ASML no vende una sola máquina de chips en Europa y lanza una alerta

Europa se está quedando fuera de una parte cada vez más estratégica de la carrera mundial por los semiconductores. ASML, el fabricante neerlandés de las máquinas de litografía que utilizan las principales compañías de chips, no vendió ningún sistema de fabricación de semiconductores en Europa durante el segundo trimestre de 2026, según afirmó Frank Heemskerk, vicepresidente ejecutivo responsable de asuntos públicos globales de la compañía. El directivo atribuyó la situación a la falta de inversión y de nuevas fábricas en el continente.

Las claves de ASML y los chips europeos en 30 segundos

  • ASML asegura que no está vendiendo sistemas de fabricación de chips en Europa, mientras su negocio mundial mantiene una fuerte demanda.
  • La compañía facturó 9.300 millones de euros en el segundo trimestre y vendió 86 sistemas nuevos de litografía en todo el mundo.
  • La demanda está impulsada especialmente por las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial y la expansión de chips avanzados.
  • Bruselas presentó en junio la propuesta Chips Act 2.0 para reducir dependencias y aumentar la producción europea de semiconductores.
  • El Tribunal de Cuentas Europeo considera muy improbable alcanzar en 2030 el objetivo de que la UE represente el 20 % del valor de la producción mundial de chips.

La paradoja es especialmente llamativa porque ASML está viviendo un momento de fuerte demanda internacional. En sus resultados del segundo trimestre, publicados el 15 de julio, la empresa comunicó 9.326 millones de euros de ventas netas, 2.918 millones de beneficio neto y 86 sistemas nuevos de litografía vendidos durante el periodo. De ellos, los sistemas EUV representaron 3.800 millones de euros de ventas, incluida la venta de un equipo High NA.

La cuestión, por tanto, no es que la industria de fabricación de maquinaria para chips se haya frenado. El problema está en dónde se está produciendo la nueva capacidad de fabricación.

ASML vende sus máquinas donde se están construyendo las fábricas

Las declaraciones de Heemskerk se produjeron en Ámsterdam y fueron recogidas por la agencia neerlandesa ANP. El directivo afirmó que ASML no está vendiendo actualmente equipos en Europa porque el continente no está invirtiendo al ritmo necesario y porque no se están construyendo suficientes fábricas de chips. También señaló que Estados Unidos, China e India están tratando de atraer inversiones de ASML y de otras compañías del sector.

ASML tiene una posición especialmente particular dentro de esta industria. La compañía de Veldhoven es el único fabricante de sistemas de litografía ultravioleta extrema (EUV) capaces de producir algunos de los chips más avanzados. Estos equipos permiten imprimir sobre las obleas de silicio los patrones necesarios para fabricar generaciones avanzadas de procesadores y memorias.

La tecnología tiene además una relación directa con la expansión de la inteligencia artificial. Los grandes fabricantes están aumentando su capacidad para producir procesadores destinados a centros de datos, aceleradores de IA y memorias de alto ancho de banda. ASML explicó en sus últimos resultados que las inversiones relacionadas con la IA están impulsando la demanda de chips avanzados de lógica y memoria.

En 2025, ASML alcanzó 32.700 millones de euros de ventas netas, un 15,6 % más que en 2024. Los ingresos procedentes de sistemas de litografía alcanzaron 24.474 millones de euros, mientras que los servicios y opciones para la base instalada aportaron otros 8.193 millones. La propia compañía atribuyó buena parte del crecimiento de lógica al aumento de la demanda asociada a la IA y señaló también la inversión en memoria de alto ancho de banda (HBM) como uno de los factores del mercado de memoria.

Europa participa en esa cadena de valor, pero la fabricación de chips avanzados se está concentrando en otras regiones. TSMC, Samsung e Intel se encuentran entre los fabricantes que utilizan equipos de ASML para sus procesos de producción, mientras Estados Unidos y Asia concentran buena parte de las nuevas inversiones industriales.

Chips Act 2.0: Bruselas intenta cambiar el ritmo

La advertencia de ASML llega justo cuando la Unión Europea intenta revisar su estrategia industrial para los semiconductores. La Comisión Europea presentó el 3 de junio de 2026 su propuesta de Chips Act 2.0, con medidas destinadas a reforzar la fabricación de chips, reducir dependencias estratégicas y aumentar la capacidad europea tanto en tecnologías avanzadas como en semiconductores más convencionales.

La propuesta forma parte de un paquete más amplio de soberanía tecnológica que también incluye iniciativas sobre inteligencia artificial, servicios cloud y software de código abierto. Bruselas vincula directamente los semiconductores con su objetivo de aumentar la capacidad europea para desarrollar y desplegar inteligencia artificial, ya que los centros de datos y los sistemas de IA necesitan cantidades crecientes de capacidad de cálculo.

La primera Ley Europea de Chips se aprobó después de la crisis mundial de suministro provocada por la pandemia. Su objetivo era aumentar la capacidad europea de fabricación y reducir la exposición a interrupciones externas. La Comisión afirma que las medidas adoptadas desde entonces han ayudado a movilizar más de 52.000 millones de euros de inversión pública y privada.

