DigitalOcean ha decidido poner fin a su Open Source Credits Program, el programa con el que proporcionaba créditos de infraestructura a proyectos de software libre, sin acompañar la decisión de un anuncio público. Los primeros casos conocidos muestran el impacto sobre proyectos que utilizan la nube para tareas críticas: Node.js llegó a plantearse la migración de 21 servidores virtuales, mientras otros mantenedores buscan nuevos patrocinadores para no tener que asumir de golpe el coste de su infraestructura.
Las claves de los créditos open source de DigitalOcean en 30 segundos
- DigitalOcean ha cerrado las nuevas solicitudes y renovaciones de su programa de créditos para proyectos open source.
- Los créditos ya concedidos se mantienen bajo sus condiciones actuales, pero no podrán ampliarse ni renovarse.
- Node.js tenía 21 Droplets vinculados a su infraestructura de compilación, pruebas y servicios.
- La compañía ha comprometido 3 millones de dólares con la Omacom Foundation para financiar Omarchy.
- El caso vuelve a poner sobre la mesa la dependencia de muchos proyectos libres de patrocinios corporativos para mantener su infraestructura.
La decisión se conoció a través de correos electrónicos enviados a mantenedores. En uno de los casos documentados, DigitalOcean comunicó que dejaba de aceptar nuevas solicitudes y que tampoco aprobaría renovaciones, extensiones o peticiones adicionales de créditos. La empresa también indicó que el buzón específico del programa dejaría de estar supervisado y que las consultas pasarían al canal habitual de soporte.
No consta, por ahora, un comunicado público de DigitalOcean explicando las razones del cierre. La compañía mantiene en su web una sección dedicada al software de código abierto y destaca la importancia que tiene este modelo de desarrollo para su propia actividad, pero esa página no explica el final del programa de créditos.
La ausencia de un anuncio general ha hecho que el cambio aparezca primero en los repositorios y comunidades de los proyectos afectados.
Node.js tuvo que replantearse su infraestructura
Uno de los casos mejor documentados es el de Node.js. El equipo de infraestructura del proyecto abrió el 1 de octubre una incidencia titulada “Solidify Digital Ocean Partnership” después de recibir el correo de DigitalOcean.
La reacción inicial fue estudiar cómo retirar los servicios del proveedor. El equipo señaló que tendría que buscar una alternativa para los 21 Droplets que utilizaba, además de revisar volúmenes, instantáneas y copias de seguridad.
La cifra ayuda a entender que estos programas no siempre financian pequeños servidores utilizados para proyectos personales. En el caso de Node.js, DigitalOcean figura como uno de sus proveedores de infraestructura de primer nivel y aporta recursos para servicios importantes del proyecto, incluida infraestructura utilizada para compilación y pruebas.
La infraestructura de Node.js está repartida entre varios proveedores. Su propio repositorio de infraestructura explica que DigitalOcean aporta una parte importante de los recursos necesarios para ejecutar el proyecto, mientras que otras compañías proporcionan servidores, servicios de correo y diferentes componentes.
La situación evolucionó rápidamente. En la misma incidencia, los responsables de Node.js actualizaron posteriormente el planteamiento para indicar que DigitalOcean estaba dispuesta a ayudar a resolver la transición y que se abrirían nuevas conversaciones sobre la relación entre ambas organizaciones.
Eso cambia el desenlace para Node.js, pero no elimina el problema que provocó el anuncio. El proyecto tuvo que reaccionar ante la posibilidad de perder una parte relevante de su infraestructura y revisar una dependencia que llevaba años integrada en sus operaciones.
Además, Node.js tiene una visibilidad y una capacidad de negociación muy superiores a las de muchos proyectos independientes. Un proyecto pequeño puede no tener una infraestructura de 21 máquinas, pero tampoco disponer de una audiencia suficiente para conseguir que un proveedor vuelva a sentarse a negociar.
Otros proyectos ya están buscando alternativas
El caso de Node.js no es aislado. Otros proyectos han publicado sus propias comunicaciones sobre el final del programa.
En el foro de Textpattern, por ejemplo, un responsable confirmó haber recibido el mismo mensaje de DigitalOcean. El proyecto prevé continuar utilizando servidores propios, ampliar su red de proveedores y recurrir a incentivos de código abierto cuando sean adecuados.
También hay otros proyectos de infraestructura libre que han comunicado la necesidad de buscar alojamiento alternativo para sus sistemas de integración continua.
La situación es especialmente delicada para los proyectos que no tienen ingresos suficientes para pagar una infraestructura equivalente. Una aplicación puede ser completamente libre, estar mantenida por voluntarios y tener miles de usuarios, pero eso no significa que disponga de dinero para pagar servidores, almacenamiento, tráfico y copias de seguridad.
Durante años, los créditos de nube han permitido cubrir esa diferencia.
El modelo es sencillo: el proveedor entrega una cantidad determinada de crédito y el proyecto utiliza sus servicios sin asumir directamente todo el coste. Para una empresa tecnológica, puede ser una herramienta de relación con desarrolladores y comunidades. Para un proyecto open source, puede convertirse en una pieza estructural de su infraestructura.
