RamNode presume de un recorte del 70 % en costes tras modernizar su región de Países Bajos con bare metal “enterprise”

La economía del hosting vive un momento incómodo: el cliente exige más rendimiento por menos dinero, mientras que el operador lidia con hardware envejecido, facturas eléctricas al alza y una competencia que aprieta márgenes. En ese contexto, las migraciones “silenciosas” —las que no obligan a rehacer plataformas ni APIs— se han convertido en oro. Y eso es, precisamente, lo que OpenMetal y RamNode dicen haber conseguido en Ámsterdam: reducir un 70 % el coste mensual de infraestructura y multiplicar por 16 la densidad de máquinas virtuales, sin tocar la capa de orquestación.

Según el comunicado difundido por OpenMetal, RamNode —proveedor conocido por sus planes de VPS/VDS— operaba en su región neerlandesa con casi 40 servidores, muchos con 8 a 10 años de antigüedad. Ese parque, además de encarecer el mantenimiento, limitaba el crecimiento: en su plan estándar de 8 GB de VDS, la compañía solo podía alojar 4 clientes por nodo, lo que empujaba a seguir añadiendo hierro para escalar.

La migración, siempre según OpenMetal, se resolvió con 8 servidores bare metal de alto rendimiento desplegados en Ámsterdam, apoyados en almacenamiento NVMe Gen4 y procesadores Intel Xeon modernos. La directora de infraestructura de RamNode, Vanessa Vasile, lo resumió con una frase que refleja el tipo de salto que buscan muchos operadores: pasar “de una sala llena de hardware antiguo alquilado” a “un puñado de servidores NVMe” con más densidad y eficiencia.

De “más servidores” a “más densidad”: el dato que cambia el negocio

La métrica que más interesa a un proveedor de VPS no es solo “cuánto corre” un servidor, sino cuántas VMs rentables puede alojar manteniendo rendimiento y estabilidad. Aquí es donde aparece el titular: RamNode afirma haber pasado de 4 a 64 clientes por nodo en el plan de 8 GB, es decir, una mejora de 16 veces en densidad.

Esto no es magia: es la suma de varias decisiones “poco glamourosas” pero cruciales en hosting:

  • Actualizar CPU (más IPC, más núcleos útiles y mejores estados de eficiencia).
  • Apostar por NVMe (menos latencia y más IOPS sostenidos).
  • Incrementar RAM por nodo para consolidar sin asfixiar al hipervisor.
  • Reducir fricción operativa si la migración no exige reescribir la plataforma.

En el caso concreto, OpenMetal detalla que su hardware v4 y v3 incluye doble Intel Xeon Gold, 512 GB DDR5 y 6,4 TB NVMe Gen4 (Micron 7450 MAX).

Tabla: antes y después de la modernización (según OpenMetal)

IndicadorAntes (región NL)Después (Ámsterdam con OpenMetal)
Servidores en operación~408
Antigüedad del parque8–10 años (muchos nodos)Hardware moderno “enterprise”
Clientes por nodo (plan 8 GB VDS)464
Densidad de VMsBasex16
Coste mensual de infraestructuraBase-70 %
Cambios en APIs/orquestación“Cero modificaciones”
Especificación de referencia del nodoNo detallada2× Xeon Gold, 512 GB DDR5, 6,4 TB NVMe Gen4

“Drop-in infrastructure”: modernizar sin replatforming

Uno de los puntos más relevantes del anuncio no está en la velocidad, sino en el riesgo. OpenMetal sostiene que RamNode no tuvo que modificar su orquestación, APIs, aprovisionamiento, lógica de facturación ni automatizaciones. Dicho de otra forma: cambió el suelo bajo los pies sin cambiar el edificio.

Este enfoque encaja con una realidad del sector: muchos proveedores no pueden permitirse una migración que implique rehacer el stack (nuevo panel, nuevos flujos, cambios en el modelo de red, etc.). La prioridad suele ser “sustituir el cuello de botella” (hardware y almacenamiento) manteniendo la experiencia del cliente y el funcionamiento del negocio.

Todd Robinson, presidente de OpenMetal, lo plantea como la ventaja de combinar hardware moderno con una aproximación flexible: mejoras fuertes de economía y rendimiento “sin la complejidad de replatforming”.

Lo que hay detrás: NVMe, consolidación y costes por VM

Para un lector no técnico, conviene aterrizarlo: ¿por qué un cambio de servidores puede recortar tanto?

  • Menos servidores, menos todo: menos espacio, menos puertos, menos mantenimiento, menos piezas que fallan.
  • Más rendimiento por vatio: generaciones nuevas suelen entregar más trabajo por unidad de energía.
  • Almacenamiento NVMe: reduce latencia y colas de I/O; en VPS “baratos”, el disco suele ser el freno real.
  • Más densidad = mejor margen: si el nodo soporta más clientes manteniendo SLA, el coste unitario baja.

OpenMetal añade que, tras este resultado, RamNode está evaluando ampliar a otras ubicaciones, incluida Singapur, como parte de su expansión.


Preguntas frecuentes

¿Qué significa “densidad de VMs” y por qué importa en un VPS/VDS?
Es la cantidad de máquinas virtuales (o clientes) que un servidor físico puede alojar con un rendimiento aceptable. A mayor densidad, menor coste por cliente… siempre que no se degrade la calidad del servicio.

¿NVMe Gen4 se nota de verdad en un servidor de hosting?
Suele notarse especialmente en cargas con muchas operaciones pequeñas (bases de datos, builds, contenedores, paneles de control). La clave no es solo el pico de velocidad, sino la latencia y el rendimiento sostenido.

¿Bare metal y “cloud” son cosas opuestas?
No necesariamente. El bare metal es la capa física dedicada; encima se puede montar virtualización, cloud privado, plataformas tipo OpenStack, Kubernetes, etc. Muchos proveedores combinan ambos enfoques.

¿Se puede migrar una región entera sin cambiar APIs ni automatizaciones?
Sí, si la migración se plantea como sustitución de infraestructura subyacente (hardware/red/almacenamiento) manteniendo el plano de control, el provisioning y los flujos existentes. OpenMetal asegura que ese fue el caso con RamNode.

vía: prnewswire

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