La robótica está pasando de los proyectos piloto a los planes empresariales a medio plazo, pero las organizaciones no parecen avanzar al mismo ritmo en su preparación interna. Un estudio encargado por Intel revela que seis de cada diez responsables esperan que sus organizaciones operen flotas de robots durante los próximos cinco años, mientras que solo el 40 % dispone actualmente de una estrategia formal para gestionar conjuntamente a trabajadores y robots.
Las claves de la adopción empresarial de robots en 30 segundos
- El 60 % de los responsables consultados espera operar flotas de robots en un plazo de cinco años.
- Solo el 40 % cuenta actualmente con una estrategia formal para una plantilla formada por personas y robots.
- El 67 % cree que su organización estará preparada para gestionarla en 2030.
- La seguridad ya retrasa proyectos de robótica para el 55 % de los encuestados.
- Las aplicaciones más exigentes necesitarán IA local y respuestas inferiores a 100 milisegundos.
Los datos proceden de The Robotics Readiness Gap, una investigación encargada por Intel y realizada junto con Man Bites Dog y Coleman Parkes Research. El estudio consultó a 800 responsables empresariales y de TI, especialistas en robótica y representantes de administraciones públicas y organizaciones sanitarias de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Japón, China y Corea del Sur. Las organizaciones representadas superan los 500 millones de dólares de ingresos anuales.
El informe refleja además un cambio en la dimensión del mercado. Según la Federación Internacional de Robótica (IFR), durante 2024 se instalaron 542.000 robots industriales en todo el mundo, más del doble que diez años antes. El parque mundial alcanzó aproximadamente 4,66 millones de unidades operativas.
El problema ya no es instalar un robot, sino gestionar cientos
La diferencia entre desplegar algunos robots y convertirlos en parte habitual de las operaciones aparece como uno de los principales problemas identificados por Intel.
El 67 % de los participantes confía en que su organización estará preparada para gestionar una plantilla mixta de humanos y robots en 2030. Sin embargo, actualmente solo cuatro de cada diez cuentan con una estrategia formal para hacerlo.
Además, el 74 % considera que la planificación de la plantilla y la estrategia de robótica estarán estrechamente relacionadas en 2030.
La cuestión afecta a muchas más áreas que la compra de las máquinas. Una organización que incorpore robots a gran escala tendrá que decidir quién los supervisa, cómo se integran con sus aplicaciones, qué ocurre cuando fallan, qué tareas siguen en manos de personas y qué formación necesitan los empleados.
También cambia el tipo de infraestructura tecnológica necesaria.
Los robots más avanzados incorporan cámaras, sensores y sistemas de inteligencia artificial capaces de interpretar su entorno y tomar decisiones. Eso genera una cantidad de información que no siempre puede enviarse a un centro de datos remoto para esperar una respuesta.
El estudio muestra hasta qué punto importa la latencia: más de tres cuartas partes de los responsables consideran que las aplicaciones críticas de robótica necesitan tomar decisiones en menos de 100 milisegundos, mientras que casi una cuarta parte sitúa el límite por debajo de los 10 milisegundos.
Ese requisito favorece el procesamiento en el propio dispositivo o cerca de él mediante infraestructura edge, en lugar de depender exclusivamente de servicios cloud alejados físicamente.
Actualmente el 42 % de las organizaciones consultadas afirma disponer de una estrategia definida y financiada de inteligencia artificial en el dispositivo o en el edge. Otro 39 % asegura estar desarrollándola.
Seguridad y falta de especialistas frenan el despliegue
La preparación tecnológica no es la única dificultad.
Cuatro de cada diez responsables señalan que la disponibilidad de profesionales con los conocimientos necesarios está impidiendo ampliar sus despliegues de robótica.
Al mismo tiempo, dos tercios consideran que la introducción de robots hará que los trabajadores humanos necesiten mayores capacidades profesionales, en lugar de reducirlas.
Es un dato relevante porque la automatización suele asociarse directamente con la sustitución de puestos de trabajo. El estudio de Intel pregunta, en cambio, por las capacidades necesarias para operar organizaciones donde personas y máquinas autónomas trabajan dentro de los mismos procesos.
Programación, mantenimiento, integración de sistemas, supervisión, ciberseguridad y análisis de datos pasan a formar parte de esa ecuación.
