
Edge, Windows y el riesgo de depender siempre de los mismos navegadores
Microsoft ha vuelto a tropezar con una de esas decisiones pequeñas que, vistas de cerca, dicen mucho sobre cómo entiende la relación con sus usuarios. Tras la actualización de seguridad de abril para Windows 11, algunos equipos están abriendo Microsoft Edge automáticamente después del reinicio para mostrar un recorrido de supuestas novedades del sistema. El problema no es solo que el navegador se lance sin que nadie lo pida. El problema es el contexto: llega después de un parche mensual, dentro del propio sistema operativo y con una experiencia pensada para empujar al usuario a seguir avanzando hasta acabar en un “Start browsing”. Lo que podía haberse resuelto con una nota discreta o con una app de ayuda integrada termina




