Una nueva filtración sobre el Apple A20 Pro apunta a cambios importantes en la arquitectura del próximo procesador para los iPhone de gama alta. El supuesto análisis del chip muestra una GPU de siete núcleos, un bus de memoria de 96 bits y más caché para los núcleos eficientes. Son datos todavía sin confirmar por Apple y llegan pocos días antes del evento que la compañía celebrará el 9 de septiembre.
Las claves del Apple A20 Pro en 20 segundos
- Una filtración atribuye al A20 Pro una GPU de 7 núcleos, frente a los seis del A19 Pro.
- El bus de memoria pasaría de 64 a 96 bits, un aumento del 50 % en anchura.
- Los núcleos eficientes compartirían 8 MB de caché L2, frente a 6 MB.
- El chip estaría asociado al nuevo empaquetado WMCM.
- Apple celebrará su próximo evento el 9 de septiembre, pero todavía no ha confirmado estas especificaciones.
La información procede de una publicación en Weibo que reconstruye parcialmente la organización del A20 Pro a partir de las conexiones del encapsulado y de imágenes atribuidas al chip. Conviene por ello separar lo que Apple ha confirmado de lo que, a 3 de septiembre, continúa formando parte de las filtraciones.
Apple sí ha anunciado oficialmente un evento para el 9 de septiembre a las 19:00, hora peninsular española. La compañía no ha detallado todavía en su web qué dispositivos presentará ni las especificaciones del A20 Pro.
Las filtraciones acumuladas durante los últimos meses, sin embargo, coinciden en dos cambios especialmente relevantes: el salto hacia un proceso de fabricación de 2 nanómetros y la adopción de WMCM (Wafer-Level Multi-Chip Module) como nuevo sistema de empaquetado.
La información aparecida ahora añade una tercera pieza: Apple podría aprovechar esos cambios para proporcionar a la GPU más recursos y, sobre todo, más ancho de banda de memoria.
Siete núcleos gráficos y un bus de memoria de 96 bits
El supuesto esquema del A20 Pro mantiene una configuración de CPU relativamente familiar: dos núcleos de alto rendimiento y cuatro de eficiencia.
El cambio más visible estaría en la GPU.
El A19 Pro dispone de seis núcleos gráficos, mientras que la filtración atribuye al A20 Pro siete núcleos de GPU. Solo por número de unidades supondría un incremento aproximado del 16,7 %, aunque eso no permite anticipar directamente una mejora equivalente en rendimiento.
La frecuencia, arquitectura interna, memoria disponible, consumo y capacidad térmica también condicionan el resultado final.
El segundo cambio podría resultar incluso más importante.
La filtración apunta a una interfaz de memoria de 96 bits, frente a los 64 bits atribuidos a la generación anterior. Eso representa un incremento del 50 % en anchura del bus.
Un bus más ancho permite mover más información entre memoria y procesador por ciclo, siempre que el resto de la arquitectura pueda aprovechar esa capacidad.
Para una GPU móvil puede ser especialmente interesante.
Renderizar gráficos, ejecutar juegos complejos y procesar cargas de inteligencia artificial requiere mover continuamente grandes cantidades de datos. Añadir unidades de cálculo sin proporcionar suficiente alimentación de datos puede reducir el beneficio obtenido.
Por eso el supuesto séptimo núcleo gráfico y el bus de 96 bits deben analizarse conjuntamente.
Apple podría estar aumentando tanto la capacidad de cálculo como la infraestructura necesaria para mantenerla ocupada.
La filtración más reciente habla además de LPDDR5X, un detalle que contradice algunos rumores anteriores que habían apuntado a LPDDR6. Esa discrepancia sirve para recordar que las características todavía no son oficiales.
WMCM puede ser tan importante como los 2 nanómetros
La evolución del A20 Pro tampoco dependería únicamente del diseño interno del silicio.
Apple lleva varias generaciones utilizando soluciones de tipo Package-on-Package (PoP), donde la memoria DRAM se coloca sobre el procesador. Las filtraciones del A20 Pro apuntan a un cambio hacia WMCM, que permitiría integrar diferentes componentes de otra manera dentro del encapsulado.
Una de las consecuencias sería colocar la memoria junto al SoC en lugar de apilarla directamente encima.
La modificación puede tener implicaciones térmicas. Procesador y memoria dejarían de concentrar tanta generación de calor en la misma zona, algo potencialmente útil cuando CPU, GPU y motores de IA mantienen cargas prolongadas.
También ofrece mayor libertad para diseñar las conexiones de memoria.
Ese contexto ayuda a entender por qué aparece ahora el supuesto bus de 96 bits.
Un incremento del 50 % en anchura puede proporcionar más ancho de banda incluso sin recurrir necesariamente a una generación completamente nueva de DRAM.
En dispositivos móviles existe siempre un compromiso entre rendimiento, consumo, temperatura, tamaño y coste. El empaquetado se está convirtiendo en una herramienta adicional para ajustar ese equilibrio.