La seguridad física aparece como otra de las grandes contradicciones.
El 31 % de los participantes considera que la seguridad es precisamente el ámbito donde la robótica ha aportado mayor valor. Un robot puede realizar tareas peligrosas o trabajar en lugares donde la presencia humana supone un riesgo.
Pero el 55 % reconoce también que las preocupaciones relacionadas con la seguridad han retrasado despliegues de robots.
El 68 % considera que unas normas internacionales de seguridad más claras ayudarían a acelerar su adopción.
Esta dificultad aumenta cuando los robots abandonan los espacios industriales completamente separados de las personas. Los robots móviles autónomos, cobots y futuras máquinas de propósito más general pueden compartir zonas de trabajo con empleados, clientes o pacientes.
La inteligencia artificial empieza a salir de la pantalla
Intel utiliza el concepto Physical AI para describir la combinación de inteligencia artificial y sistemas físicos capaces de percibir su entorno, razonar y actuar sobre él.
Es una de las tendencias que está acercando dos mercados que durante años evolucionaron parcialmente por separado: IA y robótica.
Los modelos de visión permiten reconocer objetos y personas; otros sistemas pueden interpretar instrucciones, planificar acciones o adaptar movimientos. Al incorporar esas capacidades a una máquina física, la IA deja de limitarse a producir texto, imágenes o respuestas en una pantalla.
Sin embargo, el informe introduce un matiz interesante frente al creciente interés por los robots humanoides.
Para el 77 % de los responsables consultados, el rendimiento del robot importa más que su apariencia. Además, el 65 % considera que la forma actual de los robots está condicionada principalmente por las limitaciones tecnológicas y no necesariamente por las necesidades reales de cada tarea.
Eso significa que la expansión de la robótica empresarial no tiene por qué traducirse en fábricas y almacenes llenos de máquinas con aspecto humano.
Un robot diseñado específicamente para transportar mercancías, inspeccionar instalaciones o manipular determinadas piezas puede resultar más práctico con ruedas, brazos especializados o diseños completamente alejados de la anatomía humana.
Las cifras globales respaldan esa visión más amplia de la automatización. Los últimos datos consolidados de la IFR muestran que Asia concentró el 74 % de las nuevas instalaciones de robots industriales en 2024, frente al 16 % de Europa y el 9 % de América. China representó por sí sola el 54 % de las instalaciones mundiales.
España instaló alrededor de 5.100 robots industriales durante 2024, lo que la situó como tercer mercado europeo por nuevas instalaciones, detrás de Alemania e Italia. La industria del automóvil continuó siendo uno de los principales focos de demanda.
El estudio de Intel no permite asegurar que las previsiones expresadas por sus participantes vayan a cumplirse. Son expectativas de responsables de grandes organizaciones, no una proyección del número de robots que efectivamente estarán funcionando dentro de cinco años.
Sí muestra dónde empiezan a aparecer los problemas a medida que la robótica gana escala. Comprar una máquina es solo una parte del proyecto. Integrarla con personas, aplicaciones, redes y sistemas de IA, mantener tiempos de respuesta muy bajos y hacerlo de forma segura puede acabar siendo bastante más complejo que el propio robot.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas empresas esperan utilizar flotas de robots en cinco años?
El 60 % de los responsables participantes en el estudio encargado por Intel espera que su organización opere una flota de robots durante los próximos cinco años.
¿Están preparadas las empresas para trabajar con robots?
Solo el 40 % de las organizaciones consultadas dispone actualmente de una estrategia formal para gestionar conjuntamente trabajadores humanos y robots, aunque el 67 % cree que estará preparado en 2030.
¿Por qué necesitan los robots inteligencia artificial en el edge?
Algunas aplicaciones deben reaccionar en milisegundos. Más de tres cuartas partes de los encuestados consideran que las aplicaciones críticas necesitan respuestas inferiores a 100 milisegundos, por lo que procesar información cerca del robot puede reducir la dependencia de centros de datos remotos.
¿Cuántos robots industriales se instalan en el mundo?
Según la Federación Internacional de Robótica, en 2024 se instalaron aproximadamente 542.000 robots industriales, el segundo mayor registro anual de la serie publicada en World Robotics 2025.
Fuente: The Robotics Readiness Gap