
La IA agéntica se acelera en la empresa y deja a los CIO sin visibilidad suficiente
La Inteligencia Artificial empresarial ha superado la fase de los pilotos controlados. Ya no se trata solo de probar un chatbot interno, automatizar resúmenes o añadir una capa de generación de texto a una aplicación corporativa. La nueva etapa está marcada por agentes capaces de iniciar acciones, coordinar procesos y operar sobre sistemas de negocio con una intervención humana cada vez menor. Y ahí aparece el problema: muchas empresas están desplegando IA más rápido de lo que pueden gobernarla. Un nuevo estudio del IBM Institute for Business Value, realizado junto a Oxford Economics, pone cifras a esa brecha. La investigación recoge respuestas de 2.000 CIO, CTO y otros directivos tecnológicos de 33 geografías y 19 industrias, y muestra una tensión