El fenómeno tampoco es exclusivo de Apple. A medida que fabricar transistores más pequeños resulta más complejo y caro, el diseño del encapsulado está adquiriendo más importancia en la evolución de los procesadores.
Más caché para los núcleos eficientes
El supuesto análisis del die aporta otro cambio menos llamativo, pero relevante para la CPU.
Los dos núcleos de alto rendimiento conservarían 16 MB de caché L2, mientras que los cuatro núcleos eficientes pasarían a compartir 8 MB, frente a los 6 MB atribuidos al A19 Pro.
Aumentar la caché permite conservar más información cerca de los núcleos y reducir determinadas consultas a la memoria principal.
Eso puede mejorar tanto rendimiento como eficiencia energética en algunas cargas.
En un smartphone este último punto importa especialmente. Los núcleos eficientes realizan buena parte del trabajo cotidiano precisamente para evitar activar innecesariamente las unidades de mayor consumo.
La filtración no proporciona todavía suficiente información fiable sobre otros bloques importantes.
El tamaño de la caché compartida del sistema no está claro y tampoco se dispone de una descripción completa del Neural Engine o del procesador de señal de imagen (ISP).
Filtraciones anteriores habían sugerido un Neural Engine físicamente mayor, algo compatible con el creciente peso del procesamiento local de inteligencia artificial, pero sigue sin existir confirmación oficial.
Un chip que podría marcar el salto de Apple a los 2 nm en el iPhone
Otra de las expectativas alrededor del A20 Pro es su fabricación mediante el proceso N2 de TSMC, aunque Apple todavía no ha confirmado públicamente las especificaciones del procesador que presentará en septiembre.
El paso de 3 a 2 nanómetros tiene más implicaciones que la reducción nominal de una cifra.
TSMC atribuye a N2 mejoras de rendimiento y eficiencia frente a sus procesos anteriores. La ganancia concreta del A20 Pro dependerá, sin embargo, de cómo Apple utilice el presupuesto adicional de transistores y energía disponible.
Puede destinarlo a aumentar rendimiento, reducir consumo, ampliar GPU y Neural Engine o combinar varias de esas posibilidades.
La supuesta configuración filtrada sugiere precisamente un reparto de recursos bastante calculado.
Apple mantendría seis núcleos de CPU, ampliaría la GPU hasta siete, aumentaría la caché de los núcleos eficientes y proporcionaría más ancho de banda a todo el sistema.
No parece, por tanto, una estrategia basada simplemente en añadir más núcleos de CPU.
Gráficos e IA necesitan cada vez más memoria
El bus de 96 bits puede tener además implicaciones que van más allá de los videojuegos.
Los modelos de inteligencia artificial ejecutados localmente también dependen de la velocidad con la que el procesador puede acceder a datos y moverlos entre diferentes unidades de cálculo.
CPU, GPU y Neural Engine comparten recursos de memoria dentro de un espacio extremadamente limitado.
Con modelos más grandes y funciones de IA más complejas, el ancho de banda puede convertirse en un cuello de botella incluso cuando aumenta la capacidad computacional.
Eso hace especialmente interesante la combinación que apuntan las filtraciones: proceso de fabricación más avanzado, nuevo empaquetado, GPU mayor y bus de memoria más ancho.
También podría ayudar en fotografía computacional, procesamiento de vídeo y juegos con gráficos más exigentes.
Pero todavía resulta demasiado pronto para traducir esos cambios en porcentajes concretos de rendimiento.
Una GPU con un núcleo adicional no implica automáticamente un 16,7 % más de fotogramas por segundo. Del mismo modo, un bus un 50 % más ancho no garantiza una mejora del 50 % en una aplicación.
Habrá que conocer frecuencias, consumo, arquitectura de GPU y memoria definitiva, además de realizar pruebas con dispositivos comerciales.
El evento del 9 de septiembre debería despejar al menos parte de esas incógnitas. Apple ha confirmado la cita, pero hasta que presente oficialmente el hardware, los siete núcleos gráficos, los 96 bits y las características concretas del A20 Pro deben seguir tratándose como una filtración.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos núcleos de GPU tendrá el Apple A20 Pro?
La última filtración apunta a siete núcleos gráficos, uno más que el A19 Pro. Apple todavía no ha confirmado esta especificación.
¿El A20 Pro tendrá un bus de memoria de 96 bits?
El supuesto análisis del chip indica una interfaz de 96 bits frente a 64 bits en la generación anterior. De confirmarse, la anchura del bus aumentaría un 50 %, aunque eso no significa automáticamente un 50 % más de rendimiento.
¿El Apple A20 Pro estará fabricado en 2 nanómetros?
Las informaciones disponibles apuntan al proceso N2 de TSMC para el A20 Pro. La especificación definitiva debe considerarse pendiente de la presentación oficial de Apple.
¿Cuándo presentará Apple sus nuevos productos?
Apple ha confirmado un evento para el 9 de septiembre de 2026 a las 19:00, hora peninsular española. La compañía todavía no ha detallado oficialmente todos los productos que anunciará.