Colombia recupera sus telecomunicaciones tras el terremoto: el 80 % de la red de Claro vuelve a operar

Las redes de telecomunicaciones de Colombia avanzan hacia la normalidad después del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, que golpeó especialmente el oeste del país y ha dejado alrededor de 290 fallecidos según los últimos balances. Los operadores trabajan desde entonces para recuperar estaciones base, fibra óptica y nodos afectados por el seísmo y, en el caso de Claro, la compañía asegura haber restablecido ya el 80 % de sus estaciones y la totalidad de sus nodos de fibra en las zonas afectadas.

Las claves de las telecomunicaciones tras el terremoto en 20 segundos

  • El terremoto de magnitud 7,4 afectó especialmente a Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.
  • Claro asegura haber recuperado el 80 % de sus estaciones base afectadas y todos sus nodos de fibra.
  • Se han desplegado 26 generadores eléctricos para mantener parte de la infraestructura.
  • Los cortes de electricidad, el acceso a determinadas zonas y el combustible siguen condicionando las reparaciones.
  • Varios operadores han ofrecido conectividad adicional o gratuita a los afectados.

El restablecimiento de las comunicaciones se ha convertido en una parte relevante de la respuesta a una catástrofe que ha afectado a una amplia franja del país. Reuters sitúa entre las ciudades más castigadas a Cali y Pereira, mientras que las operaciones de rescate han tenido que convivir con cientos de réplicas y graves daños en viviendas e infraestructuras.

En estas circunstancias recuperar una antena móvil tiene implicaciones que van más allá de volver a disponer de WhatsApp o navegar por Internet. La conectividad permite coordinar equipos de emergencia, contactar con familiares, acceder a información oficial y mantener operativos servicios empresariales y administrativos.

Estaciones base, fibra y electricidad: las tres prioridades

El terremoto puso a prueba simultáneamente varias capas de la infraestructura de telecomunicaciones.

Los operadores tuvieron que actuar sobre estaciones base de telefonía móvil, redes de fibra óptica y nodos principales, pero el problema no siempre estaba dentro de su propia red. Una estación puede sobrevivir estructuralmente a un terremoto y quedar igualmente fuera de servicio si desaparece su suministro eléctrico o se interrumpe su conexión con el resto de la red.

Claro asegura que aproximadamente el 80 % de sus estaciones base afectadas vuelve a funcionar con normalidad, además de haber recuperado la totalidad de sus nodos de fibra en las áreas golpeadas por el seísmo.

Durante los tres primeros días posteriores al terremoto la compañía habría conseguido recuperar cerca de la mitad de las estaciones afectadas. La progresión posterior ha permitido acercar la infraestructura a una situación más estable, aunque eso no significa que el servicio se haya normalizado completamente en todos los municipios.

Uno de los elementos más importantes ha sido la energía.

Los trabajos de recuperación han incluido la instalación de 26 generadores eléctricos en ciudades como Quibdó, Pereira y Cali. Estos equipos permiten alimentar temporalmente instalaciones de telecomunicaciones cuando la red eléctrica convencional permanece interrumpida.

Es una solución habitual en los centros de datos y las infraestructuras críticas, pero tiene una limitación evidente: los generadores necesitan combustible.

Por eso una interrupción prolongada del suministro eléctrico puede convertirse rápidamente en un problema logístico. No basta con disponer de generadores; también hay que poder llegar físicamente hasta las instalaciones y mantenerlos abastecidos durante toda la emergencia.

El acceso a las zonas dañadas complica la recuperación completa

Las operadoras siguen encontrándose con varios obstáculos para recuperar el 100 % del servicio.

Los cortes eléctricos prolongados, los daños en carreteras e infraestructuras, las dificultades para acceder a determinados emplazamientos y las limitaciones en el suministro de combustible condicionan las reparaciones.

El problema resulta especialmente complejo en zonas rurales.

Reuters informó de que algunas comunidades indígenas de Chocó próximas al epicentro quedaron inicialmente aisladas y con problemas de acceso a servicios básicos y comunicaciones. El terremoto tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y alcanzó una profundidad aproximada de 107 kilómetros.

Tigo también mantiene equipos técnicos desplegados y labores continuas de monitorización para estabilizar su infraestructura. Sus incidencias responden a una combinación de daños físicos, interrupciones eléctricas y aumento extraordinario del tráfico.

