La refrigeración en centros de datos ya no es “mantenimiento”: es estrategia, costes y supervivencia
Durante años, el “cooling” en un centro de datos se trató como un asunto de operación: que no se disparen las alarmas, que la temperatura no se salga de rango y que el PUE no empeore demasiado. Ese enfoque se ha quedado viejo. La combinación de cloud, la explosión de la Inteligencia Artificial y el salto en densidad de cómputo está convirtiendo la refrigeración en una decisión estratégica que impacta directamente en tres frentes: capacidad real de crecimiento, coste energético y viabilidad medioambiental. La razón es simple y nada romántica: cada nueva generación de servidores “calienta” más. Ya no se trata solo de mover aire frío por un pasillo y expulsar aire caliente por otro. Los racks están subiendo de