
La IA empuja a los centros de datos hacia una nueva era nuclear
Los centros de datos han dejado de ser una infraestructura silenciosa. La expansión del cloud, la inteligencia artificial y los servicios digitales está convirtiendo la energía en el gran cuello de botella de la industria tecnológica. Ya no basta con encontrar suelo, fibra óptica y permisos. La pregunta decisiva empieza a ser otra: quién puede garantizar electricidad suficiente, estable y continua durante las 24 horas del día. España no está al margen de esta tensión. Madrid, Aragón y otros polos emergentes están atrayendo inversiones millonarias en centros de datos, cloud e inteligencia artificial. Pero ese crecimiento necesita una red eléctrica capaz de absorber nuevas cargas muy intensivas, con garantías de continuidad y costes competitivos. Por eso la energía nuclear ha




