Arm dibuja el mapa del cómputo en 2026: chiplets, seguridad en silicio e IA distribuida “en todas partes”
Si algo deja claro Arm en sus 20 predicciones tecnológicas para 2026 y más allá es que la industria está cambiando de fase: el debate ya no va solo de “más potencia”, sino de cómo se organiza el cómputo (en chips y centros de datos) y dónde se ejecuta la Inteligencia Artificial (del cloud al edge, y del edge a máquinas físicas). En el fondo, Arm plantea una transición desde un mundo dominado por arquitecturas centralizadas hacia otro en el que la inteligencia se reparte entre nube, dispositivos y sistemas físicos, con un objetivo común: más rendimiento por vatio y más control sobre seguridad y costes. La tesis de Arm encaja con lo que ya se percibe en el mercado: