 130 millones corresponden al programa RedIA y otros 50 millones a iniciativas específicamente relacionadas con el ámbito sanitario. El 70 % de los proyectos seleccionados en RedIA corresponde a pequeñas y medianas empresas.
Las claves de las nuevas ayudas a la IA en 20 segundos
- El Gobierno destinará 180 millones de euros a 372 proyectos empresariales de inteligencia artificial.
- RedIA contará con 130 millones procedentes de fondos FEDER y financiará 300 iniciativas.
- El 70 % de los proyectos seleccionados en RedIA corresponde a pymes.
- RedIA Salud financiará otros 72 proyectos con 50 millones.
- Las ayudas abarcan asistentes inteligentes, robótica, gemelos digitales, visión artificial, ciberseguridad y sistemas predictivos.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, anunció la resolución este 31 de agosto durante su intervención en el 40 Encuentro de Economía Digital y Telecomunicaciones de AMETIC, celebrado en Santander.
Las convocatorias, gestionadas por Red.es, buscan trasladar la inteligencia artificial desde los proyectos experimentales hacia aplicaciones empresariales y sanitarias concretas. En el caso de RedIA, el Gobierno recibió más de 1.000 propuestas y finalmente ha seleccionado 300.
La distribución de las ayudas por todas las comunidades autónomas también pretende extender la adopción de estas tecnologías más allá de los grandes núcleos empresariales y tecnológicos.
RedIA financiará 300 proyectos con 130 millones de euros
La mayor parte de los fondos corresponde a RedIA, una convocatoria dotada con 130 millones de euros procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Su objetivo es financiar proyectos de desarrollo tecnológico e innovación relacionados con inteligencia artificial, además de favorecer la incorporación de estas tecnologías a los procesos productivos y cadenas de valor empresariales.
Las aplicaciones seleccionadas son diversas.
Entre los proyectos aparecen asistentes inteligentes, gemelos digitales, robótica avanzada, sistemas de visión artificial, herramientas de ciberseguridad y tecnologías predictivas.
El dato empresarial más relevante es la presencia de las pymes. Según el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, representan el 70 % de los proyectos seleccionados.
La proporción resulta especialmente relevante porque una de las principales incógnitas alrededor de la inteligencia artificial empresarial está precisamente en su adopción fuera de las grandes corporaciones.
Una multinacional puede dedicar equipos completos a desarrollar modelos, construir infraestructura o integrar servicios comerciales de IA. Para una pyme, el coste inicial, la disponibilidad de profesionales especializados y la incertidumbre sobre el retorno de la inversión pueden convertirse en barreras mucho mayores.
Las ayudas públicas pretenden reducir parte de ese riesgo inicial.
No obstante, recibir financiación para un proyecto de inteligencia artificial no garantiza por sí mismo que termine generando mejoras de productividad. La utilidad dependerá de que las tecnologías puedan integrarse posteriormente en procesos reales y mantenerse una vez finalizada la fase financiada.
El propio ministro centró parte de su intervención en esta cuestión. López sostuvo que la productividad no aumenta simplemente por la aparición de una nueva tecnología, sino cuando esta encuentra aplicaciones útiles y se extiende entre empresas y usuarios.
Otros 50 millones para inteligencia artificial aplicada a la sanidad
La segunda convocatoria es RedIA Salud, con 50 millones de euros destinados a 72 proyectos.
En este caso, las aplicaciones se concentran en diferentes etapas del proceso sanitario: predicción, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes.
También se financiarán iniciativas relacionadas con investigación clínica, biomédica y farmacológica, además de proyectos orientados a la respuesta ante emergencias.
La sanidad es uno de los sectores donde la inteligencia artificial está encontrando un número creciente de posibles aplicaciones, desde análisis de imágenes médicas hasta sistemas predictivos o herramientas de apoyo a profesionales.
Pero también presenta requisitos especialmente exigentes.
Los proyectos que trabajen con información sanitaria tienen que considerar protección de datos, seguridad, trazabilidad y los requisitos regulatorios aplicables. Cuando los sistemas de IA intervienen en determinadas decisiones o productos médicos pueden estar sujetos además a normativa sectorial y al Reglamento europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), dependiendo de su función y clasificación.
La convocatoria supone una financiación media aproximada de 694.000 euros por proyecto si los 50 millones se repartieran de manera uniforme entre las 72 iniciativas, aunque esa operación sirve únicamente como referencia matemática: el Ministerio no indica en la información difundida que todos los proyectos reciban la misma cantidad.
Algo similar ocurre con RedIA. Dividir sus 130 millones entre 300 proyectos ofrecería una media teórica de unos 433.000 euros, pero las ayudas concretas pueden variar según cada expediente.
