
La gran mentira de la infraestructura moderna: olvidar la capa física
En plena fiebre por SASE, Zero Trust, microservicios, Kubernetes y automatización total, una parte del sector tecnológico parece haber asumido una idea tan cómoda como peligrosa: que la red es una abstracción estable, casi invisible, una especie de cable mágico que simplemente está ahí y funciona. Es una ficción útil para las presentaciones comerciales, pero profundamente engañosa en la realidad de producción. La infraestructura moderna se vende a menudo como un problema de software, arquitectura lógica y políticas de acceso. Y, sin embargo, muchas de las caídas más frustrantes, los comportamientos erráticos y los cuellos de botella más costosos no nacen en el plano lógico, sino en la capa física: en el transceptor, en el backplane, en la alimentación, en
