España acelera su plan de IA mientras solo el 28 % del sector público escala

España quiere acelerar la adopción de la inteligencia artificial en la Administración mientras el despliegue a gran escala sigue siendo uno de los principales problemas del sector público. El informe Datos e IA en el sector público 2026 de Capgemini señala que solo el 28 % de las organizaciones públicas encuestadas ha conseguido escalar con éxito sus iniciativas de IA, una cifra que contrasta con la ambición del Gobierno español, que plantea nuevas infraestructuras, formación, seguridad y servicios administrativos basados en esta tecnología.

Las claves de la IA en la Administración pública española en 30 segundos

  • Capgemini sitúa en el 28 % las organizaciones públicas que han escalado con éxito sus proyectos de IA.
  • España plantea una gigafactoría de IA con 5.000 millones de euros de inversión público-privada.
  • El objetivo oficial es disponer de 100.000 aceleradores de IA operativos en 2028/2029.
  • El plan IA360 incluye un bono empresarial de 600 millones y una red para llevar IA a las pymes.
  • La Administración prevé asistentes de IA en la Carpeta Ciudadana y un nuevo canal WhatsApp 060 en 2027.

La diferencia entre experimentar con inteligencia artificial y utilizarla de forma habitual aparece como uno de los grandes retos para las administraciones. Capgemini ha encuestado a 600 organizaciones públicas de alto nivel y concluye que la adopción avanza, pero la capacidad para convertir proyectos piloto en servicios operativos sigue siendo limitada.

El dato del 28 % es global y no corresponde específicamente a la Administración española. Por eso, no permite afirmar que solo ese porcentaje de organismos públicos españoles haya escalado la IA. Sí sirve para medir la dificultad que afronta el sector público cuando intenta pasar de pruebas aisladas a sistemas utilizados de forma estable.

España está planteando precisamente una estrategia para superar esa barrera. El plan IA360 del Gobierno, presentado como un programa para llevar al país hacia el grupo de los cinco líderes mundiales en inteligencia artificial, contempla actuaciones durante 2026 y 2027 que afectan a infraestructuras, seguridad, educación, talento, tecnología, empresas, Administración y alianzas internacionales.

Una gigafactoría de 5.000 millones para aumentar el cómputo

Uno de los proyectos de mayor tamaño es una gigafactoría de inteligencia artificial con una inversión público-privada de 5.000 millones de euros, de los que 719 millones serían públicos. El objetivo es construir una infraestructura de cómputo de escala europea destinada al entrenamiento y despliegue de modelos y aplicaciones avanzadas.

El documento fija como meta alcanzar 100.000 aceleradores de IA operativos en 2028/2029. La construcción está prevista para comenzar en febrero de 2027 y la apertura, para 2028.

El proyecto aparece detallado en las páginas 4 y 5 del documento IA360, junto a una propuesta de regulación para los centros de datos que busca tener en cuenta su consumo energético, uso del agua, suelo, resiliencia y soberanía digital. El Gobierno plantea aprobar ese marco en octubre de 2026.

La dimensión de esta inversión muestra que la estrategia española no se limita a introducir herramientas de IA en organismos públicos. También pretende aumentar la capacidad de cómputo disponible en el país y atraer proyectos que necesiten grandes cantidades de procesamiento.

Capgemini identifica precisamente los datos y la infraestructura como dos de las condiciones necesarias para que las administraciones puedan escalar sus proyectos. Los sistemas heredados, los datos fragmentados y la falta de interoperabilidad continúan dificultando ese salto.

De los pilotos a una Administración con asistentes de IA

El plan español también plantea cambios concretos en la relación entre ciudadanos y Administración. Uno de los proyectos contempla incorporar un asistente de inteligencia artificial a la Carpeta Ciudadana para orientar a cada persona durante sus trámites.

La previsión es que este asistente se despliegue a lo largo de 2027. El Gobierno también plantea crear un nuevo canal de WhatsApp 060 durante el primer trimestre de ese año para realizar consultas y avanzar en determinadas gestiones, sujeto a las garantías de seguridad y protección de datos previstas.

El objetivo no es sustituir la supervisión pública por sistemas automáticos. El propio documento establece que la utilización de la IA en la Administración debe mantenerse bajo supervisión humana, control público y protección de los derechos de los ciudadanos.

También se plantea utilizar inteligencia artificial para reducir cargas administrativas de autónomos y pequeñas y medianas empresas. El plan contempla un denominado Maratón IA de simplificación, previsto para el primer trimestre de 2027, que buscará localizar documentos que las administraciones solicitan repetidamente, trámites obsoletos o duplicados y diferencias injustificadas entre territorios.

La propuesta pretende utilizar datos y capacidades de supercomputación para producir cambios verificables en los procedimientos administrativos, en lugar de limitarse a introducir una nueva herramienta tecnológica.

