MediaTek y el nuevo “campo de batalla” de la IA: cuando el rendimiento depende del sistema, no del chip
Durante años, buena parte del relato tecnológico se explicó con una métrica casi obsesiva: más transistores, más potencia, más velocidad. Pero ese guion se está agotando. En la era de la Inteligencia Artificial —y, sobre todo, en la era de la IA que vive en centros de datos— el rendimiento ya no depende únicamente de “un chip mejor”, sino de cómo encaja todo el conjunto: interconexiones, empaquetado, consumo energético, latencia, fiabilidad de señal y, en última instancia, la eficiencia del sistema completo. Ese giro se percibe con claridad en los grandes foros de ingeniería, donde se cuecen las decisiones técnicas que luego terminan impactando en el precio de la nube, en la escalabilidad de los modelos y en la competitividad