
Raspberry Pi simplifica el acceso global al mercado para fabricantes OEM
La compañía británica facilita la certificación y el cumplimiento normativo en más de 150 países, acelerando el desarrollo de nuevos dispositivos electrónicos. Lanzar un producto tecnológico a escala internacional es, para cualquier fabricante, un desafío repleto de obstáculos regulatorios, burocracia y costes añadidos. Los requisitos de cumplimiento varían de forma considerable en cada país y región, lo que obliga a los fabricantes de dispositivos eléctricos y electrónicos a superar múltiples barreras antes de poder comercializar o incluso importar sus productos. En este escenario, Raspberry Pi ha apostado por ofrecer una solución integral para sus clientes OEM (fabricantes de equipos originales), que permite agilizar y simplificar el acceso global al mercado. La complejidad de la certificación internacional El denominado Global Market




