
Apple pierde poder en memoria: la IA manda sobre la DRAM
Durante años, Apple fue uno de los compradores más temidos de la cadena mundial de componentes. Su volumen de iPhones, iPads, Mac y dispositivos wearables le permitía negociar precios, exigir prioridad y presionar a proveedores que, a cambio, obtenían el prestigio y la estabilidad de formar parte de la maquinaria industrial de Cupertino. En memoria DRAM, esa ventaja empieza a erosionarse. El cambio no se explica por una caída de Apple, sino por el ascenso de un comprador todavía más voraz: la infraestructura de inteligencia artificial. NVIDIA, Google, Amazon, Microsoft, Oracle y otros grandes operadores cloud están absorbiendo memoria para centros de datos a una escala que desplaza el centro de poder desde el dispositivo de consumo hacia el servidor




