Corea del Sur quiere convertir los chips de potencia en su nueva DRAM

Corea del Sur no quiere limitar su peso en semiconductores a la memoria. El Gobierno surcoreano prepara un gran programa de I+D para acelerar la comercialización de semiconductores de potencia de nueva generación, un tipo de chip cada vez más importante para centros de datos de inteligencia artificial, vehículos eléctricos, redes energéticas, robótica, defensa y aviación.

El plan forma parte del llamado “Ultra-Innovation Economy Project” y contempla una inversión pública superior a 500.000 millones de wones, unos 329 millones de dólares. Con la aportación privada, el tamaño total del proyecto podría acercarse a los 750.000 millones de wones, alrededor de 494 millones de dólares. La ambición es clara: construir una nueva palanca industrial que pueda convertirse en una especie de “segunda memoria” para el país, en referencia al éxito de Samsung y SK hynix en DRAM y HBM.

El interés no llega por casualidad. La expansión de los centros de datos de IA está elevando la demanda de energía, estabilidad eléctrica y eficiencia en cada capa de la infraestructura. Los chips de potencia no ejecutan modelos de lenguaje ni entrenan redes neuronales, pero hacen algo igual de necesario: convierten, controlan y entregan electricidad de forma eficiente. En una fábrica de IA, donde cada megavatio cuenta, reducir pérdidas eléctricas puede tener impacto directo en coste, densidad y capacidad de operación.

De la memoria a la electrónica de potencia

Corea del Sur ha construido buena parte de su liderazgo tecnológico sobre la fabricación de memoria. Samsung Electronics y SK hynix son actores centrales en DRAM, NAND y HBM, componentes que se han revalorizado con la demanda de aceleradores de IA. Pero el Gobierno surcoreano quiere ampliar esa fortaleza hacia otros segmentos estratégicos de la cadena de suministro.

Los semiconductores de potencia encajan en esa lógica. No tienen la visibilidad de una GPU ni el volumen mediático de la memoria HBM, pero son críticos para cualquier sistema que consuma, transforme o distribuya grandes cantidades de electricidad. Su función es gestionar el paso de energía con la menor pérdida posible, soportando altas tensiones, temperaturas elevadas y frecuencias exigentes.

Clave del plan surcoreanoDato previsto
ProgramaUltra-Innovation Economy Project
Área prioritariaSemiconductores de potencia de nueva generación
Inversión pública estimadaMás de 500.000 millones de wones
Equivalencia aproximada329 millones de dólares
Escala total con aportación privadaHasta 750.000 millones de wones
Equivalencia aproximada total494 millones de dólares
Aplicaciones principalesIA, energía, movilidad, defensa, robótica y aviación
Tecnologías destacadasSiC y GaN

El viceprimer ministro y ministro de Economía y Finanzas, Koo Yun-cheol, abordó esta hoja de ruta en una reunión económica celebrada en Seúl. Según la información publicada por medios surcoreanos, el Gobierno prevé finalizar este mes la hoja de ruta tecnológica para la comercialización de semiconductores de potencia avanzados y lanzar una planificación de I+D a gran escala vinculada a empresas demandantes.

Ese último punto es relevante. El objetivo no es financiar investigación desconectada del mercado, sino reunir materiales, dispositivos, módulos y demostración de sistemas en un ciclo completo. La intención es reducir el tiempo entre laboratorio, prueba industrial y producción en volumen.

Por qué los centros de datos de IA necesitan mejores chips de potencia

La inteligencia artificial ha cambiado la escala energética de los centros de datos. Los racks con aceleradores consumen mucha más electricidad que las generaciones anteriores de servidores, y la presión no se limita al chip principal. Hay que alimentar GPUs, CPUs, memoria, almacenamiento, redes, refrigeración, conversión eléctrica y sistemas de respaldo. Cualquier pérdida en la cadena se convierte en calor, coste y menor capacidad útil.

Los semiconductores de potencia ayudan precisamente a reducir esas pérdidas y a estabilizar el suministro. En un centro de datos de IA, donde la carga puede variar de forma intensa y continua, la gestión eficiente de la electricidad es tan importante como la capacidad de cómputo. La energía disponible se está convirtiendo en uno de los principales límites para escalar infraestructura de IA, y eso eleva el valor de cada componente capaz de mejorar eficiencia.

SectorUso de semiconductores de potencia
Centros de datos de IAConversión eficiente, estabilidad eléctrica y reducción de pérdidas
Vehículos eléctricosMayor eficiencia de batería y control de motores
Redes eléctricasGestión de volatilidad y apoyo a renovables
RobóticaControl preciso de actuadores y motores
Defensa y aviaciónOperación en entornos exigentes de temperatura, voltaje y frecuencia
Barcos ecológicosElectrificación y gestión eficiente de sistemas de propulsión

Las tecnologías de carburo de silicio (SiC) y nitruro de galio (GaN) están ganando peso porque superan a los semiconductores de silicio tradicionales en entornos de alta temperatura, alta tensión y alta frecuencia. En vehículos eléctricos, eso puede traducirse en mayor eficiencia y mejores prestaciones. En redes eléctricas, en mejor control de la energía renovable. En centros de datos, en una infraestructura eléctrica más eficiente para cargas cada vez más densas.