En conjunto, los 180 millones repartidos entre 372 iniciativas equivaldrían a una media cercana a los 484.000 euros por proyecto, sin que ello represente la distribución real de las subvenciones.
Más IA significa también más necesidad de infraestructura
El anuncio tuvo además una segunda vertiente relacionada directamente con la infraestructura tecnológica española.
Óscar López vinculó el crecimiento de la inteligencia artificial con la necesidad de aumentar la capacidad de cómputo disponible.
Es una relación importante porque desplegar cientos de proyectos empresariales de IA no consiste únicamente en desarrollar software.
Entrenar modelos, realizar inferencia, procesar grandes conjuntos de datos o ejecutar sistemas de visión artificial requiere servidores, aceleradores, almacenamiento, redes y centros de datos. La cantidad necesaria depende enormemente de cada aplicación: un asistente conectado mediante API a un modelo comercial tiene necesidades de infraestructura muy diferentes de un sistema que ejecuta modelos propios sobre GPU.
El Gobierno relaciona esta política con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, lanzada inicialmente en 2020 y reforzada en 2024. Según los datos facilitados por el Ministerio, esta estrategia ha contado con más de 1.500 millones de euros de financiación.
Entre las actuaciones desarrolladas durante estos años se encuentran el modelo de lenguaje ALIA, programas de formación, cátedras universitarias vinculadas a inteligencia artificial, ciberseguridad y chips, además de inversiones y ayudas dirigidas a empresas tecnológicas.
La Administración también destaca la creación de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) como parte del desarrollo institucional relacionado con esta tecnología.
El Gobierno presenta estos programas como parte de una estrategia destinada a incrementar la adopción empresarial de IA. Será la ejecución de los proyectos y sus resultados posteriores la que permita medir hasta qué punto las ayudas consiguen trasladarse a productos, procesos y servicios que continúen funcionando una vez consumida la financiación pública.
El Gobierno prepara nuevas reglas para los centros de datos
El ministro aprovechó también su intervención en Santander para referirse al futuro Real Decreto sobre centros de datos que prepara el Ejecutivo.
Según explicó, la norma pretende establecer requisitos relacionados con sostenibilidad energética y medioambiental, resiliencia y soberanía digital.
El Gobierno defiende que la iniciativa no supone una moratoria para la construcción de nuevos centros de datos, sino un intento de ordenar su crecimiento.
La cuestión adquiere importancia precisamente por el avance de la IA.
Los centros de datos destinados a cargas intensivas de inteligencia artificial pueden requerir grandes cantidades de electricidad y sistemas de refrigeración considerablemente más exigentes que la infraestructura informática convencional. Además, las nuevas generaciones de GPU están aumentando la densidad de potencia por rack, obligando a adaptar instalaciones eléctricas y térmicas.
España intenta aprovechar factores como su disponibilidad de energías renovables, conectividad internacional y posición geográfica para atraer nuevas inversiones, pero el crecimiento de estas instalaciones también plantea preguntas sobre disponibilidad eléctrica, conexión a la red, consumo de agua, planificación territorial y capacidad de las infraestructuras locales.
El Ejecutivo pretende introducir estos elementos en el marco regulatorio que está preparando.
López defendió durante su intervención que España necesita más centros de datos, pero vinculó su crecimiento a criterios de eficiencia, sostenibilidad y soberanía.
Las dos cuestiones tratadas durante el encuentro de AMETIC están estrechamente relacionadas. Financiar cientos de proyectos de inteligencia artificial aumenta la demanda potencial de cómputo, mientras que proporcionar ese cómputo exige ampliar y modernizar la infraestructura física sobre la que funcionan esos sistemas.
Los 180 millones de RedIA y RedIA Salud permitirán comprobar ahora qué parte de esa inversión consigue superar la fase de proyecto y convertirse en aplicaciones empresariales y sanitarias utilizadas de forma continuada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dinero destinará el Gobierno a los nuevos proyectos de inteligencia artificial?
Las convocatorias RedIA y RedIA Salud suman 180 millones de euros y financiarán 372 proyectos distribuidos por todas las comunidades autónomas.
¿Cuántas empresas recibirán las ayudas RedIA?
RedIA financiará 300 proyectos seleccionados entre más de 1.000 propuestas. Según el Ministerio, el 70 % de los proyectos beneficiarios corresponde a pymes.
¿Qué proyectos financiará RedIA Salud?
La convocatoria dispone de 50 millones para 72 proyectos relacionados con predicción, diagnóstico, tratamiento, seguimiento, investigación clínica, biomédica y farmacológica y respuesta ante emergencias.
¿Qué prepara el Gobierno para regular los centros de datos?
El Ejecutivo trabaja en un Real Decreto destinado a establecer requisitos relacionados con sostenibilidad energética y medioambiental, resiliencia y soberanía digital de estas instalaciones.
Fuente: digital.gob.es