Arabia Saudí quiere convertir NEOM en una fábrica de IA soberana

Arabia Saudí está reajustando el relato de NEOM. El megaproyecto que durante años se vendió al mundo con imágenes de una ciudad lineal futurista, The Line, empieza a leerse cada vez más como otra cosa: una plataforma física para centros de datos, inteligencia artificial y computación soberana. La arquitectura icónica sigue ocupando titulares, pero el dinero y los acuerdos industriales apuntan hacia una prioridad más concreta: levantar capacidad de cálculo a escala global en el desierto.

El giro no es menor. La inteligencia artificial ha convertido la energía, el suelo, el acceso a chips, la refrigeración y el capital a largo plazo en activos estratégicos. Arabia Saudí tiene varios de esos ingredientes y quiere usarlos para situarse en la nueva geografía de la computación. No busca solo alojar centros de datos de terceros, sino construir una pila completa: infraestructura, chips, redes, refrigeración, modelos, cloud y clientes internacionales.

De The Line a Oxagon: menos espectáculo y más infraestructura

NEOM no ha desaparecido, pero sí parece estar cambiando de centro de gravedad. Informaciones recientes apuntan a una revisión profunda de The Line por costes, retrasos y viabilidad, mientras Oxagon, la zona industrial del proyecto, gana protagonismo como enclave para infraestructura digital. Ese cambio encaja con una tendencia global: los centros de datos de IA empiezan a competir con otros grandes usos industriales por energía, suelo, agua, conectividad y permisos.

La pieza más visible es el acuerdo entre NEOM y DataVolt para desarrollar en Oxagon una “AI factory” de 1,5 GW. Según NEOM, la primera fase estará financiada por una inversión inicial de 5.000 millones de dólares de DataVolt y se espera que esté operativa en 2028. El proyecto se plantea como una infraestructura de alta densidad, con arquitecturas energéticamente eficientes y orientada a resolver uno de los grandes problemas de la IA: el consumo eléctrico de los centros de datos.

La cifra de 1,5 GW da una idea de la escala. No hablamos de un centro de datos empresarial convencional, sino de una instalación comparable a una gran infraestructura energética. En el lenguaje actual del sector, una “AI factory” no es solo un edificio lleno de servidores: es una planta industrial para producir entrenamiento, inferencia, modelos, servicios cloud y capacidad de cómputo como si fueran commodities digitales.

Proyecto o acuerdoActores principalesCapacidad o inversión anunciadaHorizonte
AI factory en OxagonNEOM y DataVolt1,5 GW; primera fase de 5.000 millones de dólaresPrimera fase prevista para 2028
AI factories con NVIDIAHUMAIN y NVIDIAHasta 500 MW; primer despliegue con 18.000 GB300 Grace BlackwellDespliegue a cinco años
Joint venture de IAHUMAIN, AMD y CiscoHasta 1 GW de infraestructura para 2030; primera fase de 100 MWInicio previsto en 2026
Alianza cloud-to-edgeHUMAIN y QualcommData centers de IA, CPU y soluciones de inferencia híbridaMoU anunciado en 2025
Refrigeración para OxagonLG, SHAKER Group y DataVoltSoluciones térmicas avanzadas para centros de datos de IAAcuerdo anunciado en 2025

El papel de HUMAIN es clave. La compañía, respaldada por el Public Investment Fund, se ha presentado como el campeón nacional saudí de IA. Su ambición cubre centros de datos, cloud, infraestructura, modelos y aplicaciones. Es decir, Arabia Saudí quiere controlar más partes de la cadena de valor, no quedarse solo en el papel de propietario del suelo o proveedor de electricidad barata.

Una pila soberana de IA, no solo data centers

La estrategia saudí se entiende mejor como una pila de infraestructura. En la capa soberana está el PIF, que aporta capital y visión industrial. HUMAIN funciona como vehículo nacional para coordinar acuerdos con tecnológicas internacionales. En la capa de cómputo aparecen NVIDIA, AMD y Qualcomm. En redes, Cisco. En refrigeración, LG y socios locales. En clientes y cargas, nombres vinculados a IA generativa, modelos avanzados y servicios cloud.

NVIDIA anunció con HUMAIN una asociación para construir AI factories en Arabia Saudí con una capacidad proyectada de hasta 500 MW, alimentadas por varios cientos de miles de GPU avanzadas durante cinco años. La primera fase contempla un superordenador de IA con 18.000 NVIDIA GB300 Grace Blackwell y red InfiniBand. Es uno de los acuerdos que mejor muestra el objetivo saudí: importar capacidad de cálculo de primer nivel y desplegarla bajo una estructura nacional.

AMD y Cisco han elegido otra vía: una joint venture con HUMAIN para desplegar hasta 1 GW de infraestructura de IA en 2030, empezando por una fase de 100 MW en Arabia Saudí. El proyecto combina centros de datos de HUMAIN, GPU AMD Instinct MI450 y soluciones de infraestructura crítica de Cisco. Qualcomm, por su parte, firmó un memorando con HUMAIN para desarrollar centros de datos de IA, soluciones CPU y servicios híbridos cloud-to-edge, con el objetivo de convertir el país en un hub de inferencia.

