NextEra Energy ha elevado de 6 a 8 GW su previsión de demanda procedente de centros de datos y otros grandes consumidores eléctricos en Florida para 2032. La revisión afecta a Florida Power & Light (FPL), su filial en el estado, que ya acumula alrededor de 21 GW de proyectos interesados en conectarse a su red, de los cuales 12 GW se encuentran en conversaciones avanzadas.
Las claves de los centros de datos de NextEra en 20 segundos
- FPL eleva de 6 a 8 GW su previsión de grandes cargas para 2032.
- NextEra tiene 21 GW de proyectos interesados y 12 GW en negociación avanzada.
- Parte de la nueva demanda podría conectarse desde 2028.
- Una tarifa específica obliga a los grandes clientes a asumir el coste de la infraestructura necesaria.
- La compañía estudia 30 grandes nodos energéticos en Estados Unidos.
La eléctrica espera anunciar antes de que termine 2026 al menos un acuerdo bajo la nueva tarifa para grandes consumidores de FPL. Algunos de esos proyectos podrían comenzar a entrar en servicio en 2028, aunque la existencia de conversaciones comerciales no garantiza que todos los centros de datos incluidos en la cartera terminen construyéndose.
El consejero delegado de NextEra Energy, John Ketchum, explicó durante la presentación de los resultados del segundo trimestre que la compañía continúa recibiendo un elevado interés en Florida y confía en cerrar una primera operación relevante antes de final de año.
Las cifras muestran la escala que está alcanzando la demanda eléctrica vinculada a la inteligencia artificial. Ocho gigavatios equivalen a la potencia contratada por varios grandes complejos industriales y obligarían a construir nueva generación, subestaciones, líneas de transmisión y sistemas de respaldo.
Una tarifa para evitar que el coste recaiga sobre los hogares
El crecimiento de los centros de datos ha abierto un debate en Estados Unidos sobre quién debe pagar las inversiones necesarias para conectarlos a la red. Estas instalaciones pueden consumir cientos de megavatios de forma continuada, una demanda que obliga a las eléctricas a ampliar su infraestructura antes incluso de que el proyecto entre en funcionamiento.
Florida Power & Light cuenta desde el 1 de enero de 2026 con dos tarifas contractuales específicas para grandes cargas, denominadas Large-Load Contract Service 1 y 2. El esquema fue aprobado por la Comisión de Servicios Públicos de Florida dentro del acuerdo tarifario de la compañía.
La medida busca reducir el riesgo de que un proyecto sea anunciado, obligue a realizar inversiones y después se retrase o cancele. Bajo esta estructura, el cliente de gran consumo debe asumir los costes asociados a su conexión y a la nueva capacidad de generación que sea necesaria para atenderlo.
Uno de los elementos es el Incremental Generation Charge, un cargo destinado a que el gran consumidor financie el 100 % de la nueva generación requerida para su proyecto, según FPL. La eléctrica sostiene que este mecanismo protege a los clientes residenciales frente a posibles sobrecostes derivados de los centros de datos.
Las condiciones concretas dependen del tipo de servicio y del acuerdo firmado con cada cliente. Las tarifas también establecen límites relacionados con la capacidad disponible, la fecha prevista de conexión y la tensión de suministro, que puede ser de 69 kV o superior.
La existencia de una solicitud tampoco equivale a capacidad contratada. En las carteras de las eléctricas puede haber proyectos duplicados, promotores que consultan varias ubicaciones y desarrollos que todavía no han conseguido financiación, permisos o clientes finales.
Por eso los 21 GW de interés comunicados por NextEra deben interpretarse como una cartera comercial. Los 12 GW en conversaciones avanzadas ofrecen una señal más sólida, pero siguen siendo muy superiores a los 8 GW que la empresa incorpora a su previsión para 2032.
NextEra prepara hasta 40 grandes nodos energéticos
El plan de la compañía no se limita a Florida. NextEra está analizando alrededor de 30 posibles nodos energéticos para centros de datos en Estados Unidos y espera elevar esa cifra hasta 40 antes de que termine el año.
La estrategia consiste en concentrar varios proyectos de generación y grandes consumidores alrededor de ubicaciones con acceso a terreno, líneas de transmisión y recursos energéticos. El objetivo es reducir el tiempo que transcurre entre la solicitud de un centro de datos y la disponibilidad efectiva de electricidad.
NextEra se ha marcado como referencia desarrollar 15 GW de nueva generación para grandes cargas antes de 2035, con un escenario superior que podría alcanzar 30 GW o más. Estas cifras son objetivos empresariales, no capacidad ya contratada o en construcción.
La compañía propone combinar distintas tecnologías según la fase del proyecto. Las primeras necesidades podrían cubrirse mediante plantas solares o eólicas, que en algunos mercados pueden desarrollarse en un plazo aproximado de entre 12 y 18 meses. Después podrían incorporarse centrales de gas, baterías y otras fuentes para ofrecer una alimentación más estable.
