El presidente del grupo SK alerta desde Corea del Sur sobre el avance imparable de China en inteligencia artificial y fabricación: «Nos estamos quedando atrás»
El sector tecnológico surcoreano ha recibido un jarro de agua fría. En un discurso pronunciado ayer durante un evento celebrado en el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), Choi Tae-Won, presidente del conglomerado SK Group y líder de SK Hynix, lanzó una grave advertencia: “A la velocidad que va China, existe un grave riesgo de que no podamos alcanzarla y que podamos ser eliminados del mercado”.
Sus palabras, pronunciadas en un momento de máximo esplendor financiero para SK Hynix, segundo mayor fabricante mundial de memoria, resonaron como una llamada de emergencia en la industria. El avance chino en inteligencia artificial y fabricación preocupa seriamente al sector coreano, que teme quedarse atrás en una carrera donde ya no valen únicamente los beneficios actuales, sino la capacidad de adaptación y diferenciación tecnológica a futuro.
SK Group Chairman Choi Tae-won made the following remarks yesterday at an event held at KAIST in South Korea:
— Jukanlosreve (@Jukanlosreve) April 3, 2025
“At the speed China is going, there’s a serious risk that we won’t be able to catch up—and could be wiped out.”
He elaborated, saying, “China is advancing ahead of… pic.twitter.com/aY4ztY9mLf
La amenaza del gigante asiático
Según explicó Choi, “China está avanzando por delante de Corea no solo en inteligencia artificial, sino también en fabricación”. Y añadió: “A menos que desarrollemos un programa que recopile datos de fabricación, construya sistemas adecuados y mejore drásticamente la competitividad de la fabricación, inevitablemente nos quedaremos atrás en la carrera”.
Las palabras del presidente de SK no surgen de una simple reflexión estratégica. Detrás hay datos preocupantes. A principios de este mes, empresas tecnológicas chinas habrían comprado GPUs H20 de NVIDIA por valor de 16.000 millones de dólares, anticipándose a nuevas restricciones de exportación. Una señal inequívoca del acelerado despliegue tecnológico que China está realizando en su carrera por dominar la IA y la industria de semiconductores.
Aranceles y límites tecnológicos
Choi también se refirió a los aranceles promovidos por la administración estadounidense. Aunque reconoció que pueden provocar el traslado de plantas de fabricación fuera de China, advirtió que esto no será suficiente para frenar el avance del país asiático: “Incluso si Trump aumenta los aranceles y las plantas de fabricación se reubican en países distintos de Corea, sin tecnologías de base centralizadas, no podremos tener éxito”.
El peligro, afirmó, está en que “nuestros competidores, que están integrando inteligencia artificial en la fabricación, serán los que construyan la próxima generación de fábricas”. Y concluyó con una afirmación cruda pero reveladora del nivel de tensión que se vive: “Si SK Hynix quiere competir en esta guerra global, debemos estar dispuestos a sacrificar un brazo para descuartizar al oponente. Estamos decididos a afrontar los retos y luchar para ganar”.
La diferenciación como única salida
Para Choi, la clave está en la diferenciación. «La verdadera competitividad radica en cuán diferenciados estamos», insistió. En este sentido, reveló que SK está apostando con fuerza por la compra de GPUs de NVIDIA, fundamentales para los procesos de IA, y por el desarrollo de chips diseñados específicamente para centros de datos de inteligencia artificial.
“Vamos más allá de la memoria para expandir la memoria”, explicó, subrayando su estrategia de futuro: construir centros de datos de IA al menor coste posible. Esta visión encaja con la evolución de compañías como NVIDIA, que durante el GTC 2025 dejó claro que ya no son únicamente fabricantes de chips, sino proveedores de algoritmos e infraestructura integral.
La sombra de una guerra tecnológica global
Las declaraciones de Choi Tae-Won llegan en un momento clave. Mientras Estados Unidos presiona a Taiwan y TSMC para atraer los procesos de fabricación más avanzados a suelo americano, China refuerza su independencia tecnológica con una red de empresas estratégicamente subsidiadas y coordinadas para cubrir toda la cadena de valor.
El modelo chino, centrado en crear campeones nacionales en cada sector clave, está ganando terreno. Y su estrategia no deja lugar para la complacencia: si una tecnología es estratégica, se crea una empresa desde cero para dominarla. Divide y vencerás, con subsidios como catalizadores. Una fórmula que, a la vista de los resultados, está poniendo contra las cuerdas a gigantes históricos como SK Hynix.
Un punto de inflexión
El mensaje de Choi no es sólo una advertencia para Corea del Sur. Es un grito de alerta que resuena en todo el sector tecnológico global. Si incluso los grandes empiezan a vislumbrar la posibilidad de quedar fuera del juego, ¿qué futuro espera a las empresas más pequeñas o dependientes?
Con China acelerando en IA, fabricación y chips, y con la geopolítica redibujando las reglas del comercio, la carrera tecnológica se ha convertido en una batalla por la supervivencia. Y como dejó claro Choi Tae-Won, en esta guerra global, ya no basta con competir. Hay que estar dispuesto a todo para ganar.