Ark acelera el mapa de centros de datos de Barcelona con 600 millones

Barcelona suma una nueva pieza a su carrera por atraer infraestructura digital. Ark Data Centres, operador británico especializado en centros de datos, invertirá más de 600 millones de euros en el desarrollo de un complejo en la zona de La Maquinista, en el distrito de Sant Andreu, tras adquirir unos 30.000 metros cuadrados de suelo industrial. El proyecto prevé alcanzar hasta 45 MW de capacidad IT, una cifra que sitúa la operación entre las más relevantes anunciadas en la ciudad.

La operación llega en un momento de fuerte competencia entre capitales europeas por captar inversión en centros de datos. La expansión de la nube, la inteligencia artificial, los servicios digitales y la demanda de conectividad están elevando la presión sobre las infraestructuras críticas. Madrid ha concentrado buena parte del protagonismo en los últimos años, pero Barcelona intenta reforzar su papel como nodo mediterráneo, con una posición geográfica atractiva, buena conectividad internacional y un tejido empresarial cada vez más dependiente de servicios digitales de baja latencia.

Un proyecto de 45 MW en una zona urbana estratégica

El nuevo complejo de Ark Data Centres estará situado en el área de La Maquinista, una zona industrial y comercial consolidada dentro de Barcelona. La ubicación no es menor. Frente a otros proyectos construidos en grandes suelos periféricos, este desarrollo se plantea en un entorno urbano, más cerca de empresas, redes de telecomunicaciones, usuarios finales y servicios digitales que requieren tiempos de respuesta bajos.

Los 45 MW de capacidad IT previstos no equivalen a la potencia total contratada o consumida por el complejo, pero sí sirven para medir la escala tecnológica del proyecto. Es la capacidad destinada a alimentar servidores, almacenamiento y equipos de red, el corazón de cualquier centro de datos. Para una ciudad como Barcelona, la llegada de una instalación de este tamaño puede reforzar su atractivo para proveedores cloud, plataformas digitales, empresas de inteligencia artificial, operadores de telecomunicaciones y compañías que necesitan infraestructura cercana a sus usuarios.

DLA Piper ha asesorado a Ark Data Centres en la adquisición del suelo. El equipo legal ha estado liderado por José María Oliva, socio y responsable de Real Estate en España, con apoyo de profesionales de las oficinas de Madrid, Londres y Leeds. La estructura multijurisdiccional de la operación refleja también la naturaleza del mercado: los centros de datos ya no son solo activos inmobiliarios, sino inversiones complejas donde se cruzan energía, suelo, permisos, fiscalidad, regulación, conectividad y estrategia empresarial.

La inversión anunciada confirma una tendencia clara. Los centros de datos se han convertido en uno de los activos más buscados dentro del inmobiliario industrial y tecnológico. La diferencia frente a otros desarrollos logísticos o fabriles es que su viabilidad depende de más factores: disponibilidad eléctrica, acceso a fibra, refrigeración, licencias, estabilidad regulatoria y capacidad para operar con altos niveles de seguridad física y lógica.

Dato del proyectoCifra anunciada
Inversión previstaMás de 600 millones de euros
Suelo adquirido30.000 m²
UbicaciónLa Maquinista, Barcelona
Capacidad previstaHasta 45 MW IT
Asesor legalDLA Piper
OperadorArk Data Centres

Barcelona quiere ganar peso frente al dominio de Madrid

España vive una fase de expansión acelerada en centros de datos. El Informe anual 2025 del sector, elaborado por Spain DC, estima que el país podría captar 66.900 millones de euros de inversión directa e indirecta hasta 2030 si se mantiene la evolución actual. El impacto anual en el PIB podría alcanzar los 7.300 millones de euros al final de la década y el empleo total asociado superar los 16.000 puestos de trabajo.

Madrid sigue siendo el gran polo nacional por concentración de redes, clientes corporativos, disponibilidad de suelo en corredores próximos y presencia de operadores internacionales. Pero Barcelona cuenta con argumentos propios. Su posición en el Mediterráneo, su tejido tecnológico, la presencia de empresas industriales y digitales, y su conexión con el sur de Europa pueden darle espacio en un mercado que ya no gira solo alrededor de una ciudad.

