
Headroom quiere reducir la factura invisible de los agentes de IA
Los agentes de Inteligencia Artificial han cambiado la forma en que muchos desarrolladores trabajan con código, documentación y sistemas en producción. Ya no se trata solo de hacer una pregunta a un chatbot. Ahora el agente lee archivos, ejecuta comandos, revisa logs, interpreta resultados de tests, consulta documentación, navega por repositorios y arrastra parte de todo ese contexto durante una sesión completa. El resultado es más capacidad, pero también una factura menos visible: tokens consumidos por toneladas de información que no siempre aporta valor. Headroom aparece justo en ese punto. La herramienta se presenta como una capa de compresión de contexto para agentes de IA, capaz de reducir entre un 60 % y un 95 % los tokens antes de




