
La escasez de talento amenaza el boom de los chips en Estados Unidos
Estados Unidos puede levantar fábricas de semiconductores, subvencionarlas con dinero público y atraer inversiones multimillonarias de TSMC, Micron, Samsung o Intel. Lo que no puede fabricar con la misma rapidez son los ingenieros, técnicos y especialistas necesarios para ponerlas en marcha. Ese es el cuello de botella menos vistoso del gran plan estadounidense para recuperar capacidad industrial en chips. Un nuevo análisis elaborado con datos de McKinsey, SEMI y la National Science Foundation advierte de que la industria estadounidense de semiconductores podría sufrir un déficit de hasta 157.000 trabajadores cualificados a tiempo completo en 2030. La escasez afectaría sobre todo a estados donde se concentran nuevas plantas y ampliaciones, como Texas, California, Arizona, Nueva York y Ohio. La advertencia llega




