Amazon mira a Globalstar para reforzar su ofensiva contra Starlink

Amazon estudia un movimiento que, de confirmarse, alteraría el mapa de la conectividad satelital. Según publicó el Financial Times y recogió Reuters, la compañía mantiene conversaciones avanzadas para comprar Globalstar en una operación valorada en torno a 9.000 millones de dólares. A esta hora no hay confirmación oficial por parte de Amazon, Globalstar ni Apple, por lo que la operación debe tratarse como una negociación en curso y no como un acuerdo cerrado.

La posible compra encaja con un momento especialmente delicado para Amazon en el espacio. Su red satelital, antes conocida como Project Kuiper y rebautizada como Amazon Leo en noviembre de 2025, ya tiene más de 200 satélites en órbita y prevé una constelación inicial de más de 3.000 aparatos, pero sigue estando muy por detrás del despliegue acumulado de Starlink.

Una operación con sentido industrial, pero todavía sin cerrar

La lectura más inmediata es evidente: Amazon quiere acelerar. Amazon Leo nació para llevar internet de banda ancha a zonas con mala cobertura terrestre, mientras que Globalstar opera en el terreno de los servicios móviles por satélite y de la conectividad especializada para voz, datos y seguimiento. No son negocios idénticos, pero sí complementarios. Si la compra saliera adelante, Amazon no solo ganaría activos orbitales y red terrestre, sino también experiencia regulatoria, contratos ya en marcha y una posición más fuerte en el negocio de la conectividad directa y de los servicios satelitales móviles. Esa conclusión se desprende de la actividad actual de ambas compañías, aunque Amazon no la ha formulado públicamente en esos términos.

Globalstar, además, no es una empresa inmóvil ni una mera cartera de satélites antiguos. En su informe anual de 2025 ante la SEC, la compañía explicó que espera recibir en 2026 un primer grupo de 17 satélites de reemplazo para su sistema actual y que, en paralelo, firmó en febrero de 2025 otro acuerdo con MDA Space para adquirir más de 50 satélites de tercera generación vinculados a su red ampliada de servicios móviles por satélite. También detalló acuerdos de lanzamiento con SpaceX para esa nueva infraestructura.

Apple complica cualquier negociación

Hay, sin embargo, un actor imprescindible en esta historia: Apple. Reuters informó en noviembre de 2024 de que la compañía de Cupertino se comprometió a invertir hasta 1.500 millones de dólares en Globalstar, con 1.100 millones en efectivo y 400 millones destinados a adquirir aproximadamente un 20 % del capital. Ese acuerdo estaba ligado a la expansión de los servicios satelitales que Apple utiliza en sus dispositivos y reforzaba de forma clara su influencia sobre el operador.

Eso explica por qué la negociación con Amazon no sería una compra sencilla. Reuters ya apuntó que las conversaciones estarían condicionadas por la necesidad de hablar también con Apple, precisamente por esa participación del 20 % y por el peso estratégico que tiene Globalstar en la hoja de ruta de conectividad satelital del fabricante del iPhone. En otras palabras, no se trata solo de poner precio a una compañía cotizada, sino de encajar intereses industriales que ya están comprometidos.

La documentación pública de Globalstar refuerza esa idea sin citar de forma abierta a Apple en cada apartado. En su 10-K de 2025, la empresa habla de un gran “Customer” con el que actualizó acuerdos en octubre de 2024 para desplegar una red MSS ampliada, una nueva constelación y más infraestructura de tierra. Esa formulación coincide temporalmente con la inversión anunciada y con la ampliación de los servicios satelitales vinculados al ecosistema de Apple.

Starlink sigue muy por delante

Aunque el titular invite a pensar en una batalla directa e inmediata contra Starlink, la realidad es más compleja. Amazon Leo todavía está en fase de despliegue acelerado. La propia Amazon reconoce que su constelación inicial será de algo más de 3.000 satélites y que acaba de superar la barrera de los 200 en órbita. Starlink, por su parte, parte de una escala muy superior, con una red ya masiva y años de ventaja operativa. Reuters situaba a la red de SpaceX en más de 9.500 satélites y con más de nueve millones de usuarios en todo el mundo al informar sobre la posible operación.

Eso significa que la compra de Globalstar no convertiría de la noche a la mañana a Amazon en un rival equivalente a Starlink en banda ancha satelital de consumo. Pero sí podría reforzar varias piezas críticas: espectro, licencias, red terrestre, activos espaciales y experiencia directa en conectividad satelital móvil. En un mercado donde la competencia ya no se limita al internet rural y empieza a mezclarse con servicios directos al dispositivo, emergencias, mensajería y comunicaciones híbridas, esa suma puede ser más valiosa de lo que sugieren solo los recuentos de satélites. Esa es una inferencia razonable a partir de la posición de Amazon Leo y de los planes industriales de Globalstar, aunque no haya sido expresada así de forma oficial por las compañías.

Qué está realmente en juego

La posible operación también revela algo más profundo: la conectividad satelital ya no se ve solo como un negocio de nicho para zonas remotas. Amazon Leo se presenta como una infraestructura global para llevar internet donde no llegan las redes tradicionales. Globalstar trabaja en servicios satelitales móviles y en una red ampliada con nuevos satélites y más capacidad. Apple usa esa capa como soporte de funciones críticas en sus dispositivos. Y Starlink ha demostrado que el mercado puede crecer a gran velocidad cuando la escala técnica acompaña.

Por eso la clave no está solo en si Amazon compra o no compra Globalstar, sino en el mensaje que manda al sector. La carrera espacial comercial ya no gira únicamente en torno a lanzar más satélites, sino en controlar la cadena completa: órbita, espectro, terminales, gateways, fibra terrestre, nube y acuerdos con fabricantes de dispositivos. Y ahí Amazon tiene músculo financiero, infraestructura cloud y ambición suficiente para intentar recortar distancias.

Preguntas frecuentes

¿Está confirmada la compra de Globalstar por Amazon?
No. Lo que existe por ahora es una información publicada por el Financial Times y recogida por Reuters sobre conversaciones avanzadas por unos 9.000 millones de dólares. No hay anuncio oficial de cierre.

¿Qué ganaría Amazon con Globalstar?
Podría ganar activos satelitales, infraestructura terrestre, experiencia en servicios móviles por satélite y una posición más fuerte en conectividad directa y MSS, además de acelerar su despliegue frente a competidores más maduros. Esa lectura se basa en los activos y planes declarados por ambas compañías.

¿Apple puede bloquear o complicar la operación?
Puede complicarla claramente. Apple anunció en 2024 una inversión de hasta 1.500 millones de dólares en Globalstar, incluida la compra de cerca del 20 % del capital, lo que la convierte en un actor clave en cualquier negociación.

¿Serviría esta compra para igualar de inmediato a Starlink?
No. Amazon Leo acaba de superar los 200 satélites en órbita y aspira a una constelación inicial de más de 3.000, mientras Starlink sigue operando en una escala muy superior. La compra reforzaría a Amazon, pero no cerraría por sí sola la brecha de despliegue.

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