Esta diversidad de socios tiene una lectura estratégica. Arabia Saudí no quiere depender de un único proveedor de chips ni de una única arquitectura. La IA soberana exige acceso a GPU, CPU, aceleradores, red, refrigeración, energía y software. También exige negociar con Estados Unidos y sus controles de exportación, porque la computación avanzada se ha convertido en una herramienta geopolítica.

Energía: la ventaja y el gran interrogante

La otra parte de la ecuación es la energía. La IA necesita electricidad abundante, estable y barata. Arabia Saudí tiene gas, petróleo, grandes extensiones de terreno y una cartera creciente de renovables. Esa combinación puede atraer cargas de IA que en otros mercados chocan con redes saturadas, permisos lentos o costes eléctricos más altos.

El país está desarrollando proyectos solares y de hidrógeno verde a gran escala. Sudair Solar PV alcanza 1,5 GW. Al Shuaibah suma en torno a 2,6 GW entre sus plantas. El proyecto NEOM Green Hydrogen Company en Oxagon se alimentará con alrededor de 4 GW de generación solar y eólica dedicada. Estos activos no significan que toda la IA saudí vaya a ser automáticamente limpia, pero sí explican por qué el país intenta presentar su infraestructura digital como una combinación de computación y energía de nueva generación.

Proyecto energéticoCapacidad aproximadaPapel potencial en la narrativa saudí
Sudair Solar PV1,5 GWGran proyecto solar respaldado por el PIF
Al Shuaibah Solar2,6 GWUna de las mayores plantas solares de la región
NEOM Green Hydrogen CompanyAlrededor de 4 GW de renovables dedicadasProducción de hidrógeno verde en Oxagon
Nuevas rondas solares y eólicasVarios GW en carteraApoyo a la diversificación energética

El reto es que los centros de datos de IA tienen un perfil de consumo muy exigente. No basta con tener mucha generación renovable instalada. Hace falta disponibilidad constante, red eléctrica preparada, refrigeración eficiente, redundancia, acuerdos de suministro, permisos y una planificación muy precisa. Una “AI factory” de cientos de megavatios no se enchufa al sistema eléctrico como una oficina.

También hay una cuestión reputacional. Arabia Saudí quiere presentarse como potencia de IA limpia y soberana, pero sigue siendo una economía muy vinculada a los hidrocarburos. Su transición digital tendrá que demostrar que la promesa de sostenibilidad no es solo marketing. En proyectos de IA, donde el consumo energético se ha convertido en una preocupación pública, esa credibilidad será cada vez más importante.

El nuevo mapa de la IA pasa por el Golfo

El interés saudí forma parte de una competencia más amplia en Oriente Medio. Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí quieren capturar una parte de la nueva economía de la IA. Tienen capital soberano, energía y una posición geográfica interesante entre Europa, Asia y África. Lo que antes se presentaba como hubs logísticos o financieros ahora se está reinterpretando como hubs de computación.

Para Estados Unidos, estos acuerdos tienen una doble lectura. Por un lado, permiten a sus empresas vender chips, redes, software y servicios a gran escala. Por otro, exigen controlar quién accede a la computación avanzada y bajo qué condiciones. La IA ya forma parte de la política exterior y de la seguridad nacional. Cada exportación de chips, cada data center y cada alianza con un fondo soberano tiene implicaciones más allá del negocio.

Para Europa, el movimiento saudí también es una advertencia. La capacidad de IA no se construye solo con regulación, talento y buenos modelos. Se construye con gigavatios, suelo, fibra, refrigeración, chips, capital paciente y velocidad de ejecución. Si Arabia Saudí consigue convertir Oxagon, Riyadh y otros enclaves en zonas de computación masiva, podría atraer cargas de IA que hoy se disputan Estados Unidos, Europa y Asia.

El giro de NEOM no debe leerse como una renuncia completa a sus ambiciones urbanísticas, sino como una adaptación al mercado. La IA ha cambiado la jerarquía de prioridades. Donde antes el relato era una ciudad futurista, ahora puede haber algo más rentable y estratégico: una infraestructura capaz de vender cómputo al mundo.

Arabia Saudí no tiene garantizado el éxito. Necesita clientes, talento, estabilidad regulatoria, acceso continuado a chips, eficiencia operativa y credibilidad tecnológica. Pero el movimiento es serio. Si la próxima década va a estar marcada por la escasez de computación, el país quiere ser algo más que un comprador de tecnología. Quiere convertirse en un proveedor global de capacidad de IA.

Preguntas frecuentes

¿Qué está pasando con NEOM y la inteligencia artificial?
NEOM está ganando peso como enclave para infraestructura digital y centros de datos de IA, especialmente en Oxagon, donde DataVolt y NEOM han anunciado una AI factory de 1,5 GW.

¿Qué es HUMAIN?
HUMAIN es la compañía saudí de inteligencia artificial respaldada por el Public Investment Fund. Su objetivo es desarrollar infraestructura, cloud, modelos y aplicaciones de IA desde Arabia Saudí.

¿Por qué Arabia Saudí quiere centros de datos de IA?
Porque la IA necesita enormes cantidades de energía, suelo, chips y capital. Arabia Saudí quiere usar esos activos para diversificar su economía y posicionarse como proveedor global de computación.

¿Es realista una IA saudí basada en energía limpia?
El país tiene grandes proyectos solares y de hidrógeno verde, pero la sostenibilidad real dependerá de cómo se alimenten los centros de datos, de la red eléctrica y de la eficiencia de refrigeración y operación.

imagen creada con IA.

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