
Latencia y cloud: por qué alojar cerca del usuario sigue importando
La latencia suele aparecer tarde en las conversaciones sobre infraestructura. Primero se habla de precio, capacidad, región cloud, escalabilidad, seguridad o servicios gestionados. Después, cuando la aplicación ya está en producción, llegan las métricas: páginas que tardan más en responder, carritos abandonados, APIs que acumulan esperas, sesiones móviles que no convierten y usuarios que perciben el servicio como lento aunque el servidor «funcione bien». En mercados como Argentina, esta discusión tiene una lectura muy concreta. No es lo mismo servir una aplicación desde infraestructura local que hacerlo desde São Paulo, Miami, Virginia, Madrid o Frankfurt. La diferencia puede parecer pequeña cuando se expresa en milisegundos, pero se multiplica en cada petición, en cada negociación TCP/TLS, en cada llamada a una



