
Si la IA sale más cara que un empleado, ¿por qué siguen los despidos?
La inteligencia artificial se vendió durante dos años con una promesa muy simple: hacer más con menos. Menos personal, menos tareas repetitivas, menos tiempos muertos y más productividad. Pero la realidad empresarial empieza a ser bastante menos limpia. Algunos directivos tecnológicos están reconociendo algo incómodo: en determinados usos avanzados, la IA no sale más barata que los trabajadores. A veces sale mucho más cara. La frase que ha encendido el debate procede de Bryan Catanzaro, vicepresidente de Applied Deep Learning en NVIDIA. Según recogieron varios medios estadounidenses, Catanzaro explicó que en su equipo el coste de computación de la IA está “muy por encima” del coste de los empleados. No hablaba de una suscripción básica a un chatbot, sino de