Por eso Corea del Sur mira este sector como algo más que una categoría de componentes. Los chips de potencia conectan la industria de semiconductores con la competitividad energética, la movilidad, la defensa y la automatización. Si el país no desarrolla capacidad propia, podría depender de proveedores extranjeros en piezas críticas para varias industrias donde ya tiene intereses estratégicos.

Una carrera industrial más amplia que la IA

El programa surcoreano forma parte de una estrategia más amplia para encontrar nuevos motores de crecimiento. En la misma agenda aparecen otros ámbitos como reactores modulares pequeños, IA en sensor, actuadores para robots humanoides y baterías secundarias. La lectura es clara: Corea del Sur está intentando anticipar qué componentes serán críticos en la próxima década industrial.

En semiconductores de potencia, el Ministerio de Comercio, Industria y Energía ya había señalado la necesidad de un programa de I+D integrado y vinculado a empresas demandantes. También se ha hablado de mejorar la fábrica pública del complejo especializado en semiconductores de potencia de Busan y de utilizar infraestructuras de demostración en Pohang y Naju.

Busan ya ha sido seleccionada este año para proyectos del Ministerio relacionados con semiconductores de potencia, con financiación nacional adicional. La ciudad quiere reforzar su papel como base industrial para esta categoría, y el apoyo público apunta a crear una cadena más completa, desde investigación y prototipado hasta validación y producción.

La estrategia tiene sentido desde una perspectiva geopoítica. Las cadenas de suministro de semiconductores se han convertido en una prioridad para gobiernos de Estados Unidos, China, Japón, Taiwán, la Unión Europea y Corea del Sur. La dependencia de componentes críticos se ve ahora como un riesgo industrial, energético y de seguridad. La electrónica de potencia, aunque menos visible que los chips lógicos, entra de lleno en esa categoría.

El reto: competir en un mercado exigente

El potencial es grande, pero el camino no será sencillo. El mercado de semiconductores de potencia ya cuenta con actores fuertes, especialmente en Europa, Japón, Estados Unidos y China. Empresas como Infineon, STMicroelectronics, Wolfspeed, onsemi, Rohm o Mitsubishi Electric tienen experiencia, clientes, procesos certificados y capacidad en tecnologías como SiC y GaN.

Corea del Sur parte de una base industrial formidable en semiconductores, pero trasladar esa capacidad a chips de potencia exige materiales, procesos, empaquetado, fiabilidad, certificaciones y relaciones con sectores donde los ciclos de validación son largos. Un componente para autoción, red eléctrica o aviación no se adopta solo porque sea prometedor. Debe demostrar seguridad, durabilidad y rendimiento durante años.

Ahí puede estar la clave del nuevo programa: incorporar desde el inicio a las empresas que usarán estos chips. Si fabricantes de autoción, baterías, centros de datos, energía, defensa o robótica participan en la fase de desarrollo, el salto a producción puede ser más rápido y menos incierto. La conexión entre demanda real e I+D es lo que puede evitar que el proyecto se quede en una apuesta de laboratorio.

La comparación con la DRAM también debe leerse con prudencia. La memoria es un mercado enorme, cíclico y dominado por pocos fabricantes. Los semiconductores de potencia son más fragmentados y dependen mucho de cada aplicación. Aun así, el concepto de “segunda memoria” muestra la ambición política: encontrar un nuevo segmento donde Corea del Sur pueda escalar producción, crear cadenas de suministro propias y exportar tecnología a industrias críticas.

Para los centros de datos de IA, el mensaje es igual de claro. La batalla por la infraestructura no se jugará solo en GPUs, HBM o redes de alta velocidad. También se jugará en conversión eléctrica, eficiencia, refrigeración, suministro estable y capacidad para operar megavatios con menos pérdidas. En ese terreno, los chips de potencia pueden pasar de ser un componente secundario a una pieza estratégica.

Corea del Sur ha leído esa transición y quiere posicionarse antes de que el mercado quede repartido. La inversión prevista no garantiza el liderazgo, pero sí confirma que la cadena de valor de la IA se está ensanchando. La próxima gran oportunidad no siempre estará en el chip que entrena el modelo; a veces estará en el semiconductor que permite alimentarlo de forma eficiente.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los semiconductores de potencia?

Son chips diseñados para convertir, controlar y distribuir electricidad de forma eficiente. Se utilizan en centros de datos, vehículos eléctricos, redes energéticas, robótica, defensa y aviación.

¿Por qué son importantes para los centros de datos de IA?

Porque los centros de datos de IA consumen mucha electricidad y necesitan estabilidad, eficiencia y menor pérdida energética. Los semiconductores de potencia ayudan a mejorar esa conversión y gestión eléctrica.

¿Cuánto quiere invertir Corea del Sur?

El Gobierno surcoreano prepara una inversión pública superior a 500.000 millones de wones, unos 329 millones de dólares. Con aportación privada, el proyecto podría alcanzar unos 750.000 millones de wones, alrededor de 494 millones de dólares.

¿Qué tecnologías destacan en esta área?

Las más relevantes son SiC, carburo de silicio, y GaN, nitruro de galio. Ambas ofrecen ventajas frente al silicio tradicional en aplicaciones de alta temperatura, alta tensión y alta frecuencia.

vía: en.sedaily

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