
McKinsey pone cifras al cambio laboral, pero la IA va más allá
McKinsey ha vuelto a agitar el debate sobre el futuro del trabajo con su nuevo Skill Change Index, un indicador que intenta medir hasta qué punto distintas habilidades están expuestas a la automatización en los próximos cinco años. El gráfico, que ya se mueve con fuerza en entornos de negocio y tecnología, ordena miles de habilidades en una escala de 0 a 100 y sitúa en la parte alta las más expuestas al cambio. Pero la discusión de fondo no está solo en el índice, sino en la lectura que se haga de él. La interpretación más rápida suele ser también la más reducida: la IA hará las tareas rutinarias y dejará a los humanos el liderazgo, la negociación o




