
Una VPN no te hace anónimo: qué protege, qué expone y qué debes saber
Las redes privadas virtuales (VPN) se han convertido en una herramienta habitual para proteger conexiones, ocultar la dirección IP pública y reducir la exposición de ciertos datos al navegar. Sin embargo, buena parte de la publicidad del sector atribuye a estos servicios capacidades que no tienen: desde impedir cualquier seguimiento hasta bloquear ataques informáticos o garantizar el anonimato. Para entender qué aporta realmente una VPN hay que separar el cifrado de la conexión de la protección de la identidad digital. Las claves de las VPN en 30 segundos El problema aparece cuando una herramienta concreta se presenta como una solución integral. Una VPN puede cambiar quién tiene acceso a determinados datos de conexión, pero no controla todo lo que sucede