Este enfoque responde a uno de los problemas actuales del sector: un centro de datos puede construirse con relativa rapidez mediante diseños modulares, pero una nueva central eléctrica o una línea de alta tensión requiere más permisos, equipos y obras.
Las energías renovables pueden aportar capacidad antes, aunque su producción varía con las condiciones meteorológicas. El gas ofrece generación gestionable y las baterías permiten desplazar energía y responder a cambios rápidos, pero ninguna de estas opciones sustituye por sí sola a una red suficientemente dimensionada.
NextEra asegura que estudia hasta 9,5 GW de nueva generación mediante gas en Texas y Pensilvania. También analiza alrededor de 6 GW en posibles proyectos con pequeños reactores modulares, conocidos como SMR, ubicados junto a instalaciones nucleares existentes.
Estas oportunidades nucleares se encuentran en evaluación. Los SMR todavía afrontan largos procesos regulatorios, costes inciertos y calendarios que no encajan necesariamente con las conexiones más urgentes solicitadas por los operadores de centros de datos.
La central nuclear Duane Arnold abastecerá a Google
El proyecto nuclear más avanzado de NextEra relacionado con la demanda digital no utiliza un reactor modular. Se trata de la recuperación de la central Duane Arnold Energy Center, en Iowa, clausurada en 2020.
La planta cuenta con una potencia aproximada de 615 MW y está vinculada a un acuerdo de compra de energía a largo plazo con Google. NextEra prevé que vuelva a entregar electricidad a la red durante el primer trimestre de 2029, siempre que obtenga las autorizaciones regulatorias necesarias.
NextEra también acordó adquirir el 30 % que todavía pertenecía a Central Iowa Power Cooperative y Corn Belt Power Cooperative. Con esta operación pasará a controlar el 100 % de la instalación, una vez se completen las condiciones previstas.
El acuerdo no significa necesariamente que la electricidad viaje de forma exclusiva y directa desde la central hasta un centro de datos concreto. Un contrato de compra de energía garantiza a Google la adquisición de la producción bajo determinadas condiciones, mientras que la energía física se integra en la red regional.
La reapertura de Duane Arnold refleja el interés de las grandes tecnológicas por disponer de generación continua y con bajas emisiones operativas. Las centrales nucleares pueden producir durante muchas horas al año, una característica valiosa para instalaciones que funcionan las 24 horas.
Sin embargo, reactivar una planta cerrada exige revisar equipos, contratar personal, reponer combustible y obtener la aprobación de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos. El calendario de 2029 continúa por tanto sujeto a esos trámites.
La energía condiciona dónde se construyen los centros de datos
Durante años, la elección de una ubicación para un centro de datos dependía principalmente del precio del suelo, la conectividad de fibra, los impuestos y la proximidad a los usuarios. La disponibilidad eléctrica ha pasado a ocupar una posición igual o más relevante.
Los proyectos de inteligencia artificial necesitan grandes cantidades de potencia concentrada. Además, los promotores suelen solicitar reservas superiores a la carga inicial para poder instalar nuevas generaciones de GPU sin trasladarse a otra ubicación.
Florida ofrece una economía en crecimiento, grandes áreas metropolitanas y conexiones internacionales. Pero también presenta condiciones que obligan a reforzar la red, como huracanes, elevadas necesidades de refrigeración y una demanda residencial que aumenta durante los meses de más calor.
La previsión de 8 GW de FPL no implica que toda esa potencia se utilice desde el primer día. Los centros de datos suelen entrar en funcionamiento por fases y pueden tardar años en alcanzar su carga contratada.
La diferencia entre las solicitudes y la demanda real será determinante para NextEra. Construir menos capacidad de la necesaria retrasaría los proyectos. Construir demasiado pronto podría dejar infraestructuras infrautilizadas y elevar los costes financieros.
La nueva tarifa intenta trasladar una parte mayor de ese riesgo al gran consumidor. Para los operadores de centros de datos supone compromisos contractuales más exigentes, pero también una vía clara para financiar las instalaciones eléctricas que necesitan.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta potencia prevé NextEra para centros de datos en Florida?
La compañía calcula que los centros de datos y otras grandes cargas podrían alcanzar 8 GW en el área de Florida Power & Light para 2032.
¿Los 21 GW de proyectos anunciados están confirmados?
No. Representan el interés acumulado en la cartera comercial. De esa cantidad, unos 12 GW se encuentran en conversaciones avanzadas, pero los proyectos todavía pueden cambiar, retrasarse o cancelarse.
¿Quién pagará la nueva infraestructura eléctrica?
La tarifa de FPL está diseñada para que los grandes consumidores asuman los costes asociados a su conexión y a la generación adicional necesaria para abastecerlos.
¿Cuándo volverá a funcionar la central nuclear Duane Arnold?
NextEra espera que la planta vuelva a suministrar electricidad durante el primer trimestre de 2029, pendiente de las aprobaciones regulatorias.