ByteDance, la matriz de TikTok y Douyin, está estudiando elevar su gasto de capital en inteligencia artificial hasta unos 70.000 millones de dólares este año, según Bloomberg. La cifra, todavía preliminar y sujeta a cambios, situaría a la compañía china en una liga mucho más cercana a los grandes hiperescalares estadounidenses que al ritmo inversor habitual de sus rivales locales.
El movimiento no va solo de centros de datos. También va de chips. ByteDance quiere reducir su exposición a NVIDIA, ganar control sobre su propia infraestructura y acelerar el desarrollo de modelos, agentes y servicios de IA en un mercado chino cada vez más competitivo. La compañía no ha confirmado públicamente estos planes, pero las informaciones disponibles apuntan a un salto muy agresivo: de unos 25.000 millones de dólares de capex el año pasado a una horquilla que podría moverse entre 400.000 y 500.000 millones de yuanes, unos 59.000 a 74.000 millones de dólares.
De TikTok a infraestructura de IA
ByteDance ya no puede entenderse solo como una empresa de redes sociales. TikTok, Douyin y su motor de recomendación siguen siendo el centro de su poder, pero la compañía ha convertido la IA en una prioridad industrial. Doubao, su chatbot y asistente de IA en China, se ha consolidado como una de las aplicaciones más usadas del país, con 345 millones de usuarios activos mensuales en marzo de 2026, según datos de QuestMobile citados por The Straits Times. Esa escala convierte cada mejora de modelo en un problema de infraestructura.
El consumo de cómputo crece con cada usuario, cada consulta multimodal, cada agente y cada integración en vídeo, comercio, publicidad o productividad. ByteDance tiene una ventaja que muchas startups de IA no tienen: una enorme base de usuarios, experiencia en productos de consumo y una máquina de beneficios capaz de financiar buena parte de la expansión. Bloomberg señala que la compañía podría cubrir gran parte del gasto con los cerca de 50.000 millones de dólares de beneficio obtenidos en 2025, según fuentes conocedoras de las cifras privadas.
La comparación con Estados Unidos explica la dimensión del reto. Amazon, Alphabet, Microsoft y Meta han comunicado planes de gasto de capital de hasta 725.000 millones de dólares este año para centros de datos, chips y modelos de IA. Frente a esa escala, China ha ido con más cautela. Tencent declaró 79.200 millones de yuanes de capex en 2025 y Alibaba 126.000 millones de yuanes en su ejercicio cerrado en marzo, cifras muy relevantes, pero todavía lejos del ritmo medio de los gigantes estadounidenses.
| Compañía o grupo | Gasto o plan citado | Lectura |
|---|---|---|
| ByteDance | Hasta 70.000 millones de dólares en 2026, según Bloomberg | Salto agresivo hacia centros de datos y chips de IA |
| ByteDance, plan anterior | 160.000 millones de yuanes, unos 22.700 millones de dólares | Plan preliminar recogido por FT y Reuters en 2025 |
| Tencent | 79.200 millones de yuanes de capex en 2025 | Inversión elevada, pero más prudente |
| Alibaba | 126.000 millones de yuanes de capex en ejercicio cerrado en marzo | Fuerte apuesta cloud e IA |
| Hiperescalares de EE. UU. | Hasta 725.000 millones de dólares en 2026 | Escala muy superior del bloque estadounidense |
Qualcomm, ASIC y la búsqueda de independencia
La parte más interesante está en el silicio. Reuters informó esta semana de que Qualcomm habría alcanzado un acuerdo con ByteDance para suministrar ASICs destinados a centros de datos de IA, según Bloomberg. El acuerdo convertiría a ByteDance en uno de los primeros grandes clientes de la nueva ambición de Qualcomm en infraestructura de inteligencia artificial, un mercado donde la compañía quiere crecer más allá de los procesadores móviles.
Los ASIC son chips diseñados para tareas concretas. En IA, pueden ser menos flexibles que una GPU, pero más eficientes en cargas repetitivas y a gran escala, especialmente en inferencia. Para ByteDance, esto tiene sentido: no todo su cómputo necesita una GPU de propósito general. Una parte creciente puede ejecutarse en chips optimizados para sus propios modelos, sus agentes y sus flujos de recomendación.
La compañía también ha sido vinculada a compras masivas de chips NVIDIA. Reuters recogió a finales de 2025 que ByteDance planeaba gastar unos 100.000 millones de yuanes, alrededor de 14.000 millones de dólares, en chips de IA de NVIDIA en 2026, según South China Morning Post. Esa dependencia sigue siendo relevante, pero se ha vuelto políticamente delicada por las restricciones de exportación estadounidenses y por la presión de Pekín para usar más semiconductores nacionales.