Pero el Tribunal de Cuentas Europeo llegó a una conclusión mucho más prudente en su informe publicado en 2025. Los auditores consideraron muy improbable que la UE alcance el objetivo fijado para 2030 de representar el 20 % del valor de la producción mundial de microchips.

El informe calculó que las propias previsiones de la Comisión apuntaban a una cuota europea del 11,7 % en 2030, frente al 9,8 % de 2022, incluso teniendo en cuenta el aumento previsto de la capacidad de fabricación. Para acercarse al objetivo del 20 %, los auditores señalaron que la capacidad productiva tendría que crecer a un ritmo mucho mayor.

El problema tampoco se limita al dinero destinado directamente a construir fábricas. El Tribunal de Cuentas identificó factores como el acceso a materias primas, los costes energéticos y la competencia geopolítica como obstáculos adicionales. Además, buena parte de la inversión necesaria procede de los Estados miembros y del sector privado, no directamente del presupuesto de la Comisión.

Europa necesita algo más que fábricas para competir en IA

La propia lectura de ASML va más allá de instalar nuevas plantas de fabricación. Heemskerk señaló que Europa necesita generar demanda dentro del continente y reforzar otros eslabones de la cadena, desde el diseño de chips hasta los centros de datos y los servicios en la nube.

La conexión con la inteligencia artificial es directa. Construir una fábrica de semiconductores requiere inversiones enormes y muchos años antes de alcanzar plena producción. Pero una industria tecnológica competitiva también necesita empresas que diseñen procesadores, fabricantes de equipos, proveedores de materiales, centros de datos capaces de consumir esos chips y servicios cloud que conviertan esa capacidad de cálculo en productos.

La propuesta Chips Act 2.0 incorpora precisamente la idea de estimular la demanda europea de semiconductores además de aumentar la producción. Bruselas plantea reforzar la capacidad de diseño y fabricación de chips avanzados y convencionales y reducir las dependencias de terceros países.

La situación de ASML ofrece una señal concreta de dónde está el problema. Europa dispone de uno de los activos tecnológicos más importantes de la industria mundial de semiconductores, pero durante el segundo trimestre no generó pedidos de nuevos sistemas de fabricación dentro de su propio mercado, según la declaración de la compañía.

Mientras tanto, el negocio global de ASML continúa creciendo. La empresa elevó en julio su previsión de ventas para todo 2026 hasta una horquilla de entre 43.000 y 45.000 millones de euros y anunció que pretende aumentar un 30 % su capacidad de producción de sistemas EUV de baja apertura numérica en 2027 respecto a 2026. La compañía también está estudiando otro aumento del 30 % para 2028.

Eso deja una diferencia cada vez más visible entre la capacidad europea de diseñar tecnología para fabricar chips y la capacidad del continente para atraer las fábricas que utilizan esa tecnología.

Para la inteligencia artificial, la cuestión tiene una dimensión adicional. Los modelos avanzados necesitan centros de datos con grandes cantidades de aceleradores y memoria, y esos equipos dependen de una cadena industrial que empieza mucho antes de que un modelo llegue a un servidor. Si Europa no consigue atraer suficiente fabricación de semiconductores, también dependerá de decisiones de inversión tomadas fuera del continente para ampliar parte de la infraestructura que necesita su propia economía de IA.

La propuesta Chips Act 2.0 pretende precisamente corregir esa dependencia, pero todavía tendrá que traducirse en inversiones industriales y demanda suficiente. La ausencia de ventas de sistemas de ASML en Europa durante el segundo trimestre no demuestra por sí sola el resultado futuro de la política europea, pero sí ofrece un dato concreto sobre la distancia que existe actualmente entre las ambiciones de Bruselas y el ritmo de construcción de nueva capacidad industrial.

Preguntas frecuentes

¿ASML no vendió ninguna máquina en Europa durante el segundo trimestre de 2026?

Según Frank Heemskerk, responsable de asuntos públicos globales de ASML, la compañía no vendió sistemas de fabricación de chips en Europa durante ese periodo. La afirmación fue recogida por la agencia neerlandesa ANP.

¿Cuánto facturó ASML en el segundo trimestre de 2026?

ASML registró 9.326 millones de euros de ventas netas y un beneficio neto de 2.918 millones. Vendió 86 sistemas nuevos de litografía en todo el mundo durante el trimestre.

¿Qué es el Chips Act 2.0?

Es la propuesta de la Comisión Europea presentada en junio de 2026 para reforzar la industria europea de semiconductores, reducir dependencias estratégicas y apoyar tanto la producción avanzada como la de chips convencionales.

¿Qué objetivo tiene Europa para la producción mundial de chips?

La UE fijó para 2030 el objetivo de alcanzar el 20 % del valor de la producción mundial de microchips. El Tribunal de Cuentas Europeo considera muy improbable alcanzar esa cuota con el ritmo actual de inversión.

encuentra artículos

newsletter

Recibe toda la actualidad del sector tech y cloud en tu email de la mano de RevistaCloud.com.

Suscripción boletín

LO ÚLTIMO