Bosch reorganiza su negocio de chips y quiere alcanzar 5.000 millones en ventas en 2030

Bosch creará una división independiente dedicada a los semiconductores a partir del 1 de enero de 2028 y ampliará la fabricación de chips para clientes externos. La compañía alemana quiere alcanzar unas ventas de 5.000 millones de euros en semiconductores en 2030, apoyándose en su negocio tradicional para automoción y en el crecimiento de mercados como la robótica, los centros de datos para inteligencia artificial (IA) y los sensores industriales.

Las claves del negocio de semiconductores de Bosch en 20 segundos

  • Bosch creará una división específica de semiconductores el 1 de enero de 2028.
  • Su objetivo es alcanzar 5.000 millones de euros en ventas de chips en 2030.
  • La compañía abrirá más capacidad de fabricación a socios externos y ampliará su negocio de fundición.
  • La robótica, los sensores y los centros de datos de IA figuran entre los mercados con mayor potencial.
  • Bosch ha invertido unos 3.000 millones de euros en sus fábricas de Dresde y Reutlingen y destina otros 2.000 millones de dólares a su planta de Roseville, en California.

La decisión forma parte de la reorganización de la estructura corporativa anunciada por Bosch a finales de octubre de 2026. Hasta ahora, el negocio de semiconductores estaba integrado en la división Mobility Electronics, dentro del área de movilidad. Con el cambio, pasará a contar con una unidad propia, aunque seguirá dependiendo del sector empresarial Mobility.

La nueva estructura permitirá a Bosch organizar sus operaciones de investigación, desarrollo, fabricación y atención a clientes alrededor de las necesidades específicas de la industria de los semiconductores. La empresa considera que este mercado está entrando en una etapa de crecimiento impulsada por aplicaciones que van mucho más allá de los vehículos.

Bosch quiere crecer con la robótica, los sensores y la inteligencia artificial

La automoción seguirá siendo una parte importante del negocio de semiconductores de Bosch, pero la compañía quiere reducir su dependencia de los mercados tradicionales y ampliar su presencia en nuevas aplicaciones. Entre ellas destaca la robótica, donde sus chips ya se utilizan para controlar robots humanoides y otros sistemas automatizados.

Markus Heyn, vicepresidente del consejo de administración de Robert Bosch GmbH y presidente del sector Mobility, considera que los semiconductores son una pieza esencial de los sistemas electrónicos actuales y un factor determinante para las distintas divisiones de la compañía.

Bosch también destaca su experiencia en sensores para robótica. Su tecnología está presente en aplicaciones que abarcan desde robots aspiradores hasta robots humanoides. La empresa espera que la evolución de estos sistemas aumente la demanda de sensores de alta precisión y componentes capaces de gestionar movimientos, información del entorno y operaciones automatizadas.

Los centros de datos dedicados a inteligencia artificial representan otra oportunidad. El crecimiento de la IA generativa exige más capacidad de procesamiento y, con ella, una mayor demanda de semiconductores. Bosch cita un estudio de McKinsey según el cual satisfacer la demanda de chips asociada exclusivamente a las aplicaciones de IA generativa podría requerir hasta 3,6 millones de obleas adicionales al año en 2030.

La automatización industrial también puede ampliar el mercado. Según los análisis de Strategy& y de la Asociación Alemana de la Industria Eléctrica y Digital (ZVEI), la demanda europea de semiconductores vinculada a la robótica y la automatización industrial podría duplicarse de aquí a 2040.

Estas previsiones ayudan a explicar por qué Bosch quiere reforzar su posición como proveedor de componentes y socio industrial para fabricantes de tecnología. La empresa ya cuenta con experiencia en sensores microelectromecánicos (MEMS), chips de carburo de silicio y circuitos integrados de aplicación específica (ASIC), tres áreas que considera especialmente relevantes para su crecimiento.

Erik Rein, responsable del negocio de semiconductores de Bosch, explica que la nueva división permitirá adaptar mejor los servicios a las necesidades de los clientes, tanto en automoción como en electrónica de consumo y otros sectores. La compañía pretende aprovechar sus capacidades actuales para entrar en mercados seleccionados sin abandonar las aplicaciones en las que ya tiene una posición consolidada.

Más fabricación para terceros y nuevas inversiones industriales

Uno de los cambios más relevantes anunciados por Bosch es su intención de abrir progresivamente más capacidad de fabricación a socios externos. La empresa quiere ampliar su actividad como fundición de semiconductores, es decir, fabricar chips para otras compañías que necesitan capacidad industrial sin disponer necesariamente de sus propias fábricas.