El problema aparece cuando el patrocinio desaparece.
El contraste con los 3 millones de dólares para Omarchy
La decisión ha generado todavía más discusión por su proximidad temporal a otro anuncio de DigitalOcean.
El 9 de septiembre, David Heinemeier Hansson anunció que DigitalOcean se incorporaba como Founding Corporate Patron de la Omacom Foundation con un compromiso de 1 millón de dólares al año durante tres años, un total de 3 millones de dólares para el desarrollo, mantenimiento y difusión de Omarchy.
La propia Omarchy describió el acuerdo como una aportación destinada a financiar el proyecto y señaló que DigitalOcean también actuaría como proveedor de computación para sus sistemas de construcción.
La coincidencia temporal ha provocado críticas en la comunidad de software libre. Algunos desarrolladores han interpretado la retirada de los créditos generales y el nuevo patrocinio de Omarchy como decisiones relacionadas.
Sin embargo, no hay información pública que demuestre que los 3 millones destinados a Omarchy procedan del presupuesto que anteriormente financiaba el programa de créditos open source. Tampoco DigitalOcean ha explicado públicamente que el cierre del programa se deba a ese acuerdo.
Por eso, la relación debe plantearse como una coincidencia que ha generado debate, no como una transferencia de dinero demostrada entre ambos programas.
La diferencia entre los dos modelos sí resulta evidente. El programa de créditos beneficiaba a numerosos proyectos individuales con cantidades destinadas directamente a infraestructura. El acuerdo con Omacom Foundation es un patrocinio corporativo específico y plurianual.
Son mecanismos distintos, aunque ambos utilicen recursos de DigitalOcean para apoyar proyectos relacionados con el software libre.
El problema va más allá de DigitalOcean
El caso expone una debilidad habitual en la infraestructura open source: muchos proyectos críticos dependen de recursos que no controlan directamente.
El código puede estar publicado en GitHub, las licencias pueden permitir su uso y miles de desarrolladores pueden contribuir a él. Pero ejecutar los sistemas de integración continua, compilar versiones, distribuir binarios, mantener documentación, alojar servicios o conservar copias de seguridad tiene un coste.
Cuando ese coste lo cubre una empresa mediante créditos, el proyecto puede funcionar durante años sin necesidad de crear una estructura financiera propia.
La contrapartida es que esos créditos no equivalen a un contrato de infraestructura a largo plazo.
DigitalOcean ha dejado claro que los créditos ya concedidos continuarán vigentes bajo sus condiciones actuales. Por tanto, los proyectos que todavía tienen saldo no han perdido inmediatamente sus servidores. El problema llegará cuando ese crédito se agote y no pueda renovarse.
Ese margen permite preparar migraciones, negociar con otros proveedores o buscar financiación. Pero también obliga a los mantenedores a dedicar tiempo a una tarea que no tiene relación directa con el desarrollo del software.
Para proyectos pequeños, la situación puede ser más complicada que para Node.js. No cuentan necesariamente con múltiples proveedores, una organización jurídica, una comunidad grande o capacidad para negociar condiciones especiales.
La experiencia también sirve como recordatorio para quienes diseñan infraestructura de proyectos libres: un crédito gratuito no debe confundirse con una garantía de disponibilidad a largo plazo.
La nube puede hacer muy sencilla la puesta en marcha de un servicio. El coste aparece cuando ese servicio se convierte en una pieza permanente de la infraestructura de un proyecto y el proveedor cambia las condiciones.
El cierre del programa de DigitalOcean no significa que los proyectos afectados vayan a desaparecer. Node.js ya está negociando una salida y otros proyectos están buscando alternativas. Pero sí obliga a varios mantenedores a revisar una dependencia que hasta ahora podían considerar estable.
Y ahí está la cuestión que trasciende a DigitalOcean: una parte importante de la infraestructura que sostiene el software libre funciona gracias a acuerdos de patrocinio que pueden cambiar con una decisión empresarial y sin un periodo de transición comparable al de un contrato comercial convencional.
Preguntas frecuentes
¿DigitalOcean ha cerrado su programa de créditos para open source?
Sí. DigitalOcean ha comunicado a proyectos participantes que pone fin al Open Source Credits Program y que deja de aceptar nuevas solicitudes, renovaciones, extensiones y peticiones adicionales de crédito.
¿Qué ocurrirá con los créditos que ya tienen los proyectos?
DigitalOcean ha indicado que los créditos ya concedidos seguirán siendo válidos bajo las condiciones existentes. El problema aparecerá cuando esos créditos se agoten o llegue el momento de renovarlos.
¿Cuántos servidores de DigitalOcean utiliza Node.js?
El equipo de infraestructura de Node.js indicó inicialmente que tendría que estudiar la migración de 21 Droplets, además de otros recursos como volúmenes, instantáneas y copias de seguridad.
¿Qué relación tiene el cierre con los 3 millones de dólares de Omarchy?
DigitalOcean anunció en septiembre un compromiso de 3 millones de dólares con la Omacom Foundation, pero no existe información pública que demuestre que ese dinero proceda del presupuesto del programa de créditos open source ni que ambos anuncios estén directamente relacionados.