Durante años, Ethernet ha sido el “idioma común” de los centros de datos: barato, ubicuo, interoperable y con un ecosistema enorme de switches, NICs, ópticas y herramientas. Pero la explosión de los clústeres de Inteligencia Artificial (IA) y HPC ha puesto sobre la mesa una realidad incómoda: en despliegues con decenas de miles de aceleradores, el cuello de botella ya no siempre es la GPU… sino la red que conecta el conjunto.
El problema no es únicamente “más ancho de banda”. En los clústeres modernos, el tráfico este-oeste (entre nodos) es masivo, irregular y extremadamente sensible a latencia y microcortes. Y, en ese contexto, muchas de las soluciones que han intentado “convertir Ethernet en una red de baja latencia” han heredado limitaciones históricas: rutas rígidas, control de congestión difícil de afinar a gran escala y una operativa que se vuelve frágil cuando el tejido de red crece y aparecen patrones bursty típicos de IA.
Con esa presión de fondo nace Ultra Ethernet: una iniciativa que no pretende tirar lo existente, sino mantener compatibilidad física con el mundo Ethernet/IP —mismos conectores y transceptores estándar—, pero introducir una arquitectura de interconexión pensada desde el minuto uno para redes de IA a escala. El resultado: “los mismos cables de siempre”, pero con un modelo de transporte y operación muy distinto.
Un consorcio para “rehacer” la capa de interconexión sin abandonar Ethernet
La Ultra Ethernet Consortium (UEC) se define como un esfuerzo industrial para evolucionar Ethernet de forma específica para cargas de trabajo de IA y HPC. Su gran apuesta es desarrollar especificaciones que permitan redes scale-out de baja latencia, alta eficiencia y mejor comportamiento ante congestión, manteniendo el anclaje en el ecosistema Ethernet. Esa filosofía —compatibilidad por abajo, revolución por arriba— es parte de lo que la hace atractiva para operadores que no quieren depender de un único stack propietario para todo su tejido de interconexión.
En la práctica, Ultra Ethernet se presenta como un “stack por capas”: se preserva la capa física de Ethernet estándar, pero se introducen mecanismos nuevos (o replanteados) en capas de enlace/transportes y, sobre todo, en cómo se gestiona fiabilidad, multipath, congestión y seguridad cuando la red deja de ser “un data center” y se convierte en una fábrica de IA.
De “todo ordenado” a “entrega eficiente”: el giro clave
Una de las ideas técnicas que más se repiten alrededor de Ultra Ethernet es que el orden estricto —útil en ciertos escenarios— puede convertirse en un lastre cuando se quiere exprimir multipath y evitar congestiones falsas en grandes fabrics. En redes enormes, obligar a que todo siga un carril puede generar colas donde no toca, desperdiciar rutas alternativas y amplificar la penalización de picos de tráfico.
Ultra Ethernet plantea un modelo más flexible: permitir que los paquetes sigan rutas distintas, lleguen desordenados y se “reconstruyan” con rapidez en destino, priorizando eficiencia y estabilidad del throughput sin sacrificar la latencia en condiciones reales. Es un cambio de mentalidad: la red deja de comportarse como una autopista con un único carril “perfectamente ordenado” y pasa a una malla donde el objetivo es que el mensaje llegue bien y a tiempo, aunque el trayecto sea dinámico.
Seguridad y control: “guardarraíles” integrados, no un añadido
Otra diferencia relevante en el discurso del consorcio es la seguridad “embebida” en el propio enfoque de transporte. En fabrics masivos, los problemas de seguridad no son teóricos: basta con una mala segmentación, una configuración inconsistente o una dependencia excesiva de controles externos para abrir grietas difíciles de detectar.
Ultra Ethernet empuja la idea de que la seguridad de transporte —incluida la protección del dato en tránsito— forme parte del diseño y de la interoperabilidad, en lugar de quedar como una capa “encima” que cada operador implementa a su manera (y, por tanto, con resultados desiguales).
