
Bill Gates y los empleos que resistirán a la IA: programar será distinto, no irrelevante
Bill Gates ha vuelto a tocar una de las preguntas más incómodas de la revolución de la inteligencia artificial: qué trabajos seguirán teniendo sentido cuando los modelos sean capaces de escribir, resumir, razonar, programar, analizar datos y ejecutar tareas digitales con cada vez menos intervención humana. Su respuesta ha llamado la atención porque no habla de una lista larga de profesiones protegidas, sino de unos pocos ámbitos con más capacidad de resistencia: programación, biología, energía y deporte profesional. La lectura fácil sería pensar que casi todo lo demás queda condenado. Pero esa interpretación es demasiado simple. La IA no elimina profesiones de golpe; primero automatiza tareas, cambia flujos de trabajo, reduce la demanda de perfiles repetitivos y eleva el listón