Ahí aparece la estrategia mixta: comprar lo que pueda de NVIDIA, usar chips nacionales cuando sea posible, recurrir a socios como Qualcomm para ASICs y avanzar en diseño propio o semipersonalizado. ByteDance no busca una sustitución inmediata de la GPU, sino una cartera de cómputo menos vulnerable.
| Tipo de chip | Ventaja para ByteDance | Riesgo o límite |
|---|---|---|
| GPU NVIDIA | Rendimiento, ecosistema y madurez para entrenamiento | Restricciones de exportación y coste elevado |
| ASICs Qualcomm | Eficiencia en cargas específicas de IA | Dependencia de un nuevo proveedor y validación pendiente |
| Chips nacionales chinos | Menor riesgo geopoítico y alineación con Pekín | Brecha de rendimiento frente a líderes globales |
| Diseño propio o semipersonalizado | Más control sobre coste y arquitectura | Alto coste, complejidad y dependencia de foundries |
La IA china también entra en la era del capex extremo
Hasta ahora, buena parte del debate sobre IA en China se había centrado en modelos como DeepSeek, Qwen, Hunyuan o Doubao, en precios agresivos de API y en la capacidad de hacer más con menos. Esa narrativa sigue siendo importante, pero ByteDance está mostrando que la eficiencia no elimina la necesidad de capital. Si quieres atender a cientos de millones de usuarios y competir en agentes, vídeo, búsqueda, recomendación y productividad, necesitas centros de datos.
El salto de capex también confirma una transición. La primera fase de la IA generativa fue de producto y modelo. La segunda es de infraestructura. Gana quien puede asegurar electricidad, chips, memoria, red, refrigeración y capacidad operativa durante años. Para una empresa china, además, esa carrera se libra bajo presión geopoítica: acceso limitado a los chips más avanzados de NVIDIA, dependencia de TSMC para ciertos diseños, impulso doméstico a Huawei Ascend y vigilancia regulatoria tanto en China como en Estados Unidos.
ByteDance tiene un activo que pocos rivales chinos poseen en la misma escala: beneficios suficientes para financiar una parte enorme de la apuesta sin depender por completo de deuda o rondas externas. Eso no reduce el riesgo. Lo aumenta en otro sentido. Si la compañía destina decenas de miles de millones a infraestructura, tendrá que demostrar que Doubao, TikTok, Douyin, publicidad, comercio y servicios empresariales pueden convertir ese cómputo en ingresos sostenibles.
El mercado de IA está entrando en una fase donde el gasto de capital se convierte en una señal de ambición, pero también en una carga. Cada centro de datos construido necesita utilización. Cada chip comprado necesita cargas que lo llenen. Cada ASIC diseñado necesita volumen suficiente para justificar su coste. ByteDance puede permitirse apostar fuerte, pero no puede permitirse que la infraestructura quede infrautilizada.
La noticia también afecta al resto de la industria. Para Qualcomm, el acuerdo con ByteDance sería una puerta de entrada a un mercado dominado por NVIDIA, Broadcom y Marvell. Para los fabricantes chinos de chips, supone más presión: si una compañía local con enorme escala busca soluciones mixtas, es porque la oferta doméstica aún no cubre todas sus necesidades. Para los hiperescalares estadounidenses, confirma que la ventaja de capex sigue siendo enorme, pero China no está quieta.
ByteDance está intentando convertirse en algo más que una empresa de aplicaciones. Quiere controlar la capa de IA que alimentará recomendación, vídeo, agentes, publicidad, búsquedas, creación de contenido y posiblemente hardware conectado. Para hacerlo necesita chips, no solo modelos. Y por eso esos 70.000 millones de dólares, si finalmente se materializan, no serían solo una partida contable. Serían una declaración de guerra industrial.
Preguntas frecuentes
¿ByteDance ha confirmado oficialmente el plan de 70.000 millones?
No. La cifra procede de informaciones de Bloomberg basadas en fuentes conocedoras de las discusiones internas. El plan sería preliminar y podría cambiar por trimestres.
¿Por qué ByteDance necesita tanto gasto en IA?
Porque sus productos de IA, como Doubao, tienen una escala enorme y consumen cada vez más cómputo para modelos, agentes, vídeo, recomendación y servicios empresariales.
¿Qué papel tendría Qualcomm en esta estrategia?
Qualcomm habría cerrado un acuerdo para suministrar ASICs de IA a ByteDance, lo que ayudaría a la empresa china a diversificar su infraestructura más allá de las GPU de NVIDIA.
¿Puede ByteDance competir con los hiperescalares de EE. UU.?
En escala total, Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta siguen muy por delante. Pero ByteDance podría convertirse en el inversor chino más agresivo en infraestructura de IA si ejecuta este plan.
vía: theedgemalaysia