
Suiza amenaza su reputación de privacidad digital con un decreto que exige vigilancia, identificación y descifrado de datos
La nueva reforma del Consejo Federal suizo obliga a los servicios digitales con más de 5.000 usuarios a almacenar metadatos, identificar a los usuarios y colaborar activamente con las autoridades para descifrar las comunicaciones. El impacto alcanza a servicios cifrados como Proton y Threema, y plantea serias implicaciones para el ecosistema cloud y de software en Europa. En una decisión que está sacudiendo los cimientos de la industria tecnológica europea, el Gobierno de Suiza —a través del Consejo Federal y el Departamento Federal de Justicia y Policía (DFJP)— ha anunciado su intención de aplicar por decreto nuevas medidas de vigilancia digital, sin pasar por el Parlamento. El movimiento apunta a transformar radicalmente el ecosistema digital helvético al exigir a los




