
La IA agéntica devuelve peso a las CPU y cambia el equilibrio con las GPU
Durante los últimos años, la conversación sobre infraestructura para Inteligencia Artificial parecía resuelta: las GPU mandaban y las CPU quedaban relegadas a un papel secundario. Pero ese reparto empieza a cambiar. TrendForce sostiene que la llegada de la IA agéntica —modelos capaces de planificar tareas, llamar herramientas, coordinar subagentes y ejecutar acciones— está alterando de forma estructural el diseño de los centros de datos y devolviendo protagonismo a las CPU. La señal más visible llegó en marzo, cuando NVIDIA empezó a vender su Vera CPU como producto independiente y Arm presentó su primer procesador propio para centros de datos, el Arm AGI CPU. Que una empresa conocida por sus GPU y otra famosa por licenciar arquitectura hayan entrado en el




