La escasez de memoria sacude el móvil: Qualcomm y Arm ajustan el paso en 2026
La industria del smartphone vive uno de esos giros incómodos que no nacen de una “gran innovación”, sino de una pieza tan básica como estratégica: la memoria. En un mercado donde el rendimiento ya no se mide solo por el procesador, sino por el equilibrio entre DRAM, almacenamiento y aceleración para Inteligencia Artificial, la disponibilidad —y el precio— de esos chips de memoria está empezando a dictar el ritmo de todo lo demás. Y eso incluye, de forma directa, a dos nombres que suelen moverse con comodidad en la parte alta de la cadena: Qualcomm y Arm. La paradoja es evidente. Mientras los centros de datos se lanzan a construir infraestructuras para IA a gran escala, el hardware “mundano” que