Este último elemento es fácil de pasar por alto.

Después de un desastre natural las redes que permanecen operativas pueden experimentar un incremento brusco de utilización. Miles de personas intentan simultáneamente llamar a familiares, enviar mensajes, consultar noticias o acceder a servicios de emergencia. La infraestructura superviviente debe absorber así parte de la demanda que antes se distribuía entre más estaciones.

Las telecomunicaciones modernas incorporan mecanismos para redistribuir tráfico, pero la pérdida simultánea de antenas, enlaces y electricidad puede reducir considerablemente la capacidad disponible.

La coordinación entre las compañías y las administraciones resulta entonces necesaria para determinar qué instalaciones deben recuperarse primero, especialmente cuando sirven a hospitales, servicios de emergencia, albergues u otras infraestructuras prioritarias.

Datos gratuitos y Starlink como conectividad de emergencia

La respuesta no se ha limitado a reparar las redes terrestres.

Según la información publicada tras el terremoto, usuarios de Claro, Tigo, WOM y Starlink situados en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas han recibido diferentes medidas para mantener la conectividad, entre ellas datos móviles sin coste.

Starlink también habría habilitado servicio gratuito en las zonas afectadas y créditos para reactivar determinadas suscripciones.

Las conexiones por satélite tienen una característica especialmente útil en este tipo de emergencias: no dependen de que toda la infraestructura terrestre intermedia continúe funcionando.

Una terminal necesita alimentación eléctrica y visibilidad suficiente hacia el cielo, pero puede establecer la conexión sin depender del mismo recorrido de fibra y estaciones terrestres utilizado por una red fija convencional.

Eso no convierte a los satélites en sustitutos de las redes móviles o de fibra. Su capacidad, costes, terminales y características son diferentes. Pero pueden proporcionar una vía complementaria cuando terremotos, inundaciones o incendios dañan la infraestructura terrestre.

Un terremoto muestra hasta dónde llega la redundancia de una red

El terremoto colombiano ofrece también una prueba real de algo que normalmente permanece invisible para los usuarios: la cantidad de infraestructura necesaria para que Internet y la telefonía funcionen todos los días.

Una conexión aparentemente sencilla puede depender de una estación base, suministro eléctrico, baterías, fibra de transporte, nodos de agregación, centros de datos y diferentes rutas de interconexión.

La redundancia permite que el fallo de uno de esos componentes no interrumpa necesariamente el servicio. El problema aparece cuando una catástrofe afecta simultáneamente a varias capas.

El seísmo colombiano fue el más potente registrado en el país durante este siglo, según Reuters. Cinco días después del terremoto, el balance rondaba los 290 fallecidos, casi 4.000 heridos y unos 140 desaparecidos, mientras continuaban las operaciones de rescate.

Las telecomunicaciones son solamente una parte de una emergencia mucho mayor, pero su recuperación condiciona buena parte de las demás operaciones.

El salto desde las primeras interrupciones hasta tener el 80 % de las estaciones afectadas de Claro nuevamente operativas muestra la capacidad de recuperación de estas redes. El último 20 %, sin embargo, puede ser también el más difícil: corresponde precisamente a aquellos emplazamientos donde los daños, la falta de electricidad o las dificultades de acceso son mayores.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo ocurrió el terremoto de Colombia?

El terremoto se produjo el 10 de agosto de 2026 en el oeste de Colombia. Alcanzó una magnitud de 7,4 y su epicentro se localizó en San José del Palmar, en Chocó.

¿Qué zonas tuvieron problemas de telecomunicaciones?

Las incidencias afectaron especialmente a departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, dentro de una emergencia que golpeó con especial intensidad ciudades como Cali y Pereira.

¿Cuánto ha recuperado Claro de su infraestructura?

La compañía asegura que aproximadamente el 80 % de sus estaciones base afectadas y todos los nodos de fibra de las zonas afectadas vuelven a estar operativos.

¿Por qué un corte eléctrico puede dejar sin cobertura móvil?

Las antenas y los equipos de telecomunicaciones necesitan electricidad. Las baterías y los generadores permiten mantener temporalmente el servicio, pero una interrupción prolongada exige combustible, mantenimiento y acceso físico a las instalaciones.

vía: infobae

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