Este movimiento puede ampliar el número de clientes de sus instalaciones y dar un uso más diversificado a su infraestructura productiva. Bosch no ha detallado qué volumen de fabricación reservará para terceros, qué clientes participarán en esta iniciativa ni qué capacidad adicional estará disponible.

La compañía cuenta con aproximadamente 40 centros dedicados a investigación, desarrollo y fabricación de semiconductores en todo el mundo. Su red industrial incluye instalaciones en Alemania, Estados Unidos y Asia, con inversiones destinadas tanto a ampliar la producción como a reforzar sus capacidades tecnológicas.

En los últimos años, Bosch ha invertido alrededor de 3.000 millones de euros en sus fábricas de obleas de Dresde y Reutlingen, en Alemania. Estas instalaciones forman parte de su capacidad europea para desarrollar y producir semiconductores.

En Estados Unidos, la empresa está destinando aproximadamente 2.000 millones de dólares a equipar su planta de Roseville, California, para fabricar chips especializados de carburo de silicio. Este material resulta especialmente interesante para aplicaciones de electrónica de potencia, donde la eficiencia energética y la gestión de altas tensiones y temperaturas tienen un peso importante.

Bosch también prevé ampliar su centro de pruebas de Penang, en Malasia, antes de mediados de la próxima década. Esta instalación forma parte de su estrategia para reforzar la capacidad de ensayo y distribución de su actividad industrial a escala internacional.

Otro elemento de su presencia europea es su participación del 10 % en European Semiconductor Manufacturing Company (ESMC), la empresa conjunta con sede en Dresde. Esta participación conecta a Bosch con uno de los proyectos industriales de fabricación de semiconductores que se están desarrollando en Alemania.

La reorganización también separará con mayor claridad las actividades de electrónica de movilidad. A partir de enero de 2028, la división Mobility Electronics concentrará los negocios relacionados con unidades de control electrónico para aplicaciones de automoción, mientras que los semiconductores pasarán a la nueva división Semiconductors.

Un objetivo de 5.000 millones de euros en 2030

Bosch se ha marcado alcanzar aproximadamente 5.000 millones de euros de ventas de semiconductores en 2030. Es un objetivo empresarial que dependerá de la evolución de sus mercados, de la demanda de sus clientes y de su capacidad para ampliar la fabricación.

La nueva división tendrá que atender mercados con necesidades diferentes. La automoción demanda componentes sometidos a requisitos específicos de fiabilidad y durabilidad, mientras que la robótica, la electrónica de consumo y los centros de datos requieren soluciones adaptadas a sus respectivas aplicaciones.

La experiencia de Bosch en sensores MEMS, chips de carburo de silicio y circuitos ASIC le proporciona una base tecnológica para competir en esos segmentos. A ello se suma su intención de fabricar más componentes para terceros, una actividad que puede ampliar su relación con empresas que necesitan producción especializada.

La compañía no ha presentado un desglose de los 5.000 millones de euros por mercados ni ha concretado cuánto espera obtener de los clientes externos. Tampoco ha anunciado un calendario detallado para aumentar la capacidad de fabricación disponible para otras empresas.

La creación de Semiconductors en 2028 marca, por tanto, un cambio organizativo destinado a dar más autonomía y orientación comercial a un negocio que Bosch considera estratégico. El objetivo de 2030 refleja la dimensión que espera alcanzar en un mercado en el que la automoción seguirá siendo importante, pero donde la robótica, la automatización y la inteligencia artificial pueden abrir nuevas fuentes de demanda.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo creará Bosch su nueva división de semiconductores?

Bosch pondrá en marcha la división Semiconductors el 1 de enero de 2028. Hasta entonces, el negocio forma parte de Mobility Electronics.

¿Cuánto quiere facturar Bosch con sus chips en 2030?

La compañía se ha fijado como objetivo alcanzar aproximadamente 5.000 millones de euros en ventas de semiconductores en 2030.

¿Bosch fabricará chips para otras empresas?

Sí. Bosch quiere abrir progresivamente más capacidad de fabricación a socios externos y ampliar su actividad como fundición de semiconductores, aunque todavía no ha detallado los volúmenes ni los clientes.

¿En qué mercados quiere crecer Bosch con sus semiconductores?

Además de la automoción y la electrónica de consumo, la empresa identifica oportunidades en robótica, sensores industriales y centros de datos para inteligencia artificial.

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