Hostinger y Hetzner muestran que el IPv4 sigue muy vivo en 2026
Cada cierto tiempo reaparece la misma idea: si el precio del IPv4 se suaviza, es que la demanda se está apagando y que el mercado ya solo vive de la inercia. Pero los datos que han aflorado este abril apuntan en otra dirección. El mercado no parece eufórico, pero tampoco muerto. Más bien da señales de una actividad más repartida, menos espectacular que en los años de fiebre de los hiperescalares y, al mismo tiempo, bastante real para operadores, proveedores cloud, hosting y servicios de VPS. En ese contexto, los nombres de Hostinger y Hetzner han ganado peso porque ayudan a desmontar una lectura demasiado simple del negocio. No son gigantes del cloud al estilo de AWS, pero sí actores