La instalación de Ark puede ayudar a equilibrar ese mapa, aunque el desarrollo de centros de datos no depende únicamente de la demanda. El acceso a energía suficiente y en plazos razonables se ha convertido en uno de los grandes filtros del sector. Sin capacidad eléctrica, incluso los proyectos con suelo, capital y clientes potenciales pueden retrasarse durante años. Ese cuello de botella afecta a España, pero también a otros mercados europeos donde la demanda de infraestructura digital avanza más rápido que las redes eléctricas.

El crecimiento de la inteligencia artificial añade más presión. Las cargas de entrenamiento e inferencia necesitan más densidad por rack, más refrigeración y arquitecturas de red de mayor capacidad. Esto obliga a diseñar instalaciones preparadas para equipos más exigentes que los de una década atrás. Barcelona no solo compite por alojar servidores tradicionales, sino por atraer nuevas plataformas de datos, IA, cloud privado, servicios de baja latencia y procesamiento intensivo.

El debate regulatorio puede marcar el ritmo inversor

La operación también se produce mientras el sector reclama claridad regulatoria. Spain DC ha advertido de que una regulación más restrictiva podría reducir la confianza inversora y rebajar el volumen de inversión previsto hasta 2030. La asociación ha señalado el riesgo de que los centros de datos queden relegados frente a otros usos considerados prioritarios, como la vivienda o determinados proyectos industriales, en el acceso a recursos críticos.

La cuestión no es sencilla. Las administraciones deben ordenar el territorio, proteger el acceso a vivienda, gestionar la demanda eléctrica y asegurar que los nuevos proyectos aportan valor local. Pero los centros de datos también son infraestructura básica para la economía digital. Sin ellos no funcionan con la misma eficiencia los servicios cloud, la banca digital, el comercio electrónico, la administración electrónica, la inteligencia artificial, la ciberseguridad o muchas plataformas empresariales.

Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC, ha defendido que el sector debe entenderse como infraestructura de país y ha pedido evitar un escenario de sobreregulación. Su argumento conecta con una idea compartida por buena parte de la industria: España tiene una ventana de oportunidad, pero esa oportunidad no estará abierta indefinidamente. El capital internacional compara mercados, plazos, seguridad jurídica, disponibilidad energética y facilidad administrativa antes de decidir dónde construir.

La llegada de Ark Data Centres a Barcelona muestra que España sigue siendo atractiva para los operadores internacionales. También recuerda que el mercado está entrando en una fase más exigente. Ya no basta con anunciar grandes inversiones. Cada proyecto deberá demostrar que puede integrarse en la ciudad, asegurar energía, reducir su impacto ambiental, gestionar bien el agua, aprovechar soluciones de eficiencia y generar actividad económica real más allá de la construcción inicial.

Para Barcelona, el proyecto de La Maquinista puede convertirse en una señal relevante si avanza según lo previsto. Refuerza su papel dentro del mapa europeo de infraestructura digital y añade capacidad en un momento en el que la demanda no deja de crecer. Para España, el mensaje es más amplio: el país tiene posición, conectividad y mercado para competir, pero necesita reglas claras y redes preparadas para que las inversiones anunciadas terminen convertidas en capacidad operativa.

Preguntas frecuentes

¿Qué va a construir Ark Data Centres en Barcelona?
Ark Data Centres desarrollará un nuevo complejo de centros de datos en la zona de La Maquinista, con una capacidad prevista de hasta 45 MW IT.

¿Cuánto invertirá Ark Data Centres en el proyecto?
La inversión anunciada supera los 600 millones de euros e incluye la adquisición de unos 30.000 metros cuadrados de suelo industrial.

¿Por qué es importante este proyecto para Barcelona?
Porque refuerza la posición de la ciudad como nodo de infraestructura digital y puede atraer servicios cloud, plataformas de datos, inteligencia artificial y empresas que necesitan baja latencia.

¿Qué riesgos afrontan los nuevos centros de datos en España?
Los principales retos son el acceso a energía, la tramitación administrativa, la regulación, la sostenibilidad y la disponibilidad de suelo adecuado para proyectos de gran capacidad.

vía: ejeprime

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