Datos, talento y seguridad siguen siendo el cuello de botella

El diagnóstico de Capgemini coincide con varios de los problemas que reconoce el propio plan español. Las administraciones públicas consideran la preparación de los datos una condición necesaria para desplegar IA, pero los sistemas heredados, las arquitecturas fragmentadas y la interoperabilidad insuficiente dificultan el acceso a información de calidad.

La gestión del dato aparece así como una cuestión tan importante como la elección del modelo de IA. Una administración puede disponer de acceso a modelos avanzados y, aun así, encontrar dificultades para utilizarlos si la información necesaria está repartida entre sistemas que no se comunican correctamente.

El talento constituye otro de los problemas señalados en IA360. El documento sitúa a España en el puesto 23 mundial en el pilar de talento y en el 25 de 32 países en concentración de profesionales de inteligencia artificial. El Gobierno plantea cambios normativos para atraer y retener investigadores y facilitar la transferencia de conocimiento hacia las empresas.

La seguridad ocupa otro de los ocho ámbitos del plan. Entre las medidas previstas figura la creación de un Instituto de Seguridad de la Inteligencia Artificial dentro de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), con participación de organismos como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), el Centro Criptológico Nacional, la Agencia Española de Protección de Datos y el Barcelona Supercomputing Center.

También se plantea un programa de ciberseguridad avanzada con una envolvente presupuestaria inicial de unos 300 millones de euros y medidas relacionadas con la transición hacia la criptografía poscuántica.

El reto empresarial: que la IA salga también del laboratorio

El diagnóstico de Capgemini no se limita al sector público. Su análisis apunta a que las organizaciones más avanzadas son aquellas que combinan estrategia, gobierno del dato, talento y capacidades tecnológicas para convertir los proyectos en operaciones reales.

El Gobierno español identifica una dificultad parecida en las empresas. Según los datos recogidos en IA360, el 21,1 % de las empresas españolas de 10 o más empleados utilizaba inteligencia artificial en el primer trimestre de 2025, frente al 44,2 % de la población en edad de trabajar que utilizaba IA generativa según el indicador citado en el documento.

Para reducir esa diferencia, el plan propone la Red NEURONA, una red de centros de demostración y despliegue que permitiría a las empresas probar soluciones de IA con sus propios datos. El primer piloto debería llegar a 100 pymes en dos comunidades autónomas antes de finalizar 2026, con la intención de extender la red a 10 comunidades y 5.000 empresas durante 2027.

A esto se suma un bono empresarial de inteligencia artificial con una dotación prevista de 600 millones de euros. El diseño planteado no financiaría simplemente licencias de software, sino servicios que incorporen IA a procesos productivos, junto con formación, diagnóstico previo y medición posterior del impacto.

El objetivo declarado es transformar 25.000 empresas y multiplicar por cinco la inversión privada en 2030 respecto al nivel de 2024.

La distancia entre estas metas y la realidad que describe Capgemini marca el principal desafío. Poner dinero en infraestructura, modelos y proyectos puede acelerar la adopción, pero el verdadero salto llega cuando los sistemas dejan de funcionar como demostraciones y pasan a formar parte de los procesos cotidianos.

Para la Administración española, eso significa que la gigafactoría, los asistentes ciudadanos, los programas de seguridad y las iniciativas de formación tendrán que acabar conectados con servicios y procedimientos concretos. El 28 % de organizaciones públicas que, según Capgemini, ya ha conseguido escalar sus iniciativas muestra que esa transición todavía no está resuelta ni siquiera entre las administraciones más avanzadas.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje de organizaciones públicas ha conseguido escalar la IA?

Según Capgemini, el 28 % de las organizaciones públicas encuestadas afirma haber conseguido escalar con éxito sus iniciativas de inteligencia artificial. Es un dato global y no específico de España.

¿Cuánto invertirá España en su gigafactoría de inteligencia artificial?

El plan IA360 contempla una inversión público-privada de 5.000 millones de euros, de los que 719 millones serían públicos. El objetivo es alcanzar 100.000 aceleradores de IA operativos en 2028/2029.

¿Cuándo llegará la IA a la Carpeta Ciudadana?

El Gobierno prevé desplegar el asistente de inteligencia artificial de la Carpeta Ciudadana a lo largo de 2027. También plantea un canal WhatsApp 060 durante el primer trimestre de ese año.

¿Qué es el bono empresarial de inteligencia artificial?

Es una ayuda prevista de 600 millones de euros para financiar servicios y soluciones de IA que transformen procesos empresariales. El diseño contempla formación, diagnóstico de madurez y medición del impacto, y no se plantea como una ayuda para pagar únicamente licencias.

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO