Ulsan quiere construir un centro de datos submarino sin emisiones antes de 2030

La ciudad surcoreana de Ulsan ha puesto en marcha uno de los proyectos más llamativos del momento en la industria de los centros de datos: el desarrollo de un modelo estándar de centro de datos submarino “carbon zero” que utilizará agua de mar como sistema de refrigeración. La iniciativa, impulsada junto al Korea Institute of Ocean Science and Technology (KIOST), ha sido seleccionada por el Ministerio de Océanos y Pesca de Corea del Sur y contará con 40.000 millones de wones de financiación pública central durante los próximos cinco años. La inversión total prevista asciende a 51.100 millones de wones hasta 2030.

La propuesta llega en un momento especialmente sensible para el sector. La expansión de la Inteligencia Artificial, el big data y los servicios digitales está disparando tanto el consumo energético como las necesidades de refrigeración de los centros de datos. En ese contexto, Ulsan quiere explorar una vía diferente a la del datacenter terrestre tradicional: aprovechar el entorno marino para reducir el gasto en climatización, mejorar la eficiencia y sentar las bases de un futuro complejo comercial a gran escala.

Un prototipo submarino con agua de mar y objetivo PUE de 1,2

Según la información publicada por medios surcoreanos y respaldada por la red de socios del proyecto, la idea es desarrollar una instalación sumergida que combine tecnología de recipientes a presión con un sistema de refrigeración híbrida de muy alta eficiencia. El objetivo técnico es validar un funcionamiento con un PUE de 1,2 a una profundidad de 20 metros, una cifra que, si se alcanzara en condiciones reales, situaría al proyecto en un nivel de eficiencia muy competitivo para instalaciones de este tipo.

Uno de los argumentos que juega a favor de Ulsan es su entorno marítimo. La costa frente a la ciudad mantiene una temperatura media anual del agua de 13,3 ºC, una condición que permite plantear la refrigeración con agua de mar como una alternativa seria frente a los sistemas convencionales en superficie, mucho más intensivos en energía y espacio. En paralelo, el proyecto contempla el desarrollo de servidores y equipos de distribución eléctrica en formato modular y estandarizado, con la intención de facilitar futuras ampliaciones y mejorar la escalabilidad del modelo.

Ese punto es importante, porque por ahora no se está hablando de un gran campus comercial operativo desde el primer día, sino de una fase de diseño, validación y demostración tecnológica. El calendario oficial prevé arrancar este mismo año con el análisis del emplazamiento óptimo y el diseño básico, completar la instalación de la infraestructura de pruebas y la demostración antes de 2030 y, a partir de 2031, iniciar la construcción de un complejo comercial submarino de gran escala.

Ulsan se apoya en industria, universidad y telecomunicaciones

El proyecto no descansa solo en la administración local. En noviembre de 2025, KIOST, la ciudad de Ulsan y otras entidades ya habían firmado un primer acuerdo de cooperación, y en enero de 2026 se formalizó una ampliación de ese marco con la entrada de SK Telecom, que asumirá la parte relacionada con la infraestructura basada en GPU para IA y la gestión operativa de los servidores. KIOST explicó entonces que los centros de datos submarinos están ganando atención como una tecnología potencialmente más sostenible, con capacidad para reducir de forma significativa el consumo total de energía respecto a instalaciones en tierra.

Además de KIOST y SK Telecom, la ciudad ha señalado que el ecosistema del proyecto incluye a UNIST, POSCO, GS Engineering & Construction y otros actores industriales, académicos y tecnológicos. Esa estructura de colaboración público-privada busca precisamente dar credibilidad a una idea que, aunque llamativa, sigue siendo experimental y técnicamente exigente. No basta con sumergir servidores. Hay que resolver cuestiones relacionadas con mantenimiento, estanqueidad, presión, cableado, suministro eléctrico, redundancia y operación a largo plazo en un entorno marino.

Ulsan, de hecho, no oculta que detrás de esta apuesta hay también una ambición industrial y territorial. La ciudad quiere reforzar su posición como polo de innovación ligado a la IA y la industria digital, utilizando el centro de datos submarino como pieza simbólica y tecnológica de esa estrategia. En declaraciones recogidas por la prensa local, responsables municipales han presentado el proyecto como una forma de superar las limitaciones de los centros de datos terrestres y de impulsar a Ulsan como una “capital sostenible de la IA”.

Una idea atractiva, pero todavía por demostrar

La gran incógnita es si el proyecto logrará pasar del prototipo a una explotación comercial estable. La historia reciente del sector demuestra que las ideas de centros de datos submarinos despiertan mucha atención, pero su despliegue masivo todavía está lejos de ser una realidad consolidada. Por eso, en el caso de Ulsan, el verdadero valor de la iniciativa no está tanto en prometer una revolución inmediata como en intentar verificar si esta arquitectura puede funcionar con eficiencia, costes razonables y capacidad de escala.

Si lo consigue, Corea del Sur podría colocarse en una posición destacada dentro de una de las líneas más experimentales de la infraestructura digital. Si no, al menos habrá servido para medir hasta dónde puede llegar una idea que gana atractivo cada vez que la IA vuelve a tensionar la energía, la refrigeración y el suelo disponible para nuevos centros de datos. En ambos casos, lo que Ulsan pone sobre la mesa es un síntoma claro del momento actual: el futuro del datacenter ya no se discute solo en términos de potencia de cálculo, sino también de cómo enfriar, dónde desplegar y con qué impacto energético hacerlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué quiere construir Ulsan exactamente?
Ulsan quiere desarrollar un modelo estándar de centro de datos submarino con refrigeración por agua de mar, pensado para reducir consumo energético y emisiones frente a un centro de datos terrestre convencional.

¿Cuánto dinero se invertirá en el proyecto submarino de Ulsan?
La inversión total prevista es de 51.100 millones de wones hasta 2030, de los cuales 40.000 millones procederán de financiación central del Gobierno surcoreano durante cinco años.

¿Qué eficiencia energética busca el proyecto?
El objetivo técnico es validar un funcionamiento con un PUE de 1,2 a una profundidad de 20 metros.

¿Cuándo podría haber un centro de datos submarino comercial en Ulsan?
El calendario actual prevé la demostración técnica antes de 2030 y el inicio de la construcción de un complejo comercial a partir de 2031.

vía: sedaily

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