Especificación: ya hay versiones… pero la adopción es la gran carrera
Aquí conviene separar dos planos: especificación y despliegue. El consorcio ya ha publicado iteraciones de su especificación, con una evolución que refleja que el trabajo está “vivo”.
Según las notas de versión del propio UEC, la Specification 1.0 se publicó el 12 de junio de 2025; la 1.0.1 llegó el 5 de septiembre de 2025; y la 1.0.2 se publicó el 28 de enero de 2026, como actualización enfocada principalmente en correcciones y aclaraciones sobre lo ya definido.
Además, el UEC ha ido marcando públicamente hitos y foco de trabajo: la publicación de la 1.0 fue presentada como un paso para “desbloquear” pruebas, desarrollo y validación de ecosistema, asumiendo que el salto real dependerá de cómo fabricantes y operadores incorporen estas capacidades en hardware y software de forma coherente.
En otras palabras: la especificación existe, el calendario avanza, pero el “momento decisivo” será cuando aparezcan implementaciones maduras en NICs, switches, stacks y herramientas de operación… y cuando los grandes clústeres empiecen a exigirlo como requisito de diseño.
Qué significa esto para equipos de redes, sysadmins y operadores
Para quien vive el día a día de un centro de datos, Ultra Ethernet no se resume en un nombre nuevo: es la promesa de que Ethernet puede dejar de ser “el compromiso” en clústeres de IA y convertirse en una interconexión diseñada específicamente para ese mundo.
En la práctica, lo más relevante para sysadmins y equipos de infraestructura es lo que cambia en operación y riesgo:
- Menos fragilidad ante congestión en fabrics masivos: si el diseño facilita multipath y control de congestión más eficaz, la red debería degradar de forma menos dramática en picos.
- Más previsibilidad cuando el tráfico es bursty y el clúster escala: el objetivo es que el rendimiento no dependa tanto de “tuning artesanal”.
- Seguridad más uniforme en el tejido, con mecanismos pensados para entornos multi-tenant o con compartición parcial de infraestructura.
- Compatibilidad física: la transición no debería implicar “reinventar” cableado y ópticas desde cero, lo que reduce la barrera de entrada frente a cambios de stack completos.
Aun así, el enfoque realista es claro: nadie migra un tejido crítico por una especificación. Se migra cuando hay soporte industrial robusto, interoperabilidad verificada, herramientas de observabilidad maduras y casos de éxito en producción. El propio UEC ha insistido en la necesidad de construir ecosistema —herramientas, validación y despliegues— como condición previa a la adopción masiva.
Preguntas frecuentes
¿Ultra Ethernet reemplazará a InfiniBand o a RoCE en clústeres de IA?
Más que “reemplazar”, la intención es ofrecer una alternativa Ethernet/IP optimizada para IA/HPC que reduzca las limitaciones operativas y de escalabilidad vistas en ciertos despliegues. La convivencia con otros fabrics dependerá de coste total, rendimiento real y disponibilidad de ecosistema.
¿Qué hará falta para usar Ultra Ethernet en un centro de datos?
No basta con “mismos cables”: se necesitarán implementaciones en hardware (NICs/switches) y soporte de software/firmware alineado con la especificación, además de herramientas de gestión y monitorización capaces de operar fabrics a gran escala.
¿Por qué se habla tanto de congestión y multipath en redes de IA?
Porque en clústeres grandes el tráfico este-oeste es irregular y masivo. Si la red no aprovecha bien rutas alternativas o gestiona mal los picos, aparecen colas, latencia y pérdida de eficiencia que se traducen en menos rendimiento útil del clúster.
¿Qué calendario es razonable para verlo en producción “de verdad”?
Ya hay especificaciones publicadas (1.0, 1.0.1 y 1.0.2), pero el paso a producción depende del ritmo de adopción industrial: soporte estable, pruebas de interoperabilidad y despliegues piloto en entornos exigentes.
vía: tomshardware